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El juicio a Camps se celebrará tras las elecciones generales

La formación del jurado y la duración prevista pueden retrasarlo a 2012

El juicio al expresidente valenciano Francisco Camps, imputado por aceptar sobornos de la trama Gürtel, no será antes de las elecciones. El largo y generalmente accidentado proceso de selección de los miembros del tribunal del jurado, que a menos de dos meses de los comicios del 20-N aún no ha empezado, hace virtualmente imposible que las vistas del juicio oral puedan iniciarse antes de esa fecha, como revela la lectura del procedimiento de constitución del jurado establecido en la ley y confirman las fuentes jurídicas consultadas.

Una estimación realista de los plazos, para un juicio que podría requerir hasta dos semanas de sesiones debido a la gran cantidad de pruebas solicitadas por las partes, muchas de las cuales consisten en audición de grabaciones, apunta como término más probable principios de 2012. Quizá ni siquiera enero, porque ese mes, como el de diciembre, tiene muchos días inhábiles para la Administración de justicia. E incluso para un órgano relativamente poco cargado de trabajo como el Tribunal Superior de Justicia valenciano (TSJV) es difícil encontrar un hueco lo bastante largo como para encajar tantas jornadas de juicio, que deben ser consecutivas. La dificultad para que el juicio por la llamada causa de los trajes fuera antes de los comicios ya ha sido, en parte, asumida por las acusaciones.

El tribunal, según indican las fuentes consultadas, está resuelto a señalar el juicio tan pronto como sea posible, sin concesiones al ritmo electoral. Primero, porque dejarlo para después de la cita con las urnas supondría influir en ella tanto o más que celebrarlo en cuanto fuera posible. Y segundo, porque existe un precedente: el TSJV juzgó al portavoz socialista valenciano Ángel Luna en abril pasado, en plena precampaña de los comicios autonómicos y locales. Pero esa voluntad se ha encontrado, sin embargo, con el meticuloso procedimiento de selección de la Ley del Tribunal del Jurado.

Una vez resueltas las cuestiones previas alegadas por las pares, el TSJV deberá elegir por sorteo a 36 candidatos a jurado. Notificarles la fecha del juicio y enviarles un cuestionario con los posibles impedimentos para integrar el tribunal. Las partes pueden recusar a quienes consideren. Las eventuales excusas de los ciudadanos (y siempre las hay) y las recusaciones son objeto de una vista. Si tras resolver el juez, la lista de aptos ha bajado de 20 candidatos, se vuelve a empezar con el sorteo. Cada paso tiene un plazo, en general de cinco días, que en la práctica judicial se traducen en varios más.