La crisis del coronavirus

Más cesáreas, hipoxia y trombos en el parto entre las embarazadas con covid-19

Nuevos datos presentados en el Congreso Mundial de Salud Pulmonar revelan un aumento de las complicaciones durante y después del alumbramiento entre gestantes infectadas con el SARS-CoV-2, especialmente entre las que padecen obesidad

Un recién nacido con pantalla protectora.
Un recién nacido con pantalla protectora.KHAM / Reuters

Cuando Helena* empezó a tener síntomas de covid-19 se preocupó doblemente: primero, por el virus en sí, que tanto miedo da. Segundo, porque no sabía si estaba embarazada. Nada más llegar a su centro de salud para hacerse una PCR, informó de su posible gestación. “¿No te has hecho la prueba?”, le preguntó la enfermera. “No, porque aún no he tenido un retraso en el ciclo, me queda al menos una semana para que me baje la regla”, contestó ella. Así las cosas, era imposible saber si se encontraba en estado o no. A Helena le preocupaba que el coronavirus dañara al feto de alguna manera en el presente o en el futuro, y así se lo preguntó a su doctor. La respuesta del sanitario fue que no había manera de saberlo. “Es una enfermedad tan nueva que todavía no ha pasado tiempo para saber qué les ocurre a las embarazadas y a sus hijos después de nacer”, respondió.

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La ausencia de datos sobre las consecuencias de la covid-19 en embarazadas y en sus fetos es un enigma más a desentrañar entre la cantidad de ellos que comporta este virus, pero en los últimos meses se han ido conociendo los resultados de nuevas investigaciones que aportan luz nueva sobre este asunto, como la relación del nuevo coronavirus con un aumento de partos prematuros. Esta semana, varias de ellas se están presentando en el 51º Congreso Mundial de Salud Pulmonar, celebrado en esta ocasión de manera virtual. Dos de los que se van a dar a conocer este sábado adelantan datos sobre cómo esta nueva enfermedad afecta a las gestantes: desde las complicaciones añadidas por la obesidad hasta las que se presentan en el momento del parto, como el aumento de cesáreas.

El primero de estos hallazgos sugiere que las embarazadas que sufren covid-19 durante la gestación corren un mayor riesgo de que su bebé llegue al mundo mediante una cesárea, también pueden vivir más complicaciones en el posparto y más posibilidades de sufrir trombos en la placenta. La investigación Resultados del embarazo y posparto de covid-19 en la ciudad de Nueva York, llevada a cabo por el Centro Médico Weill Cornell, realizó el seguimiento de los alumbramientos de 675 mujeres en tres hospitales de Nueva York (Estados Unidos). 70 habían dado positivo por SARS-CoV-2 y la gran mayoría eran asintomáticas.

Lo que se encontraron los investigadores es que hubo que practicar cesárea a casi la mitad de las que se habían contagiado del virus: alrededor de un 46% tanto en sintomáticas como asintomáticas frente al 30% en mujeres sanas. Las complicaciones posparto como fiebre, hipoxia (disminución del suministro de oxígeno al cerebro) o la necesidad de un reingreso ocurrieron en el 12,6% de las primeras frente a un 4,5% de las segundas. Además, nueve de las 70 mujeres con covid-19 experimentaron al menos una complicación posparto. “Fue el 12,9% de todas, mucho más que el 4,5% de las mujeres sin covid-19 que experimentaron alguna complicación”, apunta Malavika Prabhu, profesora de obstetricia y principal autora de la investigación. “Esto sugiere que el período de posparto es un momento especialmente vulnerable para las mujeres embarazadas con covid-19”.

Igualmente, se encontraron casos de mala perfusión vascular, un indicativo de la existencia de trombos en la placenta, en la mitad de las mujeres con covid-19: hasta un 48,3% frente al 11,3% de mujeres sin el virus que sufrieron esta patología. “Es una cifra muy por encima de lo que cabría esperar, y podría significar que estamos ante una de las secuelas específicas de la covid-19 en embarazadas. Pero se necesita más investigación”, afirma Prabhu. Los coágulos en la placenta son una complicación que puede provocar una disminución en la ganancia de peso del bebé, desprendimientos de placenta, pre eclampsia (cuadros de hipertensión severos) y la muerte del feto en los casos más extremos.

Obesidad, embarazo y covid-19: una mezcla peligrosa

Otro de los estudios que se presenta este sábado se centra en la obesidad, un problema con proporciones pandémicas que es responsable de 2,8 millones de muertes al año, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). “Nos preocupaba específicamente la obesidad porque es un factor que agrava el estado de las embarazadas que desarrollan infecciones virales de gripe”, explica en una videollamada Kristina Adams Waldorf, profesora de ginecología en la Universidad de Washington y coautora de un estudio titulado Patogenia e inmunología en mujeres embarazadas con covid-19.

Waldorf y su equipo escogieron a 240 mujeres en estado y contagiadas por SARS-CoV-2 de 30 hospitales del estado de Washington, donde se producen alrededor del 60% de todos los nacimientos anuales de esta zona geográfica, entre febrero y junio de 2020. Más de la mitad se encontraba en su tercer trimestre de gestación y la mayoría (un 71%) presentaba síntomas de covid-19.

De entre las mujeres que informaron de su peso antes del embarazo, un 45% presentaba obesidad (cuando el Índice de Masa Corporal, que se calcula en función del peso y la estatura, es superior a 30 puntos). Al comparar la prevalencia de estas con las estadísticas sobre mujeres adultas con obesidad del Estado de Washington, encontraron “una diferencia muy sorprendente”, en palabras de Adams Waldorf: entre estas últimas, el porcentaje era muy inferior: un 28% padecía obesidad frente al 45% de las del estudio.

Ante estos resultados, Adams considera “preocupante” que la obesidad represente un factor de riesgo significativo para el aumento de enfermedades en pacientes embarazadas con covid-19, y hay varias razones por las que la investigadora cree que esto podría estar sucediendo. Una de ellas es que el exceso de tejido adiposo puede afectar a la respuesta inmune a las infecciones virales, específicamente a la respuesta al interferón tipo I, que es una proteína secretada por las células humanas para defenderse de patógenos como virus, bacterias, parásitos etc. “También nos preocupa que la obesidad pueda afectar a la mecánica pulmonar y al trabajo respiratorio. En conjunto, estos dos factores pueden hacer que las pacientes embarazadas con obesidad sean más sintomáticas”, añade la investigadora.

De hecho, otro de los hallazgos de Adams Waldorf, publicado recientemente en el American Journal of Obstetrics and Gynecology, apunta a que el nuevo coronavirus puede afectar con más severidad a las mujeres que ya padecían obesidad antes de quedar embarazadas. Se trata de un resultado que va en la línea de otros parecidos sobre el exceso de peso como agravante del coronavirus en la población en general. En este caso, se realizó un seguimiento a 46 gestantes y contagiadas de covid-19 entre febrero y abril de 2020, también en hospitales de Washington. Dos tercios de ellas padecían sobrepeso u obesidad. Encontraron que casi el 15% desarrolló una covid-19 grave, y sobre todo les ocurrió a las que tenían sobrepeso u obesidad. “En mi opinión, las pacientes que al quedar embarazadas ya eran obesas pueden tener un mayor riesgo de sufrir una covid-19 más grave, y por eso deben ser consideradas como un grupo de población especial”, sentencia la obstetra.

(*) El nombre real se ha omitido a petición de la entrevistada.

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