Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El etarra arrepentido Valentín Lasarte ayuda a resolver un asesinato de la banda

Valentín Lasarte, disidente de la banda, declara sobre el atentado contra Olaziregi en 1997

ETA lo señaló como delator por ayudar a la Ertzaintza a detener al exmiembro del 'comando Donosti'

Txapote, mira a su compañero del 'comando', Valentín Lasarte, en un juicio en 2005. Ampliar foto
Txapote, mira a su compañero del 'comando', Valentín Lasarte, en un juicio en 2005. EFE

Hace solo una semana, el juez de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, José Luis de Castro, negó un permiso al preso etarra Valentín Lasarte —que ha cumplido tres cuartos de condena, ha abandonado la violencia, ha pedido perdón a las víctimas y se ha acogido a la vía Nanclares— por no colaborar con la justicia. Ayer, Lasarte —condenado por el asesinato del concejal del PP Gregorio Ordóñez y del socialista Fernando Múgica— volvió a la Audiencia Nacional para declarar como imputado por el asesinato de Eugenio Olaziregi, al que ETA mató en 1997 tras señalarlo como su delator, como la persona que auxilió a la policía a detenerlo. Y Lasarte, esta vez, sí aportó al juez y al fiscal datos sobre ese atentado.

El juez Santiago Pedraz ha reabierto el sumario por la muerte de Olaziregi tras conocerse que la pistola con la que se atentó contra este vendedor de bicicletas de Oiartzun (Gipuzkoa) es la misma con la que ETA mató al psicólogo de la prisión de Martutene Fernando Gómez Elosegi en marzo de 1997, en un atentado atribuido al etarra Fernando Elejalde. En su declaración ante la policía, Elejalde aseguró en su día que el arma con la que mató al funcionario de prisiones se la entregaron los miembros del comando Donosti Francisco Javier García Gaztelu, Txapote, Irantzu Gallastegi y el propio Lasarte. Por esa razón, el juez imputa a estos tres últimos el asesinato de Olaziregi.

Quince años después del atentado, ayer, el asesino al que, según la banda, delató Olaziregi fue el único de los cuatro etarras citados por Pedraz que colaboró en la investigación de ese asesinato. Lasarte señaló a Txapote, a Gallastegi y a sí mismo como miembros del comando Donosti, aunque negó que él pudiera participar en el atentado contra el vendedor de bicicletas, ya que en ese momento estaba en prisión. Además, aseguró que ETA se había equivocado al señalar a Olaziregi como objetivo porque, tras su detención —la de Lasarte—, los agentes que le interrogaron le dijeron que quien había llamado a la Ertzaintza para denunciarlo era una mujer.

El comportamiento de los otros tres etarras ante Pedraz fue el habitual de la mayoría de los miembros de la banda. Txapote y Gallastegi, ambos imputados, se acogieron a su derecho a no declarar. Elejalde, el que dijo que los primeros le habían dado la pistola, declaró como testigo, pero negó su confesión ante la policía al asegurar que la realizó bajo torturas.

Olaziregi, de 39 años, estaba casado y tenía dos hijos. El 30 de enero de 1997, en San Sebastián, le descerrajaron un tiro en la cabeza. Cuando fue asesinado, llevaba tres años trabajando en una tienda de bicicletas de Oiartzun, a la que el 25 de marzo de 1996 acudieron Lasarte y la también etarra Idoia Arrieta a hacer unas compras. Después se dirigieron a un hipermercado, donde la Ertzaintza los detuvo.

Valentín Lasarte cumple condena en la prisión alavesa de Nanclares de Oca adonde fue trasladado tras renegar de la violencia, pedir perdón a las víctimas y comenzar a pagar las indemnizaciones derivadas de sus delitos, pero a diferencia de otros reclusos que han abandonado la organización, no ha disfrutado, por el momento, de ningún permiso. El juez de la Audiencia Nacional José Luis de Castro le denegó uno el pasado 14 de marzo al considerar que sería "prematuro, desaconsejable y difícil de entender socialmente".