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Rajoy ofrece un pacto de Estado para abordar las reformas

El líder del PP anuncia que pondrá en marcha un pacto con todas las Administraciones para mantener la austeridad

Mariano Rajoy, en el XIV Congreso de la Empresa Familiar.
Mariano Rajoy, en el XIV Congreso de la Empresa Familiar. EFE

Mariano Rajoy ha asegurado que, si gana las elecciones, va a buscar el máximo consenso posible con el resto de las fuerzas políticas en todas las reformas que sean determinantes para el futuro del país. También ha anunciado un gran pacto territorial durante los 100 primeros días de Gobierno con las comunidades autónomas, Ayuntamientos y provincias para fomentar la austeridad, la eficiencia y eliminar duplicidades con vistas a cumplir con los objetivos de reducción del déficit público. Rajoy ha hecho estas declaraciones en la clausura del XIV Congreso de la Empresa Familiar, entre cuyas conclusiones sobresale, precisamente, una petición a favor de un gran pacto de Estado para abordar estas reformas.

Rajoy ha defendido que España necesita un Ejecutivo fuerte y eso conlleva "hacer un esfuerzo para sumar voluntades políticas y sociales”, así como “un Gobierno que se esfuerce en escuchar, hablar, dialogar y siempre que sea posible, acordar". En ese sentido, ha adelantado que el PP pondrá en marcha una Ley de Transparencia, Buen Gobierno y Acceso a la Información Pública y ha considerado “imprescindible” que se garantice la independencia y profesionalidad de los organismos reguladores y supervisores, incluido el Banco de España. “No se puede aceptar que el gobierno esté poniendo amigos” en estas instituciones, ha argumentado.

El líder popular, además, cree urgente estabilizar el sistema financiero y restablecer la confianza en la sostenibilidad de las cuentas públicas. En el primero de los casos ha abogado por culminar la reestructuración iniciada hace tres años y ha augurado nuevas integraciones entre entidades. "Tienen que quedar las que tienen que quedar", ha declarado muy en su línea. Según ha añadido, el Gobierno del PP tratará de que el proceso finalice cuanto antes.

Junto a la puesta al día del sistema financiero, Rajoy ha destacado que hay que reformar las Administraciones Públicas para racionalizar el gasto. Sobre la necesidad de atajar el desfase presupuestario entre los ingresos y gastos también ha lanzado el mensaje de que no va a subir impuestos si gana las elecciones. En su lugar, ha apostado por mejorar la tributación de las pymes y se ha mostrado a favor de que las empresas no tributen por las plusvalías que obtengan en la venta de activos fijos cuando reinviertan.

El líder del PP sitúa el mercado laboral, la negociación colectiva y la reestructuración financiera entre sus prioridades

"El crecimiento de los ingresos del sector público vendrá por el aumento de las bases contributivas y no de los tipos impositivos", ha explicado. Esta afirmación da a entender que el líder popular fía la mejora de la recaudación a una supuesta mejora de la actividad, aunque al mismo tiempo le deja la puerta abierta a pequeñas modificaciones fiscales.

Según Rajoy, que ha condicionado en varias ocasiones la puesta en marcha de estas medidas a que gane las próximas elecciones del 20-N, otra reforma necesaria es la del mercado de trabajo. En este apartado ha asegurado que su propuesta para recuperar el empleo se basará en las 71 enmiendas que el PP presentó en el Congreso a la última reforma laboral. Junto a ello, también considera que la reciente reforma de la negociación colectiva es mejorable. En su opinión, hay que avanzar en este ámbito adecuando la evolución de los salarios a la realidad de las empresas, lo que significa dar una mayor poreeminencia a los convenios de empresa sobre los provinciales o sectoriales.

En cuanto a la cumbre europea de mañana, Rajoy ha manifestado que le preocupa que la deuda pública española quede estigmatizada como consecuencia de los acuerdos de esta reunión, donde los líderes europeos prevén cerrar un pacto sobre el refuerzo del fondo de rescate, la quita de Grecia y la recapitalización del sistema financiero. Sobre este último punto, ha destacado que la banca española no tiene los mismos problemas que tienen otros -elevadas carteras de deuda pública de los periféricos-, por lo que ha defendido que no tiene sentido que se le obligue a capitalizarse por fallos que no tiene.