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PSOE e IU avanzan en la negociación para cerrar un acuerdo en Andalucía

Los recortes del Gobierno del PP acercan a los dos partidos de la izquierda

José Antonio Griñán y Diego Valderas, en el Parlamento andaluz en junio de 2010.
José Antonio Griñán y Diego Valderas, en el Parlamento andaluz en junio de 2010.

Lo que más une es un adversario común. PSOE e IU lo tienen en Andalucía: el PP y los recortes que está aplicando el Gobierno central. El comienzo de su hermosa amistad de izquierdas acabará en un acuerdo en la Junta de Andalucía. La duda es qué tipo de pacto cerrarán las dos formaciones, que arrancaron formalmente las negociaciones el 3 de abril. Se desconoce aún si IU optará por apoyar solo la investidura del candidato socialista, José Antonio Griñán; si se decantará por un pacto de legislatura o si entrará en el Gobierno de esta comunidad, una isla roja en un mapa dominado políticamente por la derecha.

 De momento, los dos partidos se han intercambiado los programas, han sentado algunas grandes bases (el PSOE quiere un pacto para cuatro años y que se cumpla el objetivo de reducción de déficit autonómico) y poco más. Los contactos son continuos y fuera de los focos, pero todavía no han entrado al detalle. “En esta semana habrá avances lógicos”, señaló ayer Diego Valderas, el coordinador andaluz de IU.

La primera fecha que está marcada en el calendario poselectoral es el 19 de abril, cuando se constituirá el Parlamento. Ese día también se elegirá al presidente de la Cámara y lo más probable es que sea un miembro de IU. La federación de izquierdas ha dejado entrever su deseo de ocupar la presidencia y los socialistas parecen aceptarlo. “Siempre he defendido que la presidencia del Parlamento la debe ocupar un partido diferente al que tiene la presidencia de la Junta”, reiteró Valderas.

La investidura del nuevo presidente andaluz y la composición del Gobierno regional está previsto que se lleven a cabo los primeros días de mayo.

En el Hospital de las Cinco Llagas de Sevilla, sede del Parlamento andaluz, se sentarán 109 representantes: 50 del PP, 47 del PSOE y 12 de IU. Este reparto de escaños hubiera supuesto hace solo cuatro años un complicado escenario en el que no hubiese sido descabellado pensar en una salida a la extremeña, comunidad en la que IU ha permitido con su abstención que gobierne el PP. Pero Valderas ha descartado que esa sea la salida ahora. También, que su formación vaya a preguntar a las bases empleando la misma fórmula que se utilizó en Extremadura, donde solo se les interrogó sobre si preferían la abstención o el apoyo a la investidura del socialista Guillermo Fernández Vara.

La dirección de IU ya ha lanzado algunas preguntas a sus asambleas de base. La semana pasada, los responsables de la coalición enviaron una circular en la que se preguntaba a sus militantes, entre otros asuntos, “en qué condiciones y cómo debe entrar IU en un Gobierno del PSOE”. La dirección de IU —que ha pedido a sus militantes que contesten antes del 13 de abril— parece cerrarse con esta pregunta a las otras dos opciones posibles: el apoyo a la investidura (y pactos puntuales) y el acuerdo de legislatura sin entrar en la Junta. Sin embargo, Valderas volvió a rechazar ayer decantarse explícitamente por alguna de las tres fórmulas. A finales de esta semana, según recordó el líder regional de IU, se celebrará el consejo andaluz de la federación. Luego, será el momento para que esta formación haga la consulta formal a sus bases, como establecen los estatutos de la federación. También tiene previsto IU realizar consultas entre diferentes colectivos y organizaciones. Este lunes se reunirán con los dos sindicatos mayoritarios, UGT y CC OO, que durante la campaña electoral no pidieron el voto para un partido concreto, pero sí dijeron que no se votase al PP.


La izquierda tiene una tradición de pactos en los Ayuntamientos

De momento, la única china en el zapato que ha encontrado la dirección de IU en su camino hacia el pacto con los socialistas es Juan Manuel Sánchez Gordillo, líder de CUT (Confederación Unitaria de Trabajadores), que forma parte de IU. Alrededor de 30 asambleas de base —la mayoría vinculadas a la CUT— se reunieron el viernes y rechazaron un acuerdo de legislatura con el PSOE o entrar a formar parte de la Junta. Solo dejaron abierta la puerta a apoyar la investidura.

Los socialistas, proclives a ceder la presidencia del Parlamento

Pero la amenaza de Gordillo tiene un alcance práctico muy limitado. El PSOE solo necesita los votos de ocho de los 12 diputados de IU para alcanzar la mayoría absoluta en la Cámara. Solo el diputado Gordillo pertenece a la CUT. Diez de los escaños de IU están vinculados al Partido Comunista y uno a Izquierda Abierta. Ambas formaciones han rechazado que vayan a permitir un presidente andaluz del Partido Popular.

IU y PSOE tienen ya una tradición de gobiernos conjuntos en la comunidad, principalmente en los Ayuntamientos. Han formado coalición en el pasado en Sevilla (con alcalde socialista) y Córdoba (con regidora de IU). Desde las municipales de 2003 ambas formaciones han ido aprobando los denominados pactos globales de la izquierda, por los que los dos partidos se apoyaban para lograr las alcaldías. Esta tradición se rompió tras los comicios de mayo 2011, cuando empezó la debacle electoral del PSOE. El propio Valderas reconoció entonces que IU no estaba dispuesta a agarrarse a un partido que se venía abajo y resultar herida por “los cascotes”.

Pero en menos de un año el escenario ha cambiado mucho. Los recortes y el desgaste los aplica el Gobierno central del PP, que es el enemigo común que une a PSOE e IU en su previsible alianza en la Junta de Andalucía.

El déficit y la estabilidad política

M. P.

El PSOE andaluz difundió el pasado fin de semana un documento en el que fijaba las bases que debe recoger el pacto con Izquierda Unida. Diego Valderas, coordinador regional de IU, dijo ayer que encuentra “algunos puntos coincidentes” con el programa y los postulados de su formación, aunque rechazó concretar si considera este documento asumible en este momento.

El primero de esos puntos hace referencia a que el acuerdo que se cierre con IU debe ser “para toda la legislatura, para cuatro años”. Los socialistas argumentan que se debe propiciar la estabilidad en un momento económico y político complicado. EL PSOE hace referencia al enfrentamiento con el Gobierno central, del PP, y recuerda que los primeros Presupuestos de Mariano Rajoy no cumplen con la inversión (en función de la población) que está prevista en el Estatuto de Autonomía, aprobado en referéndum y respaldado por todos los partidos en el Congreso de los Diputados, salvo por EA y BNG, que se abstuvieron. La “defensa” de este Estatuto es otro de los puntos que debe incluir el acuerdo con IU, según los socialistas.

También debe “incorporar” el “compromiso con la estabilidad presupuestaria y el cumplimiento de las obligaciones que toda Administración pública responsable tiene contraídas”. José Antonio Griñán ya se ha comprometido a cumplir con el objetivo del 1,5% del déficit. La duda es si PSOE e IU encontrarán una vía alternativa para lograrlo sin recortar la educación y la sanidad públicas y los servicios sociales.