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38º CONGRESO DEL PSOE

Parte del PSOE andaluz intentó que Chaves no interviniera en el Congreso

La división de los socialistas andaluces se agudiza a menos de dos meses de las elecciones

El presidente del PSOE, Manuel Chaves, interviene en el 38º Congreso del PSOE, que se celebra en Sevilla. Ampliar foto
El presidente del PSOE, Manuel Chaves, interviene en el 38º Congreso del PSOE, que se celebra en Sevilla.

Aunque a partir de la dos de la tarde de mañana, cuando ya se sepa si Carme Chacón o Alfredo Pérez Rubalcaba es el nuevo líder del PSOE, todos proclamarán mensajes de unidad, el 38º congreso federal está acrecentando la división entre los socialistas andaluces a menos de dos meses de las elecciones del 25 de marzo.

Las afirmaciones del secretario general del PSOE de Sevilla, José Antonio Viera, de que se están ejerciendo presiones “ilegales, inmorales e ilícitas” sobre los delegados andaluces para que voten a Chacón, fueron suscritas este viernes por otros dirigentes andaluces como el alcalde de Dos Hermanas (Sevilla), Francisco Toscano, quien responsabilizó directamente al secretario general del PSOE andaluz y presidente del congreso, José Antonio Griñán, de “engañar” a los delegados andaluces con su promesa de neutralidad activa. Toscano dijo que no desvelaba en qué habían consistido las presiones porque “no quería hacer daño” a su partido.

Griñán espantó estas acusaciones de un manotazo: “La gente del PSOE de Sevilla es muy antigua”, dijo a un grupo de periodistas. La actitud de los griñanistas es la de no darse por enterados de estas graves acusaciones, la de minimizar el daño y la de negar que cuando acabe el 38º congreso federal el domingo haya recuento de muertos y heridos. “No estamos en periodo de consecuencias”, dijo un miembro de la ejecutiva regional. Pero la fractura existe, otra cosa es que la cercanía de las elecciones autonómicas actúe como un pegamento de efecto temporal.

Los partidarios de Chacón y de Rubalcaba en Andalucía se emplearon este viernes a fondo en jugar a la guerra psicológica acerca de quién tenían más apoyos. Los rubalcabistas daban la ventaja a los chaconistas, aunque por los pelos, mientras que estos últimos hablaban de hasta de medio centenar de votos de ventaja.

Las elecciones autonómicas están condicionando la posición de los socialistas andaluces en este congreso. Los cinco secretarios generales afines a Griñán aseguran que el tándem con Chacón para el 25-M le refuerza con vistas a recuperar los votos perdidos en las pasadas elecciones generales, mientras que Rubalcaba es “más de lo mismo”.

Entre los argumentos que se están oyendo, expresados algunos con mucha crudeza, es que es necesario acabar ya con el “tardofelipismo” que representaría Rubalcaba, según los griñanistas. En esta línea de “actualizar” los equipos y el mensaje se manifestaron los secretarios del PSOE de Huelva, Mario Jiménez, y de Córdoba, Juan Pablo Durán. “El partido no puede refugiarse en la generación de los orígenes”, afirmó otro dirigente provincial. La consejera de la Presidencia, afín a Chacón, enfatizó: “El prezapaterismo no debe ser el postzapaterismo”.

Quizás por ese anhelo de romper con el pasado, fuentes de la dirección federal aseguraron que desde Andalucía se intentó impedir que el presidente federal y anterior presidente andaluz, Manuel Chaves, interviniese en la jornada de apertura tras las palabras de bienvenida de Griñán, lo que provocó un enorme enfado de Manuel Chaves.

Según las fuentes consultadas, Chaves habló con Rodríguez Zapatero, cuando desde la organización del congreso se le comunicó que no iba a intervenir ante los delegados. El expresidente andaluz amagó con no acudir a la jornada inaugural y en hacer públicos los motivos de su ausencia, según otras fuentes. A eso de las seis de la tarde del jueves el embrollo se solucionó. El discurso de Chaves en la jornada inaugural del congreso estaba fijada en el orden del día aprobado por el comité federal.

Este episodio es un ejemplo del divorcio entre Manuel Chaves y José Antonio Griñán, desde que el segundo relevó al primero como presidente de la Junta y después como secretario general de los socialistas andaluces. La frialdad entre ambos durante el congreso ha sido muy evidente.

Griñán aseguró anoche que es "rotundamente falso" que desde Andalucía se "haya puesto algún obstáculo a que Chaves interviniera en la inauguración".