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Griñán quiere a un andaluz como ‘número dos’ del PSOE federal

“El congreso tiene que aportar algo distinto”, afirma el presidente andaluz

El secretario general del PSOE-A, José Antonio Griñán,. EFE

José Antonio Griñán va a apostar fuerte en el 38º congreso federal, en el cual confía como una especie de palanca con vistas a sus primeras elecciones como candidato socialista a la presidencia de la Junta en el mes de marzo. Griñán, como secretario general de la federación más numerosa del PSOE, ya ha empezado a mover ficha. Según fuentes próximas al presidente andaluz, quiere que desde el PSOE de Andalucía salga el nombre de la persona que ocupe la secretaría de Organización federal, un puesto ejecutivo de primera magnitud tras el del secretario general. La presidencia federal del partido, que a Manuel Chaves le gustaría seguir ostentando, no entra en sus planes. El objetivo es que “la Andalucía de Pepe Griñán”, según un dirigente, se vea reflejada en la nueva dirección federal en puestos destacados. Eso significa que los que están ahora, singularmente Chaves y Gaspar Zarrías, secretario de Política Autonómica, “deberían dar un paso atrás”.

Desde el día siguiente de la severa derrota electoral, Griñán no ha dejado de moverse para, en primer lugar, abortar la celebración de un congreso pactado por las cúpulas del partido porque eso sería generar “más frustración”, como admitió ayer en una entrevista en el programa Al Rojo Vivo en la Sexta.

Quiere un cónclave donde haya competencia, “sin imposiciones” y en “libertad”, porque lo contrario significaría la muerte para el PSOE. Muy atento a lo que se cuece en las redes sociales, apuesta por una foto final del PSOE como la que se proyectó en el mitin de Málaga de las pasadas elecciones generales, donde dirigentes de distintas generaciones arroparon al candidato Alfredo Pérez Rubalcaba. Junto a este, estuvieron Zapatero, Griñán y Patxi López (los dos únicos presidentes de gobierno socialista), Felipe González y Alfonso Guerra (que grabaron en vídeo sus mensajes) y otros dirigentes con proyección de futuro: Eduardo Madina, Trinidad Jiménez, Elena Valenciano y Susana Díaz, la secretaria de Organización del PSOE andaluz.

Susana Díaz es ahora mismo la persona en la que Griñán tiene depositada toda su confianza en el PSOE andaluz. Es sus ojos y sus oídos en el partido, una organización que conoce mucho mejor que el presidente andaluz pese a sus 37 años recién cumplidos. Aunque Griñán no ha dicho que esté pensando en ella como número dos federal, otros dirigentes la sitúan como la primera apuesta de la quiniela para ocupar ese puesto, lo cual no quiere decir que no haya otros nombres.

Hasta ahora, Griñán se ha mostrado muy cauteloso a la hora de aclarar a quién apoya como secretario general —“no me voy a mojar porque no es el tiempo”, dijo ayer— entre otros motivos porque ningún aspirante ha salido a la cancha de juego. En la entrevista en la Sexta elogió tanto a los dos hipotéticos aspirantes, Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón, aunque sin explicitar sus preferencia y sin descartar que hay más candidatos. Pero dijo más. Tras elogiar la campaña de Rubalcaba, “la mejor que ha hecho nunca” un líder socialista en Andalucía, añadió: “Ahí termino. Eso es otra cosa. El congreso no puede ser el 20-N, tiene que aportar algo distinto, tiene que ser un revulsivo”.

Dirigentes próximos a Griñán interpretaron las palabras de su secretario general como una apuesta por un “cambio de cara” en el PSOE. “Después de perder cuatro millones de votos, Rubalcaba, más allá de todo el aprecio que se le tiene, no puede ser la opción de futuro del PSOE ni al corto ni al medio aplazo”. Otra persona muy vinculada a Griñán insistió en lo mismo: “Rubalcaba nos conduce a un cul-de-sac [a un callejón sin salida]“.

Otros dirigentes advierten del riesgo de Griñán de apostar por un candidato que salga perdedor, aunque algunos creen que debe correr ese riesgo: “Si apoyas a Rubalcaba y gana Chacón, sí que estás muerto”.