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Rubalcaba es ya el candidato “de facto” aunque será proclamado el 9 de julio

El vicepresidente tendrá que esperar a que se apure todo el proceso de primarias para ser designado oficialmente

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Los plazos hay que cumplirlos y, por tanto, Alfredo Pérez Rubalcaba tendrá que esperar a que se apure todo el proceso de primarias para ser oficialmente el candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno. Eso ocurrirá en el comité federal del 9 de julio, en un acto en el que Rubalcaba se dirigirá en su primera declaración de intenciones como candidato de pleno derecho a su partido y a la sociedad. Es muy probable que no sea tan solo una reunión interna sino que, además, se acompañe con un acto público para más realce del candidato electoral.

Antes el PSOE tendrá que hacer frente a la impugnación de las elecciones primarias que ha presentado uno de los nueve militantes que habían expresado su voluntad de concurrir a las mismas. Ya se sabía de antemano la imposibilidad de que militantes desconocidos pudieran aspirar a conseguir el aval de los 22.000 militantes que marcan las normas internas. Es decir, el 10% del censo. Tampoco un militante de base podía aspirar a llegar a la carrera por las otras dos vías previstas: a propuesta de la ejecutiva o del comité federal. Por el apoyo de este órgano llegó Rubalcaba a ser aspirante a la presidencia.

Una vez que la ministra de Defensa, Carme Chacón, renunció a la competición, la candidatura de Rubalcaba iba a ser la única y, desde el primer momento, fue el candidato “de facto”. De esta manera le denominó ayer el secretario de Organización, Marcelino Iglesias, al cumplirse el fin del plazo de presentación de avales. A la sede federal del PSOE han llegado 10 avales de un militante, tres de otro y un único aval de un tercero, lo que supone incluso un toque burlesco a estas primarias. Más en serio han hablado el exdiputado Luis Ángel Hierro y el profesor José Carlos Carmona, ambos militantes sevillanos. Este último asegura haber reunido 4.700 avales, que no ha presentado, y anuncia que impugnará las primarias, para lo que tiene plazo hasta el día 17. Carmona denuncia la imposibilidad práctica de llegar a los militantes para pedirles el aval al no contar con el censo del partido, entre otros elementos de crítica.

Por su parte, el exdiputado Luis Ángel Hierro dijo con ironía que la dirección del PSOE puede estar satisfecha porque todo ha funcionado “como un reloj suizo”. En su opinión, el procedimiento está hecho para impedir que pueda aspirar a ser candidato quien no tenga el apoyo interno de “algún aparato”.

Estas denuncias son bastante ciertas por cuanto que para llegar a obtener 22.000 avales se precisa una movilización previa, a cargo de aparatos locales, provinciales o regionales, que hacen el trabajo a quien quieren que sea su candidato. Pero desde esos aparatos también se afirma que Rubalcaba hubiera podido obtener esos y muchos avales más si se hubiera elegido el procedimiento de firmas, porque el grueso de las direcciones territoriales del partido las habría recabado.

Pero dado el gran apoyo de la estructura de poder del PSOE, en todos los ámbitos, los propios secretarios regionales, a petición del secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero, decidieron utilizar la vía del comité federal para avalar a Rubalcaba. Tanto los barones como el aparato federal resaltan que dentro del partido el vicepresidente tiene un enorme predicamento y así se puso de manifiesto durante todos los actos que realizó durante la última campaña electoral. Ahora seguirá con los encuentros a puerta cerrada con militantes socialistas de toda España.

Entre tanto, el vicepresidente primero tendrá que escuchar la petición del PP de que abandone sus cargos en el Gobierno, porque no los considera compatibles. Rubalcaba, como viene haciendo desde años, deja la actividad del partido para los fines de semana.