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LOS MINORITARIOS ANTE EL 20-N

Los partidos minoritarios comienzan la carrera de avales para el 20-N

Los extraparlamentarios tienen que recoger el 0,1% de firmas del censo en 20 días

La mayoría considera la medida una traba que fomenta el bipartidismo

Juan Ignacio López de Uralde e Inés Sabanés (Equo) comienzan a recoger firmas frente al Congreso.rn Ampliar foto
Juan Ignacio López de Uralde e Inés Sabanés (Equo) comienzan a recoger firmas frente al Congreso.

Los partidos sin representación parlamentaria han empezado hoy su carrera contrarreloj. A partir de hoy tienen 20 días para recoger firmas a fin de poder presentarse en las elecciones generales del 20 de noviembre. El requisito, poco conocido, es consecuencia de la reforma electoral aprobada en enero con el apoyo de PP y PSOE.

La ley electoral exige ahora que los partidos, federaciones o coaliciones sin escaños en ninguna Cámara recojan en 20 días el 0,1% de avales del censo de la circunscripción por la que se presenten. Si quieren hacerlo por todas precisarán casi 35.000. Cada elector puede apoyar solo a una formación que se presente por su zona. Algunos ciudadanos ya se han comprometido a apoyar a una formación en Yo Avalo, una web creada por el partido Pirates de Catalunya. Pero no están atados: ahora toca firmar en papel o validar el apoyo mediante la firma electrónica.

En 2008 conseguimos 175.000 votos entre Congreso y Senado. ¿Eso no es aval suficiente?

Esta condición ha sido polémica: la mayoría de los extraparlamentarios considera que la Junta Electoral Central les pone de este modo "una traba más" cuya intención de fondo es perpetuar el bipartidismo. Además, los requisitos exactos no se hicieron públicos hasta el pasado 16 de septiembre y el documento necesario para la recogida de firmas no se ha colgado en Internet hasta esta mañana. "No tenemos ningún problema con la recogida de firmas, pero si la hay debería ser aplicable para todos, no para unos sí y para otros no", dice Juan López de Uralde, líder de Equo.

Los minoritarios funcionan gracias al voluntariado y con muy pocos recursos económicos, y ahora tienen además que emplearse a fondo para recabar avales. Hoy, en la plaza de Callao, simpatizantes del Partido Animalista (PACMA, antiguo Partido Antitaurino) y Foro Ciudadanos (el partido de Francisco Álvarez-Cascos) le contaban a cada transeúnte que se detenía para qué querían su rúbrica. "Mientras los demás hacen campaña, los demás estaremos recogiendo firmas", dice resignada Silvia Barquero, comercial de 37 años que dedica la mitad de sus días a colaborar con PACMA. Y se pregunta, documentos para firmar en mano: "En 2008 conseguimos 175.000 votos entre Congreso y Senado. ¿Eso no es aval suficiente?".

El optimismo de Equo

El nuevo partido liderado por el expresidente de Greenpeace, Proyecto Equo, también ha insistido en su desacuerdo en el primer día de recogida de avales. La formación ecologista que encabeza Juan López de Uralde se ha plantado esta mañana en la puerta del Congreso de los Diputados para recabar firmas mientras denuncian la medida, que acrecenta la "desigualdad entre los partidos", según el líder. Solo duraron un rato: la Policía les informó al cabo de media hora de que debían retirar la mesa de esa zona por "seguridad".

"Para mí, el voto útil se acabó", dice una mujer mientras firma a favor de la presencia de Equo en las elecciones

Equo estará en la calle todos los días hasta conseguir los 5.000 apoyos en Madrid (necesitan algo más de 4.000, pero quieren dejar un margen de error). No obstante, confían en las redes: en Yo Avalo han conseguido ya el 97% de las que hacen falta para presentarse por esta comunidad. En el resto de provincias (intentarán presentarse en todas) todavía está por ver.

Los minoritarios han decidido tomarse esta dificultad añadida como una manera de darse a conocer. "Somos capaces de convertir los impedimentos en oportunidades", decía esperanzada esta mañana la número dos de Proyecto Equo por Madrid, Inés Sabanés.

Los simpatizantes del nuevo partido que hoy se han acercado a la Cámara baja para ser los primeros en dar su firma se mostraban muy esperanzados sobre las posibilidades de cara al 20-N:  "Para mí, el voto útil se acabó", asegura Amparo Ruiz, acupuntora de 50 años. "Vuelvo a creer como antes he creído en otros partidos, en que no se vendan", agrega. Igual de entusiasta es Cristina Vera, de 59 años y actualmente desempleada: "Estamos naciendo. Lo más importante no es el objetivo, sino cómo llegamos a él. No importa cuánto tiempo tardemos; pero no caigamos en lo que han caído los demás".