MIKEL ARANA | Coordinador general de Ezker Batua

“Si Madrazo pactó un crédito con el PP, no responderemos por él”

Entrevista con Mikel Arana, rostro visible del sector de EB enfrentado al de Javier Madrazo

Mikel Arana, coordinador de Ezker Batua.
Mikel Arana, coordinador de Ezker Batua. PRADIP J. PHANSE

Mikel Arana, coordinador general de Ezker Batua (EB) y rostro visible del sector enfrentado al de Javier Madrazo, que exigió puestos y dinero al PNV a cambio de apoyarles en Álava, atiende por teléfono a EL PAÍS. Ayer estaba en Madrid, participando en la Ejecutiva de Izquierda Unida (IU).

Pregunta. ¿Tiene alguna duda de que Madrazo organizó toda la negociación B? ¿En qué se basa?

Respuesta. Ninguna. Me baso en conversaciones que he tenido a posteriori con representantes del PNV que me lo confirman. Estuvo al mando desde el principio.

P. ¿Le parece factible la hipótesis de que Serafín Llamas actuara en solitario?

R. No, porque hacer una negociación en esos términos sin el aval de Javier Madrazo es imposible en esa sección de EB. Ahí manda él desde que dejó el puesto de coordinador general.

P. Cuando Madrazo dimite [tras el batacazo de 2009, cuando no consiguió renovar su escaño] y le elige a usted, ¿se mantuvo manejando la organización en la sombra?

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

R. Sí, la estructura del partido se mantuvo tal cual estaba.

P. ¿Cree que le puso como coordinador pensando que podría controlarle?

R. Da toda la sensación, visto lo visto. Tampoco yo pretendía ser un coordinador omnipotente ni mucho menos, yo entiendo que esto es un trabajo en equipo, incluyendo a la gente que estaba con Javier. Pero si vamos a una convención política y programática y las conclusiones que ahí se sacan nos dicen después que no valen para nada, a partir de ahí se quiebra la confianza.

P. Usted ha estado en la cocina, ¿este mercadeo es habitual?

R. La verdad es que no, yo participé en las negociaciones con el PNV y EA para el segundo Gobierno de Ibarretxe y ahí lo que hablábamos era de programa.

P. Tal vez habría otra mesa B, como en Álava.

R. Pero entonces no lo sabría yo. Hay que darse cuenta que entonces con la entrada en el Gobierno había que nombrar directores y asesores. No hacía falta mesa B, porque era público que esas negociaciones tenían cargos. Es legítimo rodearse de gente de tu confianza para dirigir un gobierno, pero de manera pública.

P. ¿Cómo se financia el sector de su partido actualmente?

R. A través de las subvenciones públicas por representación de Ayuntamientos y del Parlamento vasco.

P. ¿Es habitual que los partidos pidan créditos que difícilmente pueden pagar?

R. No lo sé, pero las entidades financieras no suelen conceder créditos que no se pueden devolver. Según tengo entendido, esa operación [un préstamo solicitado al PNV de 600.000 euros] era imposible porque se estaban comprometiendo subvenciones que en ningún caso se iban destinar a eso. Si hay un acuerdo con el Partido Popular y existe otro crédito, la entidad financiera que lo ha concedido tiene que saber que Ezker Batua no va a responder por ese crédito.

P. Se referirá a su sector.

R. Bueno sí, pero el sector de Madrazo no tiene representación institucional así que a ver cómo lo paga.

P. Podrían intentarlo con lo que toca por las Juntas Generales de Álava y tener grupo propio. ¿Cree usted que Madrazo ha pactado algo con el PP?

R. No tengo ni idea. Solo hay rumores. Así como tengo una relación bastante fluida con los dirigentes del PNV, no ocurre lo mismo con los del PP.

P. ¿Funciona EB como dos organizaciones paralelas?

R. Eso es así. Las decisiones se toman en los diferentes órganos de decisión, que están doblados. Son dos formaciones políticas: una tiene el aval de IU Federal y la otra el de nadie.

R. Pero el sector de Madrazo tiene los poderes y podría dar pelea en los tribunales si alguien les dice que las siglas no son suyas.

R. Sin ninguna duda.

P. La sensación que uno tiene desde fuera es que el partido va camino de una implosión.

R. La asamblea del 12 de noviembre marcará un antes y un después. Las personas que hayan decidido no reafiliarse no podrán participar y decidirán quedarse fuera de la EB que hoy conocemos como la organización política federada a IU que hoy es.

P. Hay voces que piden dimisiones en bloque de los dos sectores, incluida la suya, para usar lo ocurrido como punto de partida.

R. Desde el momento en que hay fecha para una asamblea, yo soy un coordinador en funciones y así me siento. Pero no tiene lógica que pongamos a un lado nuestra hoja de ruta sin saber qué haremos. Los militantes decidirán qué hacer en una asamblea.

P. ¿El sector de Madrazo mantendrá su plan de convocar una asamblea alternativa con el censo de afiliados que controla?

R. Si alguien quiere organizar otro partido, está en su derecho.

P. El coordinador de Álava, David Lozano, dice sentirse traicionado.

R. Pues bienvenido al club.

Otro discípulo que se alejó

Mikel Arana (Ordizia, 1973) es licenciado en Derecho por la Universidad del País Vasco y máster en Administración de Empresas por la Universidad Carlos III de Madrid. Fue director de Servicios en el Departamento de Vivienda y Asuntos Sociales. Habla cuatro idiomas (español, euskera, inglés e italiano). Tras el descalabro de EB en las autonómicas de 2009, se convirtió en su único parlamentario y fue nombrado coordinador general por el Consejo Político. Entre finales 2009 y principios de 2010, se sumó a la larga lista de discípulos de Javier Madrazo que terminaron alejándose de su mentor.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS