Columna
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No olvidar a los inmigrantes

Europa no se ha preparado para afrontar con dignidad esta situación. Solo ofrece alternativas restrictivas y represivas

Varios inmigrantes son atendidos tras saltar la valla de Melilla el pasado abril.
Varios inmigrantes son atendidos tras saltar la valla de Melilla el pasado abril.F.G. Guerrero / EFE

Son muchos los indicios que señalan que, tras la crisis sanitaria pandémica, el periodo que se avecina será particularmente severo para las economías, los Estados, las sociedades y la ciudadanía europea. El paro, la precariedad laboral, el deterioro de los servicios públicos, la marginación, el trabajo informal o teletrabajo “doméstico”, vinieron para quedarse y reproducirse, fomentando un nuevo vínculo social probablemente desfavorable al asalariado. Nada demuestra en Europa una voluntad de cambio positivo del sistema vigente. Aquellos discursos que, al comienzo del confinamiento, vaticinaban...

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