El PP sigue retrasando la comparecencia de Rajoy y cede con la de Dívar

Pujalte defiende que las comparecencias de Bankia sean “ahora”, también la de Rato

La actividad parlamentaria ha vuelto a centrarse hoy en el pulso y en el debate sobre las comparecencias. Si el Grupo Popular mantiene su retraso a que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, dé explicaciones en el Congreso de los Diputados, por otro lado ha rectificado y se ha mostrado favorable a una comparecencia de la máxima autoridad judicial del Estado, Carlos Dívar, por sus viajes y supuesta malversación de fondos, retirando así su protección al presidente del Tribunal Supremo y del Poder Judicial. Mientras tanto, el portavoz económico del PP, Vicente Martínez-Pujalte, se ha pronunciado sobre las comparecencias por la crisis de Bankia en la subcomisión del FROB  y ha asegurado que van a ser "ahora" y que no se va a esperar "meses", incluida, ha dicho, la del expresidente de la entidad Rodrigo Rato.

Un rescate de 100.000 millones de euros no es motivo suficiente para que Rajoy acuda al Pleno del Congreso. Hasta dentro de un mes, hasta mediados de julio no tendrá que hacerlo y solo porque está obligado a comparecer para dar cuenta del resultado de las cumbes europeas.

El PP mantiene el bloqueo sobre las peticiones de comparecencia de Mariano Rajoy para hablar sobre la crisis. Hoy en la Mesa del Congreso se ha vuelto a rechazar una de IU-ICV y, además, se ha aplazado una semana la de todos los grupos, salvo el PP, para que el presidente del Gobierno acuda al Pleno a explicar el rescate de 100.000 millones de euros.

Las opciones de comparecencias del Gobierno tras el rescate

EL PAÍS

"El presidente quiere comparecer y comparecerá en la Cámara", ha asegurado el portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Alfonso Alonso, en la rueda de prensa posterior a la Junta de Portavoces. Pero Mariano Rajoy ha elegido dar explicaciones en el pleno de la segunda semana de julio (casi un mes después del rescate) cuando disponía de otras opciones para dar cuentas a la Cámara –y a los ciudadanos- con más premura. Alonso ha revelado esta mañana la hoja de ruta del PP en las comparecencias de miembros del Ejecutivo tras la inyección de 100.000 millones a los bancos españoles:

- Comparecencia del presidente voluntaria e inmediata. El PP la descarta tajantemente, pero Rajoy podría hacerlo si quisiera en su condición de jefe del Gobierno. Alonso ha pedido "lealtad" a la oposición para que no presione en ese sentido, y ha justificado la negativa con el argumento de que los grupos piden la comparecencia del presidente todas las semanas. "El rescate de España no se produce todas las semanas", le ha reprochado un periodista.

- Comparecencia para explicar la cumbre europea del 28 y 29 junio. Es la fórmula elegida, pero también es la que es obligatoria, porque los presidentes deben comparecer tras las cumbres para informar de su contenido. Como el pleno no está previsto hasta la segunda semana de julio, las explicaciones de Rajoy llegarán un mes después del rescate.

- Comparecencia que coincida con el Debate sobre el Estado de la Nación. El PP también ha rechazado esta opción. Alonso ha confirmado que el Gobierno estima que celebrar ese debate en julio sería "prematuro", porque el Ejecutivo llevaría solo seis meses gobernando.

- El presidente no, pero el ministro de Economía sí. El portavoz de los populares ha anunciado que Luis de Guindos sí acudirá al Congreso voluntariamente. Pero tampoco está claro cuándo lo hará. "El primer día que esté en España debe venir al Parlamento", ha afirmado Alonso. La cumbre del G-20 (18 y 19 de junio) y la europea del 28 y 29 de ese mes podrían retrasar su comparecencia también hasta julio.

La excusa reglamentaria es que los grupos presentaron la petición después del sábado. Es obvio que antes de esa fecha era imposible que se formulara la petición, porque no se había producido antes.

La excusa política es que hasta la cumbre europea del 28 y 29 de julio no terminará el proceso de rescate y no se conocerán detalles como el informe de las dos auditoras contratadas por el Gobierno. Después de esa cumbre, Rajoy no tendrá más remedio que comparecer pero, salvo cambio de criterio, no habrá pleno hasta la segunda semana de julio, es decir, que hasta más de un mes después del rescate no habrá comparecencia.

De hecho, el Gobierno estaba valorando unir esa comparecencia al Debate sobre el Estado de la Nación que será en julio y en ese caso ni siquiera habría un pleno monográfico sobre el rescate. Rajoy eludiría así un debate específico. Pero el portavoz del PP en el Congreso, Alfonso Alonso, ha descartado esta opción porque, en su opinión, celebrar el debate a los seis meses de la investidura sería "prematuro".

Todos los grupos han protestado por la actitud del PP que, con su mayoría absoluta puede impedir las comparecencias. Solo habrá respuestas en las sesiones de control, pero con la limitación de los dos minutos de respuesta.

Guardar las distancias

En el frente judicial, tras semanas de defensa numantina, el PP empieza a poner distancia de Carlos Dívar. O, al menos, ha rectificado su posición, porque ha aceptado en la Mesa del Congreso tramitar la petición de comparecencia del presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo para que dé cuenta de sus gastos.

Dívar deberá comparecer ante la Comisión de Justicia porque el PP ha reconsiderado su decisión de anteriores semanas y ha admitido la petición de Izquierda Plural (IU, ICV y CHA). Ha aplazado la decisión sobre el recurso del PSOE, basado en antecedentes, una sentencia del Tribunal Constitucional y las palabras del propio presidente en el Congreso en marzo de 2009.

La rectificación puede entenderse, según fuentes parlamentarias, como un signo de que el PP empieza a dejar hacer a Dívar y, ante la abundancia de informaciones y datos, ha decidido dar marcha atrás en el respaldo que le ha dado el Gobierno, empezando por el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón.

Queda aún un filtro en la Comisión de Justicia, donde puede bloquearse la comparecencia de Dívar o aplazarse sine die, pero por el momento el PP ha considerado imposible rechazar las peticiones, según fuentes de la Mesa. De hecho, la Comisión de Justicia tiene pendiente la comparecencia del fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, por este mismo asunto, que la Mesa aceptó a la primera ocasión que se pidió.

Para que se acepten las peticiones a la cuarta ocasión en que se presentan, Izquierda Plural ha tenido que hacer sucesivas formulaciones para terminar pidiendo que acuda al Congreso a dar cuenta de la memoria de 2011, aunque, obviamente, si se llegara a producir la comparecencia todas las intervenciones se centrarían en sus gastos. De hecho, el PP podría acogerse a que esa petición se refiere a la memeoria de 2011, que no está terminada aún, para poder retrasar la comparecencia sine die. En cualquier caso, la comparecencia de Dívar se retrasará hasta otoño, tal vez diciembre, según el portavoz parlamentario del PP. Alfonso Alonso ha explicado que solo se puede forzar que comparezca para explicar la memoria del CGPJ, y esta suele remitirse en otoño.

La Mesa del Congreso insiste por eso en que no ha habido ninguna rectificación sino que es el cumplimiento estricto del reglamento.

Celia Villalobos, vicepresidenta del Congreso, ha asegurado a este periódico que no ha habido ninguna rectificación. Según su versión, se ha admitido esta vez la petición de IU-ICV porque se ha reformulado de manera que hace imposible rechazarla porque habla de dar cuenta de la memoria que es una de las funciones tasadas en la ley.

En cambio, la Mesa, con los votos del PP y la abstención de CiU, ha rechazado la petición que hicieron tres vocales del CGPJ para explicar sus gastos.

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