Oubiña sale por primera vez a la calle tras 11 años en la cárcel

El narco pasará el fin de semana en un hotel de Palencia El juez admite que el riesgo de que haga mal uso de la medida es del 50% Debe indicar dónde se encuentra y presentarse a diario en la comisaría

Laureano Oubiña, a la derecha, sale de la cárcel de Palencia.
Laureano Oubiña, a la derecha, sale de la cárcel de Palencia.MABEL GARCÍA

El narcotraficante Laureano Oubiña Piñeiro abandonó ayer a las 20.33 la prisión de Dueñas, en la provincia de Palencia, para disfrutar de un permiso de tres días en un hotel de esta capital, el primero que obtiene en 11 años de cumplimiento ininterrumpido de sus tres condenas por tráfico de hachís, según confirmaron fuentes judiciales. El mediático narco gallego, de 65 años, gana por fin una larga batalla judicial que le permitirá salir cada dos meses de la cárcel al haber superado las tres cuartas partes de las penas desde marzo de 2009.

Esta vez, y aunque tanto la Fiscalía Antidroga de la Audiencia Nacional como la junta de tratamiento de la prisión de Dueñas se opusieron al permiso de Laureano Oubiña, el juez central de Vigilancia Penitenciaria dictó un auto accediendo a la petición del narcotraficante, acuerdo que se elevó a firme al no haber recurrido el fiscal en vía de apelación.

El magistrado, José Luis Castro, ha aplicado la doctrina de la Sala de lo Penal por la que en mayo pasado le concedió al también narcotraficante, José Ramón Prado Bugallo, Sito Miñanco, el primer permiso ordinario pese a que su condena de 16 años no se extingue hasta 2018. El licenciamiento definitivo de Oubiña está previsto para julio del próximo año.

Además de no observar mala conducta en el historial penitenciario del interno, el juez también considera que a Laureano Oubiña “cabe empezar a prepararle para su vida en libertad”, tal y como había argumentado en el caso de Sito Miñanco el tribunal de la Sección Primera de la Audiencia Nacional, presidida por el magistrado Gómez Bermúdez.

También el auto alude a las dos causas que el narco gallego tiene abiertas por un presunto delito de blanqueo de dinero, pero los jueces no han decretado ninguna medida cautelar contra él. “Efectivamente, es cierto que el interno tiene en estos momentos causas pendientes de tramitación, pero los hechos datan del año 2000 y es fácil deducir que si procediese su enjuiciamiento el interno ya habría licenciado las causas que actualmente cumple”, esgrime la resolución.

El juez de Vigilancia Penitenciaria admite en el auto que la valoración del riesgo de que Oubiña pueda hacer un mal uso del permiso es del 50%. “Pero esto”, añade el auto, “puede aminorarse y controlarse”, por lo que establece unas condiciones que debe cumplir el narcotraficante en su permiso. En caso de que no las respete, Oubiña no podrá volver a salir de la cárcel de Dueñas.

Según tales condiciones, Oubiña será recogido y reintegrado a la prisión por un familiar. El recluso indicará el lugar donde disfrutará del permiso para que el juzgado pueda ordenar medidas de control y tendrá que presentarse a diario ante una comisaría de policía. “De darse una evolución positiva y sin incidentes”, indica el juez, Laureano Oubiña podría obtener posteriores permisos de hasta siete días de duración y un máximo de 36 por año, según establece el reglamento penitenciario.

Laureano Oubiña fue condenado a cuatro años y cuatro meses de prisión por un alijo de 6.000 kilos de hachís interceptado en Martorell (Barcelona), a seis años y nueve meses por otro alijo en Vigo, y a la misma pena por trece toneladas que fueron interceptadas en el buque Regina Maris. En octubre de 2000 fue detenido en Grecia a donde había huido días antes de conocer su primera sentencia por narcotráfico.

El Pazo Baión, ubicado en el municipio de Vilanova de Arousa, fue una de sus grandes cruzadas contra la justicia, incluso desde la cárcel, aunque solamente su difunta mujer, Esther Lago, era accionista de la propiedad. El pazo fue vendido en 2008 por el Estado a una cooperativa por 15 millones de euros, pero sus hijas siguen batallando para reclamar la herencia de su madre.

Segundo permiso para Sito Miñanco

También el juez central de Vigilancia Penitenciaria dictó ante ayer otro auto por el que concede a José Ramón Prado Bugallo, Sito Miñanco, un segundo permiso al que se opuso de nuevo la Fiscalía de la Audiencia Nacional pero que ha contado con el informe favorable y, esta vez, unánime de la junta de tratamiento de la prisión de Algeciras a donde fue trasladado hace cinco meses.

El hecho de que el tribunal que le condenó se pronunciara en mayo pasado a favor de las salidas esporádicas del narcotraficante ha sentado un precedente, dado el “intachable” comportamiento del interno y al haber cumplido las tres cuartas partes de la condena de 16 años por tráfico de cocaína. Una polémica decisión de la Sala, que contó con la oposición del propio juez de Vigilancia, la fiscalía y el educador de la prisión pero con el visto bueno de la cárcel de Huelva en la que entonces se encontraba.

Aunque está imputado en una causa por presunto blanqueo de dinero de 5,8 millones de euros en un juzgado de Vilagarcía, el auto no entra a valorar esta cuestión y únicamente da trámite a la petición de Prado Bugallo para disfrutar de otros tres días de permiso basándose en el firme dictamen de la Sala.

Esta vez el destino será Cambados, su pueblo natal, al que no regresó desde que fue detenido en agosto de 2001, cuando se encontraba en libertad condicional por otra condena anterior de 20 años.

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