DEBATE SOBRE EL ESTADO DE LA NACIÓN

Rajoy ignorará a Rubalcaba y evitará exponer su programa

El líder del PP tendrá un debate cómodo, respaldado por el mayor poder municipal y autonómico

"Cuanto más tarde sean las elecciones, peor será para todos y también mucho más caro", asegura un dirigente del PP muy próximo a Mariano Rajoy para resumir cuál será el mensaje del líder de la oposición en el debate sobre el estado de la nación que se inicia el próximo martes.

Rajoy tendrá un debate cómodo, respaldado por el mayor poder municipal y autonómico que haya tenido nunca ningún partido en España, con expectativas electorales aún mejores para los próximos meses y subido a unos datos ecónomicos que no apuntan ninguna mejoría en el evidente malestar ciudadano.

Según el PP, en este debate se juega mucho más José Luis Rodríguez Zapatero que Rajoy, porque lo que estará en discusión es el legado del presidente del Gobierno en la legislatura que está a punto de acabar. Será la última sesión de este tipo de Zapatero y el PP considera que le beneficia poner sobre la mesa el balance completo de la legislatura.

No obstante, la incomodidad le llegará a Rajoy en el cara a cara con Zapatero, ya que este se enfrentará a un contrincante con el que no tendrá que competir en las elecciones generales. El que será su oponente entonces, Alfredo Pérez Rubalcaba, estará sentado a la izquierda de Zapatero y permanecerá mudo, salvo sorpresa mayúscula. No puede dirigirse a él porque sería concederle espacio y "rango de líder", pero no puede dejar pasar la oportunidad de hacerle corresponsable de lo que dibujará como pésima gestión de la crisis. Es decir, que la figura de Rubalcaba se confunda con la espesura de la gestión del Gobierno de Zapatero.

El líder del PP hablará de final de ciclo y de legislatura amortizada

Otra de las líneas de la estrategia de Rajoy será mantener que en el debate sobre el estado de la nación se analiza y se somete a examen la gestión del Gobierno de Zapatero de la legislatura, y no sus propuestas. El líder del PP se ha pertrechado de todo tipo de cifras que sirvan para pintar un balance lo más negro posible de la legislatura. "No es un debate para analizar las medidas de Rajoy, sino para exponer los efectos de las medidas Zapatero", explica la dirección del PP.

De esa forma tratarán de disipar las expectativas creadas sobre la posibilidad de que el aspirante a la presidencia del Gobierno aproveche para exponer su programa. "No es un debate de investidura, y si a algo queremos que se parezca es a un debate de una moción de censura, aunque no haya votación posterior", aseguran fuentes del PP. Dan por hecho que todos los portavoces harán una dura crítica de la gestión del Gobierno en esta legislatura y, por tanto, lo que les interesa es mostrar la soledad del Ejecutivo de Zapatero.

Lo que intentará Rajoy es dejar clara la impresión de fin de ciclo y de legislatura amortizada y finalizada, explican. Para eso, un colaborador cercano de Rajoy asegura que les consta que la opinión mayoritaria en el Gobierno es que se deben celebrar las elecciones en otoño, y a eso se aplicará Rajoy.

En cuanto a los temas que ha preparado el presidente del PP para el debate, obviamente el principal será el de la crisis económica. En ese bloque desarrollará la falta de reacción del Gobierno de Zapatero y la comparación con el resto de países de Europa, que han sufrido también la crisis, pero mantienen unos datos económicos mucho menos negativos.

La otra expresión que definirá el discurso de Rajoy será "malestar social", para intentar recoger y encauzar a su favor desde la tribuna el mayoritario sentimiento ciudadano de rechazo a los políticos que ha llevado a los ciudadanos a la calle.

En principio, no está previsto que el líder del PP utilice contra Zapatero el ascenso de Bildu, pero esa posibilidad está aún en discusión en su entorno.

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