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El fuego devora 200 hectáreas en un paraje protegido de A Coruña

Las llamas obligan a abandonar sus casas a dos centenares de personas

Un miembro de un retén antiincendios lucha contra el fuego en Ourense. Ampliar foto
Un miembro de un retén antiincendios lucha contra el fuego en Ourense.

Un fuego devastador que comenzó a primera hora de la tarde de ayer había devorado anoche 200 hectáreas en montes de las Fragas do Eume (A Coruña), un rico paraje natural de especial protección. Las llamas asolaron el corazón del parque, saltaron de un margen al otro del río Eume y pasaron del municipio de A Capela al de Pontedeume y también hacia Monfero y As Pontes. Cuando las cuadrillas aún se afanaban desde tierra en luchar contra el fuego, dos centenares de vecinos desalojados en las parroquias de A Ribeira, A Teixeira y Vilariño, en A Capela, intentaban repartirse en casas de familiares y amigos para pasar la noche, todavía preocupados por sus viviendas y los animales que tuvieron que dejar abandonados en las cuadras.

La Guardía Civil mantuvo cortadas las carreteras de acceso al parque natural para que los cinco helicópteros y cuatro aviones que trabajaron mientras tuvieron visibilidad (sobre las nueve de la noche decidieron aterrizar y posponer sus tareas por falta de luz) pudieran descargar sobre el fuego sin ocasionar daños a particulares. La virulencia del fuego forzó a la Xunta de Galicia a declarar primero la alerta 1, peligro para personas y casas, y después a pedir la ayuda de la Unidad Militar de Emergencias del Ministerio de Defensa.

Al cierre de esta edición el viento había amainado un poco en el flanco de A Capela donde varias lenguas de fuego amenazaban algunas casas aisladas pero seguía soplando en los montes más cercanos a Pontedeume. Según Europa Press el monasterio de Caaveiro, en un importante enclave turístico, tuvo que ser desalojado. Sobre el terreno, las brigadas se afanaban en trazar cortafuegos hacia las viviendas. También en Avión (Ourense) un incendio que según la Xunta quedó controlado al anochecer quemó 72 hectáreas. El fuego también obligó a intervenir al Ejército en Fornelos de Montes (Pontevedra). Y los medios de extinción del Gobierno gallego también tuvieron que emplearse en otros dos incendios menos virulentos en Lousame y Mesía, ambos municipios coruñeses.

Las llamas también afectaban a Cantabria, donde a última hora de ayer, los servicios de extinción controlaron buena parte de los incendios declarados a lo largo de la última semana, aunque seguían surgiendo nuevos focos. Dos fuegos seguían activos en los municipios de Valdáliga y Soba. El Ejecutivo cántabro mantiene a más de 400 personas en los retenes.

En Asturias, los servicios de emergencia consiguieron extinguir 74 de los 107 incendios declarados en la región mientras que otros 32 fuegos continuaban activos. Los no extinguidos afectaban a veinte municipios, lo que obligó a las autoridades a mantener por quinto día consecutivo en situación 1 el Plan de Emergencias por Incendios Forestales. Las altas temperaturas y la ausencia de precipitaciónes es lo que ha favorecido estos fenómenos.