Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El timón del PSOE

El comité federal, máximo órgano entre congresos, delibera y marca la ruta socialista

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en un Comité Federal en 2009
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en un Comité Federal en 2009

Consulta la correlación de fuerzas del comité federal

Delibera, marca la ruta y decide quién pilotará la nave socialista. El Comité Federal del PSOE, además de ser el máximo órgano entre congresos, es una suerte de timón. Agrupa a 246 dirigentes, que se reúnen tres veces al año de forma ordinaria y las que sean necesarias si hay marejada en las aguas socialistas.

Su rumbo lo define el secretario general, a la sazón el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que está arropado por el núcleo duro de su Ejecutiva (32), los militantes elegidos por los congresos autonómicos, los barones, los portavoces en el Congreso, José Antonio Alonso, y en el Senado, Carmela Silva, las Juventudes Socialistas (6), así como los ex secretarios generales Felipe González y Joaquín Almunia.

Las nuevas tecnologías y las salidas al baño rompen la confidencialidad, admite Ferraz

Como faro socialista, orienta y mantiene la calma hasta el congreso de cada cuatro años, pero también elabora el programa electoral, aprueba las candidaturas, y convoca los congresos y las primarias. En su faceta de seguimiento, vela para aplacar tensiones. Cuando la corriente Izquierda Socialista hizo campaña a mediados de los ochenta contra el ingreso de España en la OTAN, el comité dio la cara por González, que acusó de “deslealtad” a los díscolos.

Sus reuniones siguen una pauta, que se inicia con el discurso de Zapatero, que suele durar 45 minutos e introduce el debate. A continuación, toman la palabra el resto de socialistas, que pueden interpelar al jefe. Este contesta al final y de forma personalizada a todas las reflexiones. Una a una. Las decisiones se votan por mayoría simple, a mano alzada.

La intervención de Zapatero es pública (se retransmite por internet y es seguida por los periodistas en una sala contigua a través de circuito cerrado de televisión). El resto del cónclave es a puerta cerrada. Presuntamente, ya que las nuevas tecnologías y las salidas al baño de algunos dirigentes convierten a menudo la reunión en la orwelliana casa de Gran Hermano, admiten en Ferraz.

En el gobierno y sin ruido de sables, el comité es un paseo en barca y acoge una treintena de intervenciones. En circunstancias excepcionales, como la reunión del sábado, donde los socialistas analizarán la debacle del 22-M y el dilema entre primarias, congreso o ninguna de las dos anteriores, el número de manos alzadas para pedir la palabra podría dispararse, según el partido.

Se convoca siempre los sábados y suele comenzar a las 10.00 (aunque mañana lo hará a las 9.30) en el salón Ramón Rubial de la sede socialista madrileña de Ferraz. Su duración oscila entre los 45 minutos –del último, el 2 de abril, donde se aprobaron las candidaturas del 22-M- y los dos días de la época de Txiqui Benegas como secretario de Organización (1984-1994).