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LA POSTURA DE LA PATRONAL

CEOE rechaza cambiar los convenios sin pacto

La patronal, como los sindicatos, pedirá al PP que concrete sus vagas propuestas electorales

El presidente de la CEOE, Juan Rosell, la pasada semana EP

A la patronal CEOE nunca le ha gustado que el Gobierno, sea del signo que sea, cambie la negociación colectiva sin contar con los agentes sociales. Rodrigo Rato ya chocó con el histórico presidente de CEOE José María Cueva por esto y dio marcha atrás. Y Juan Rosell, el presidente actual de la patronal, lo volvió a dejar claro ayer. “Cambiar la negociación colectiva por medio de un real decreto es no tener absolutamente idea de cómo es la negociación colectiva de este país”, declaró Rosell en una entrevista en Onda Cero.

Esto será, entre otras cosas, lo que el líder empresarial le diga hoy al presidente electo, Mariano Rajoy. La CEOE, como los sindicatos, también le pedirá al PP que concrete sus vagas propuestas electorales.

A la patronal —al menos, a toda la patronal— no le gusta nada la reforma de los convenios que propone Rajoy, en la que pretende dar prioridad a los pactos de empresa sobre los sectoriales y regionales. Teme que si se abre esa puerta, las relaciones laborales y los convenios se conviertan en objeto de competencia entre las compañías. Además, la estructura de la organización depende en buena medida (también la de los sindicatos, aunque en menor medida) de la propia estructura de la negociación colectiva en convenios sectoriales estatales, autonómicos y provinciales.

Mucho más le gusta a la CEOE, como suena la música de reducir el amplio menú de contratos temporales, siempre y cuando eso no suponga la implantación del contrato único tal y como se pregona desde ámbitos académicos liberales.

Precisamente, esta, la simplificación de los contratos temporales, es una de las principales peticiones de la patronal a los partidos políticos en el programa que les envió el pasado 19 de octubre. En este programa, CEOE reclama una reforma laboral que permita a los empresarios adoptar medidas de flexibilidad interna en las empresas sin pactar con los sindicatos cuando no hay acuerdo y una reducción de los costes de las indemnizaciones por despido.