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Arenas: “Estoy harto de la milonga de la economía sostenible”

El candidato de los populares promete que gobernará “sin rencor ni revancha”

Javier Arenas, ayer en el cierre de la convención regional del PP en Málaga. Ampliar foto
Javier Arenas, ayer en el cierre de la convención regional del PP en Málaga.

La convención regional que el PP ha celebrado los últimos tres días en Málaga ha dejado a las claras que si logra gobernar tras las elecciones autonómicas del 25 de marzo habrá un giro radical en la política urbanística de la Junta. El asunto no era materia específica de ninguno de los foros, en los que se han abordado diversos aspectos económicos para el programa del PP, pero la afirmación de Javier Arenas en su último discurso ante el plenario no puede resultar más elocuente. “Somos la mejor zona residencial de la Unión Europea y quiero deciros que estoy harto de la milonga de la economía sostenible, porque el turismo, la agricultura y las zonas residenciales son la mejor economía sostenible de Andalucía”, proclamó. Y sobre los aplausos que celebraron la afirmación, apostilló: “harto de la milonga, de la milonga”.

El PP ya ha venido anunciando que que si gana la Junta derogará el Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (POTA), los planes subregionales, y modificará la Ley del Suelo, entre otros. El sábado Arenas ya hizo la misma alusión en su intervención previa al presidente Rajoy sobre la bonanza y las posibilidades de Andalucía como zona residencial “privilegiada” para los europeos. Además, las recientes afirmaciones del ministro de Agricultura y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, acerca de facilitar desde este ámbito los proyectos de desarrollo, parecen anunciar una voluntad de impulso al sector del ladrillo para la reactivación económica.

En la clausura de la convención sobre pymes, autónomos, jóvenes y empleo, Arenas anunció medidas de apoyo a los emprendedores, como la eliminación de la burocracia y la creación de la “licencia exprés”, que permitirá reducir a 24 horas los trámites precisos para poner en funcionamiento una empresa, deducciones fiscal y bonificaciones para la contratación de jóvenes, y un plan de concentración de pymes para favorecer su internacionalización. Arenas también se comprometió a eliminar el impuesto de sucesiones u donaciones de forma gradual en cuatro años.

En la última jornada de la convención regional, los dirigentes del PP volvieron a insistir en el objetivo que la propia vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, confesó obsesivo de reducción del déficit. Arenas repitió que serán precisos ajustes y “sacrificios” y anunció una ley de disciplina presupuestaria para endurecer las condiciones de gasto de la administración pública.

Pero para la sesión de clausura, Arenas hizo énfasis en asuntos relacionados con la regeneración democrática y la “recuperación de valores básicos de la democracia”, algo que dijo será “tarea complementaria” del Gobierno del cambio que presidirá. Aludió por ejemplo a la separación de poderes. “Nosotros no vamos a acosar a los jueces, como hacen otros, rendiremos cuentas, someteremos el control del Ejecutivo al Parlamento, y con claridad en la gestión”, enumeró. Y concluyó: “Nadie por mucho poder que acumule puede estar por encima de la ley”.

Aunque aseveró que no dedicará un minuto a un insulto ni a una descalificación en la campaña, todas estas afirmaciones esconden un reproche severo a la Junta. Arenas aseguró que se propone un cambio “tranquilo” y que si el PP gana, “no habrá rencor ni revancha” y dialogará con todo tipo de organizaciones sociales.