Columna
Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado

¡Qué lujo!

La gente abandonada sabe que el abandono empieza en la cocina y en el cuarto de baño. A los partidos abandonados les ocurre lo mismo

Rafael Arias Salgado, Pablo Casado e Ignacio Camuñas, durante una mesa redonda organizada por el PP en Ávila.
Rafael Arias Salgado, Pablo Casado e Ignacio Camuñas, durante una mesa redonda organizada por el PP en Ávila.Gustavo Serrano (Europa Press)
Más información
Críticas al PP por el acto que organizó en el que un exministro negó que Franco diese un golpe de Estado

La gente abandonada sabe que el abandono empieza en la cocina y en el cuarto de baño. Un día dejas los platos y las sartenes sin fregar, otro no retiras los pelos que han quedado en el lavabo o la bañera y al poco dejas de hacer la cama. La desorganización te molesta una semana, pero al fin te acostumbras y esos pequeños nidos fundacionales de mugre empiezan a extenderse con voluntad de alcanzar el pasillo y, desde él, el resto de las dependencias de la casa. Las bolsas de la basura, por su parte, se han ido acumulando en el recibidor y llega un momento en el que vives, literalmente hablando, en un estercolero sin que seas consciente de ello.

A los partidos abandonados les ocurre lo mismo. Empiezan a coquetear con formaciones antidemócratas, cuando no claramente fascistas, que llevan años sin plancharse las ideas y al poco también tú dejas de planchártelas. Ni las ideas, ni la sindéresis, ni la cordura, nada. Para fingir que eres una persona de orden, le colocas al perro un collar con los colores de la bandera y aquí paz y después gloria. Pero la mugre mental se estira y se extiende y acaba invadiéndolo todo. De este modo, un día organizas un congreso, una mesa redonda, un curso de verano, o lo que sea que organizara Pablo Casado el otro día, y un ponente llama hijo de puta al primer ministro de un país aliado y tú te ves riéndole la gracia como un idiota porque ya no distingues una cacerola sucia de una limpia. Pero enseguida llega otro ponente, asegura que el golpe de Estado de 1936 lo dieron quienes lo padecieron y te ves aplaudiéndole como el abandonado que se toma el café en una taza con costras de suciedad. ¡Qué lujo de ponencias!, exclamas luego, con el traje lleno de lamparones, ante los periodistas.

Cuando un tema da mucho que hablar, lee todo lo que haya que decir.
Suscríbete aquí

Regístrate gratis para seguir leyendo

Sobre la firma

Juan José Millás

Escritor y periodista (1946). Su obra, traducida a 25 idiomas, ha obtenido, entre otros, el Premio Nadal, el Planeta y el Nacional de Narrativa, además del Miguel Delibes de periodismo. Destacan sus novelas El desorden de tu nombre, El mundo o Que nadie duerma. Colaborador de diversos medios escritos y del programa A vivir, de la Cadena SER.

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS