Dívar afronta mañana una creciente oposición del pleno del Poder Judicial

La reunión del órgano de gobierno de los jueces se celebrará a las once de la mañana

Carlos Divar, a la salida del Supremo.
Carlos Divar, a la salida del Supremo.ULY MARTÍN

El presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Dívar, se vio forzado este jueves a adelantar al sábado, a partir de las once de la mañana, el pleno extraordinario sobre su censura que él quería celebrar el jueves día 21, tras los actos del bicentenario del alto tribunal, a los que el lunes tiene previsto asistir el Rey. Para la sesión del sábado, auspiciada por un total de cinco vocales, hay dos propuestas sobre la mesa: una, su dimisión, que defienden cuatro vocales, y, otra, su “reprobación”, que reclama el consejero José Manuel Gómez Benítez, el vocal que ha destapado el escándalo de los 32 viajes de Dívar a Puerto Banús (Marbella) y otras ciudades españolas.

Cualquier cosa puede ocurrir el sábado en el Consejo. El ambiente “está muy raro y encrespado”, coinciden en señalar vocales progresistas y conservadores. Se nota es una subida generalizada de tono. Y Dívar no parece contar ya con el colchón de 15 vocales (del total de 20 que hay, 21 con él) que hasta ahora le han mostrado, con matices, su apoyo para continuar en el cargo. El fallo del Tribunal Supremo que decreta el archivo de la querella por malversación de caudales que le presentó una asociación de abogados de Murcia, que ha contado con 11 votos frente a cuatro, se ha convertido en un punto de inflexión en el caso Dívar. Pero en su contra.

Casi ninguno de los vocales consultados ayer por este periódico apuesta ya por la continuidad de Dívar. Y también los hay que, en caso de una votación sobre su continuidad, afirman estar dispuestos a abstenerse. De las bocas de unos y otros salían ayer tarde frases del siguiente tenor con vistas a la sesión que se avecina mañana: “La situación es insostenible”; “no se puede mantener durante más tiempo esta agonía”, señalaron dos vocales. Todos piden anonimato. Otros agregaron: “La imagen de la justicia está quedando muy tocada”; “debe irse ya, o anunciar que se va después de los fastos del bicentenario del Tribunal Supremo”; “ayer tuvo una oportunidad de oro para marcharse y no lo hizo [se refería al miércoles, tras conocer el fallo del Tribunal]”, “antes lo apoyé, pero ya no y el sábado pediré su dimisión”, destacó otro consejero.

Lejos de un alivio para la continuidad de Dívar, la decisión del Supremo de archivar la querella por malversación de caudales públicos ha enrarecido el ambiente.

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A algunos de los vocales que le han estado apoyando no les ha gustado la maniobra de convocar el pleno de este sábado. Creen que debió mantener su criterio de hacerlo el día 21. Legalmente, sin embargo, a Dívar no le quedaba otra opción que celebrarlo antes de las 72 horas posteriores a la petición formal y fehaciente de los cinco vocales que el miércoles, tras el fallo judicial, le pidieron que convocase un pleno extraordinario para debatir la situación del Consejo y de su presidente. Era, pues, inevitable convocarlo. Y allí se verá el futuro de la primera autoridad judicial del Estado. A partir de las once de la mañana.

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Todos los consejeros consultados por este periódico coinciden en que “ocurrirá algo”. Algunos apoyos se van descolgando. Precisamente del grupo de 15 consejeros que en el anterior pleno frenaron a los vocales que le piden la renuncia. Y se la piden porque sostienen que en aquel primer pleno Dívar no explicó ni detalló en concepto de qué y con quién se gastó los casi 13.000 euros que facturó de sus 20 fines de semana caribeños que desde noviembre de 2008 ha pasado en Puerto Banús (Marbella, Málaga).

El fallo del Supremo ha traído ahora nuevas deserciones en las filas de quienes hasta ahora le venían sosteniendo en el cargo. “Ya no son cinco los vocales que creen que debe irse; a estas alturas pueden ser ya ocho o nueve; y otros que se mantienen en la incertidumbre”, explican fuentes del Poder Judicial.

Y eso que aún se ignora el contenido de los votos particulares de los cuatro jueces del Supremo que se opusieron al archivo de su querella por entender que hay visos de delito en su conducta. “Perdida la ocasión de haber conducido él mismo su marcha tras conocerse el fallo absolutorio del Supremo”, explicaba este jueves un consejero, “ya solo queda decirle que debe irse. O, al menos, pedirle que indique una fecha para que renuncie al cargo. Si no lo hace, se arriesga a que, si no este mismo sábado, en un pleno posterior, le indiquemos la puerta de salida”.

Este es el sentir mayoritario entre los consejeros del Consejo, incluidos muchos de los que antes le han sostenido “con la nariz tapada”. Y es que el aire se ha vuelto irrespirable en los pasillos del Poder Judicial. Esto lo dicen muchos de los vocales que hasta ahora le han sostenido contra viento y marea frente a los embates de la opinión pública y el clamor de muchos jueces de a pie y de tres asociaciones de la judicatura: la conservadora APM, la progresista Jueces para la Democracia y la moderada Francisco de Vitoria, que han emitido comunicados en los que llegan a la conclusión de que Dívar debe dejar el cargo por el torrente de descrédito que su permanencia está acarreando a la justicia española.

Los típicos corrillos de pasillo hasta se han desvanecido. Y se ha abierto paso el proselitismo: vía telefónica o ante manteles. Varios vocales comentaron este jueves que habían recibido llamadas de otros colegas pidiéndoles que se sumaran a alguna de las dos opciones que se van a plantear en la sesión. Por un lado, la que defienden cuatro consejeros del círculo de la Asociación Jueces para la Democracia: Inmaculada Montalbán, Félix Azón, Margarita Robles y Carles Cruz, que piden a Dívar que dimita. Y, por otro, la propuesta de Gómez Benítez, que va más allá aún: reclama la “reprobación” del presidente Dívar, algo inédito en la historia del Poder Judicial. Algunos vocales intentarán que ambas propuestas sean sometidas a votación. “Yo no me sumo ni a unos ni a otros: mi opinión es que no podemos seguir así”.

El del sábado será, pues, el segundo pleno al que acude Dívar con la tenaza de su dimisión sobre la mesa. Del primero, celebrado después de que la Fiscalía del Estado archivase la denuncia de Gómez Benítez, salieron las primeras voces pidiendo su dimisión. “Lo que ocurra mañana será otro punto de inflexión para la justicia española”, destaca un vocal.

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