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ACCIDENTE SPANAIR

Mapfre consigna ante el juez 3,1 millones para 41 de los 154 perjudicados

Abogados de EE UU amenazan a colegas españoles si les arrebatan clientes

Una grúa levanta parte del fuselaje de la aeronave. Ampliar foto
Una grúa levanta parte del fuselaje de la aeronave. EFE

La compañía de seguros Mapfre ha presentado un escrito ante el juez Javier Pérez, instructor del accidente del avión de Spanair en Barajas, en el que indica que ha consignado un total de 3,1 millones de euros para familiares de 41 víctimas del siniestro, según fuentes cercanas a las pesquisas.

Aunque hubo 154 muertos y 18 heridos graves, la aseguradora subraya que solo ha calculado las indemnizaciones relacionadas con 41 víctimas, porque los abogados americanos de los familiares del resto de los fallecidos han amenazado a sus colegas españoles con demandas por interferencias en la relación abogado-cliente si hacen ofertas económicas a sus patrocinados.

Mapfre informa al juez de que ha analizado la situación de ascendientes y descendientes de cada una estas víctimas y ha calculado la indemnización por encima de los baremos legales que existen en España para accidentes de este tipo.

Justo tras el siniestro, el 20 de agosto de 2008, la compañía Mapfre, que representa a Spanair, abonó como anticipo a los perjudicados entre 8.000 y 25.000 euros, cumpliendo así la normativa legal internacional que, en casos de accidentes aéreos, obliga a adelantar de inmediato una parte de la futura indemnización. Lo que ahora busca esta aseguradora es, de acuerdo con los baremos oficiales, facilitar el dinero a las víctimas sin tener que esperar a que concluya el proceso judicial, según reza en el escrito. Aunque la instrucción judicial ha pasado ya su ecuador, es posible que transcurran varios años más antes de que haya una sentencia firme sobre este asunto que fije las indemnizaciones. Por cada víctima, Mapfre ha consignado cantidades similares a las dictaminadas por la Audiencia de Zaragoza en noviembre de 2010, de acuerdo con el citado baremo, para los allegados de los 53 militares españoles que perdieron la vida el 26 de mayo de 2003 al estrellarse el Yakolev 42 que los transportaba desde Afganistán a España. Es decir, unos 108.000 euros para los cónyuges de cada fallecido, 45.000 para cada uno de los hijos y otros 9.000 para los padres. La cantidad más elevada de las ya consignadas asciende a 211.000 euros, a la que hay que añadir los 25.000 anticipados tras el accidente del JK 5022.

Familiares de siete de las víctimas del siniestro han alcanzado ya acuerdos extrajudiciales con la aseguradora. Según el escrito remitido al juez, la compañía se reserva las acciones legales contra otros posibles responsables. Por ejemplo, contra el fabricante del avión, la norteamericana Boeing.

El navajeo entre algunos letrados por captar clientes está siendo una constante desde que se produjo el accidente. Es un asunto que mueve mucho dinero en indemnizaciones y que llevó a grandes despachos estadounidenses a desplazar a España a miembros de sus bufetes para captar clientes. Finalmente han logrado representar a un 60% de los perjudicados. Durante estos años, algunos despachos de EE UU han adelantado dinero a las víctimas (incluso para hacer obras en sus casas) a cambio de que estas les dejen actuar por ellas. Las demandas que hasta el momento han ejercitado en suelo americano contra Boeing no han prosperado, pero están personados en las diligencias que instruye en España el juez Javier Pérez y siguen al acecho.