Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El presidente: "Arenas tiene mi total y absoluto apoyo"

El líder andaluz admite que no se cumplieron las expectativas

Mariano Rajoy conversa con Javier Arenas en la reunión del Comité Ejecutivo Nacional del PP.
Mariano Rajoy conversa con Javier Arenas en la reunión del Comité Ejecutivo Nacional del PP. EFE

Al menos de momento, no hay vientos de cambio en el PP de Andalucía. Al contrario. Javier Arenas ha salido reforzado de la reunión del Comité Ejecutivo del PP de hoy. Mariano Rajoy ha querido mostrar expresamente su apoyo a uno de sus asesores más cercanos. Dentro de la reunión, sin cámaras, el presidente ha admitido que al PP "le hubiera gustado lograr la mayoría absoluta" y que ha habido dificultades en los pueblos pequeños, pero ha reivindicado el trabajo de Arenas y los buenos resultados en los últimos años con un "partido unido" para concluir: "Javier Arenas y el PP de Andalucía tienen mi pleno, total y absoluto apoyo y quiero que conste en este Comité Ejecutivo".

El líder andaluz ha contestado agradecido al partido y al Gobierno el respaldo recibido en estos días. Ha dicho que cuenta con el "100% de Rajoy", que se siente "orgulloso" del PP y de Andalucía, y ha admitido que "no se cumplieron las expectativas", pero no ha querido echar la culpa a la tarea de Gobierno. "Estoy orgulloso de la tarea de Gobierno de estos meses duros. Comparto y defiendo todas las medidas. Las reformas no son cómodas, pero seguiremos con el mismo empeño". Rajoy también ha apoyado a la candidata asturiana, Mercedes Fernández. "Ha tenido muy poco tiempo", ha admitido.

Dolores de Cospedal ha detallado a los dirigentes que el PP está trabajando para explicar y defender las reformas. La más "conflictiva", ha dicho, es la laboral, por la huelga general. A partir de ahora, el PP organizará diversos actos para explicar también los Presupuestos.

Aparte de Carlos Floriano, mano derecha de Cospedal, que hizo un análisis detallado del resultado de las elecciones, nadie más intervino después de que hablara Rajoy, por lo que no hubo nada ni parecido a un debate sobre los resultados de las elecciones o sobre la situación política general, con un Gobierno atravesando, tal vez, su momento más difícil.