Tribuna
i

Manuel Azaña, más republicano que demócrata

Para el político, la democracia no era una esencia sino un procedimiento. Su legitimismo republicano condicionó la democracia a su concepción de la república

El presidente de la República Manuel Azaña.
El presidente de la República Manuel Azaña.

Dirigiéndose al cualificado auditorio de “El Sitio” en Bilbao, Azaña confiesa que el suyo es un espíritu aquejado por la crítica; en muchas de sus intervenciones públicas y escritos deja constancia de un “contradictor interno” que le obliga a pasar por la criba del juicio cualquiera de sus opiniones o políticas. Este espíritu crítico lo refleja con su sólito castellano pulido en Cervantes y la invención del Quijote: la madurez consiste en enseñarse a desesperar. Aun conociendo y aceptando la limitada capacidad humana, “la condición subalterna de cada hombre ante el fenómeno inexplicable de la ...

Lo más visto en...

Top 50