Los mapas de la guerra en Ucrania: la ofensiva rusa hasta el 10 de noviembre

Resumen visual del mayor repliegue organizado por Rusia desde la salida de Kiev en marzo

Límite de la región

de Jersón

Controlado

por Ucrania

Río Dniéper

Jersón

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Kakhovka

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La contraofensiva ucrania en la región de Jersón ha logrado su objetivo: expulsar a las tropas rusas de la margen occidental del río Dniéper. El anuncio de la retirada hecho por el Ministerio de Defensa de Rusia supondrá, cuando se ejecute, el mayor repliegue organizado por los invasores desde la salida de finales de marzo del frente de Kiev. Las tropas ucranias iniciaron en agosto una campaña ofensiva que pretendía repeler a los rusos sin necesidad de una confrontación directa en el frente. Los ataques contra almacenes militares, lugares de concentración de tropas y centros logísticos han terminado por hacer insostenible la situación de los ocupantes, según afirma el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW).

La organización estadounidense considera que la ofensiva ucrania ha sido bien planeada y ejecutada, y las fuerzas de Moscú no tenían más opciones que llevar a cabo ataques terrestres a gran escala o replegarse, como todo parece indicar que ha terminado ocurriendo. Un portavoz del ejército ucranio ha indicado el jueves que Kiev aún no puede confirmar la retirada rusa, pero ha apuntado que sus tropas han avanzado siete kilómetros en la zona en el último día y controlado 12 poblaciones.

Jersón es la única capital de provincia que Rusia ha controlado desde el inicio de la invasión de Ucrania. La batalla en esta región, sin embargo, está lejos de acabar. Con el anuncio del repliegue, sin embargo, ha comenzado una nueva fase, según apunta el ISW, en la que las fuerzas del Kremlin se esfuerzan en retirar a sus tropas de manera controlada, en lugar de detener por completo la contraofensiva ucrania.

Las tropas de Kiev llevan meses atacando centros de abastecimiento y de municiones rusos en la margen izquierda del río Dniéper, donde mejor posicionados estaban los soldados de Moscú. La combinación de estos golpes, apunta el ISW, con ataques dirigidos a los puentes que permitían a las tropas ocupantes superar el río Dniéper, ha terminado por hacer inviable que los ocupantes enviasen víveres y armas a la margen derecha, esa que ahora abandonan.

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El ejército ucranio, por su parte, guarda silencio sobre la situación militar. El presidente del país, Volodímir Zelenski, ha querido echar el freno al triunfalismo y ha pedido extremar la cautela. Los mandos rusos intentarán ralentizar el avance de las fuerzas de Kiev para llevar a buen puerto la retirada, pero el ISW descarta que se trate de un anuncio falso que oculte una estrategia de tender una emboscada a los ucranios.

Imágenes analizadas por la organización estadounidense muestran que las tropas de Moscú han destruido puentes cerca de la localidad de Snihurivka, al norte de la ciudad de Jersón, lo que muestra movimientos dirigidos a un repliegue controlado, a diferencia de lo que ocurrió en Járkov en septiembre, donde los rusos escaparon en desbandada.


Días anteriores | 18 de octubre


Rusia busca sembrar el pánico entre los civiles ucranios en diferentes ciudades del país con drones bomba. Los ataques con estos vehículos no tripulados de fabricación iraní se han sucedido entre el lunes y el martes en las ciudades de Kiev y Zaporiyia, pero también en poblaciones del resto de Ucrania, como Vinnitsia, Sumi, Dnipropetrovsk o Mikolaiv. Los ataques en zonas residenciales van en línea con la estrategia rusa de crear un estado de terror psicológico en la población ucrania con golpes que no conllevan ninguna ventaja militar, según expone el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW).

El portavoz de las fuerzas aéreas ucranias, Yuri Ignat, indicó el lunes que las fuerzas rusas han lanzado 43 drones desde el sur de Ucrania. Las tropas de Kiev destruyeron 37, gran parte de los cuales son drones bomba iraníes Shahed-136, que se han convertido en la principal arma rusa en esta fase de la guerra, en la que la contraofensiva ucrania lanzada a principios de septiembre ha arrebatado el control de un amplio territorio bajo control ruso en el este y sur del país.

Este tipo de ataques dirigidos contra infraestructuras civiles crean importantes destrozos y matan a personas, apunta el ISW, que duda de la ventaja militar que aportan a las fuerzas de Moscú. El Kremlin busca el pánico entre los civiles en lugar de golpear objetivos militares en el frente.

Días anteriores | 10 de octubre

El Ejército ruso ha atacado este lunes la capital de Ucrania, Kiev, con varios misiles que han matado al menos a cinco personas y han herido a otra docena, según la policía. Los proyectiles han alcanzado el centro de la ciudad y han impactado contra la sede del Ministerio de Educación, entre otros lugares. El ataque, el primero en la capital desde junio, se ha ejecutado un día después de que Moscú acusase a Ucrania de haber causado la explosión que el sábado destruyó parcialmente el puente de Kerch, el único que une la anexionada península de Crimea con Rusia.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha indicado en un mensaje en la red social Telegram que también han caído misiles en otras 10 provincias, entre ellas Járkov, Lviv o Zaporiyia. Esta última ciudad ha sido atacada constantemente durante las últimas semanas: al menos 13 personas murieron el domingo en un bombardeo contra un barrio residencial, y otras 20, el jueves. A finales de septiembre, 30 personas murieron en el bombardeo de una caravana de civiles evacuados de las zonas ocupadas por el Kremlin.

Tras estos ataques puede encontrarse la respuesta del Kremlin a los momentos más críticos vividos por la campaña militar lanzada por Moscú en febrero. Las tropas rusas se encuentran desde hace un mes en un movimiento de repliegue en los frentes del sur y el este del país ante el empuje de las fuerzas ucranias. Moscú se ha visto obligado en las últimas semanas a movilizar a decenas de miles de reservistas para frenar la exitosa contraofensiva dirigida por Kiev.

En el último mes, el Ejército de Ucrania ha recuperado el control de grandes extensiones de terreno en la zona oriental y meridional del país. En el este, las líneas defensivas rusas que ocupaban grandes extensiones de la provincia de Járkov se desmoronaron en septiembre, dejando en manos ucranias incluso Liman, un nudo ferroviario esencial para la ocupación. La línea del frente se encuentra actualmente cerca de la frontera administrativa de Lugansk, una de las dos regiones separatistas que forman el Donbás.

Otra región en la que las tropas del Kremlin han sufrido un revés a manos de los defensores es Jersón, bajo control de Moscú desde prácticamente el inicio de la invasión y una de las cuatro provincias ilegalmente anexionadas por Putin el pasado septiembre. Los ucranios consiguieron penetrar en las líneas de defensa del Kremlin en dirección al río Dniéper a principios de octubre, y obligaron a replegarse a las fuerzas invasoras.

3 de octubre

El ejército de Ucrania ha recuperado el control sobre grandes extensiones de terreno en el este y el sur del país en los últimos dos días. El avance de las tropas de Kiev ha sido documentado tanto en los alrededores de la ciudad oriental de Liman, nudo ferroviario crucial para la ocupación rusa, como en la región meridional de Jersón.

En Liman, las fuerzas ucranias continúan su avance hacia el este, en dirección a la frontera de la provincia de Lugansk, una de las cuatro provincias anexionadas ilegalmente la semana pasada por Rusia, según refiere el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW). Las tropas de Moscú se retiraron de Liman la semana pasada tras ser cercadas, y los vídeos publicados en los últimos días permiten situar a los ucranios en el mapa, y ver que se dirigen a la población de Kreminna.

La organización estadounidense explica que las tropas rusas desplegadas en Liman estaban formadas en gran parte por las que eran consideradas unidades de élite del ejército del Kremlin antes del inicio de la guerra. Su aparente incapacidad de mantener las líneas defensivas ante la pujanza ucrania parece indicar que hasta las unidades más selectas sufren el desgaste de la contienda. Las imágenes recopiladas por el ISW muestran a las fuerzas de Kiev en al menos seis poblaciones que estaban bajo control ruso a lo largo de la línea del frente oriental.

Otra de las regiones en las que el ISW considera que estaban desplegadas unidades de élite del ejército ruso y que ha sufrido un revés a manos de las tropas de Ucrania es Jersón, bajo control de Moscú desde prácticamente el inicio de la invasión y también anexionada ilegalmente el viernes. El Ministerio de Defensa ruso ha indicado que en esta zona los ucranios han conseguido penetrar en las líneas de defensa del Kremlin en dirección al río Dniéper, y que sus efectivos se replegaron para desplegar una nueva línea. Las fuentes ucranias mantienen silencio sobre sus operaciones en la zona, apunta el ISW.

1 de octubre

Las tropas del Kremlin desplegadas en Liman, un nudo ferroviario estratégico para el ejército ruso situado en la región de Donetsk, están cerca de ser rodeadas por las fuerzas de Kiev: en tres días Ucrania la capturará o cercará por completo, estima el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), a la vista del avance de los últimos días. La población, situada a unos 175 kilómetros al sur de Járkov, es escenario de batallas desde hace semanas, en el contexto de una contraofensiva ucrania lanzada a principios de septiembre que ha obligado a las tropas rusas a replegarse.

Perder el control de esta población supone un duro golpe para Moscú, que el viernes escenificó la anexión de cuatro nuevas provincias de Ucrania. El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, no fue capaz de establecer ante los periodistas los límites fronterizos de los territorios anexados por Rusia, más allá de indicar que las repúblicas populares independientes de Lugansk y Donetsk fueron proclamadas en 2014.

Para Rusia, el papel de Liman como nudo ferroviario ha sido clave en el transporte de suministros a las tropas desplegadas en la zona oriental de Ucrania. La pinza ucrania se cierra por el sudeste y el noroeste de la población: el Ministerio de Defensa ha publicado vídeos con sus tropas en Drobisheve, una pequeña población a tan solo 10 kilómetros de Liman. El autoproclamado líder de la región de Donetsk, Denis Pushilin, indicó el viernes que la ciudad se encontraba “semicercada”.

Hacerse con el control de la población supondría para las tropas de Kiev recuperar un nudo de comunicaciones que usar como base para lanzar ataques sobre ciudades de otra de las provincias anexionadas por Moscú, Lugansk.

En el sur del país, en las provincias de Jersón y Zaporiyia, también anexionadas ilegalmente por Rusia, la línea del frente apenas ha variado en los últimos días, a pesar de que los combates son constantes. En Zaporiyia, al menos 30 personas murieron y otras 88 resultaron heridas en un ataque con misiles contra un convoy de civiles. Kiev señala a Moscú. Desde allí afirman lo contrario. Se trata del episodio con más víctimas civiles desde la matanza en la estación de trenes de Kramatorsk, el 8 de abril, que dejó más de 50 muertos en esa ciudad de Donetsk.

21 de septiembre

Las tropas de Kiev mantienen los ataques sobre poblaciones controladas por las fuerzas rusas en el este de Ucrania. Los combates entre ambos contendientes se han sucedido en los últimos días, en una disputa por el control de territorios que se encuentran en los límites de Donetsk y Lugansk, las dos regiones orientales donde separatistas prorrusos, con apoyo de Moscú, proclamaron en 2014 sendas repúblicas populares independientes.

Las tropas ucranias han tomado el control de Bilohorivka, una pequeña población situada dentro de la región de Lugansk, según afirma el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) tras el visionado de vídeos en los que se observa a soldados ucranios. La zona es escenario de combates desde hace días, pero las imágenes le permiten a la organización dar por confirmadas las informaciones de ambos contendientes sobre el control ucranio de la población.

La pérdida del control del territorio por parte de Moscú desde que Ucrania inició una contraofensiva hace dos semanas ha llevado al presidente de Rusia, Vladímir Putin, a anunciar este miércoles la movilización parcial en el país, una medida tremendamente impopular entre los ciudadanos.

Las tropas rusas en el frente de Donbás intentan asegurar las posiciones defensivas ante el avance ucranio, para lo que también mantienen los ataques terrestres. Especialmente en los alrededores de las ciudades de Donetsk y Bakhmut, poblaciones de la región de Donetsk por las que pasa la línea que separa los territorios controlados por ambos contendientes.

La otra zona del país donde se suceden los combates es la región de Jersón, al sur, en manos rusas desde las primeras semanas de la ofensiva.

15 de septiembre

El ejército ucranio pretende extender la contraofensiva que puso en marcha hace ya casi 10 días a ciudades de las regiones de Donetsk y Lugansk, las dos regiones donde separatistas prorrusos, con apoyo de Moscú, proclamaron en 2014 sendas repúblicas populares independientes, según ha afirmado Oleksii Arestovych, uno de los asesores del presidente Volodímir Zelenski. El asesor indicó el miércoles en un vídeo que las tropas ucranias estaban intentando retomar la ciudad de Lyman, en Donetsk, a unos 175 kilómetros al sur de Járkov. “Ahora mismo se está produciendo un asalto a Lyman”, aseguró Arestovych. El colaborador del presidente ucranio anunció que sus tropas “están tratando de ganar territorio” también en la vecina Lugansk, ambas bajo control ruso. Varios blogeros militares que siguen la guerra han informado de que las fuerzas rusas se han defendido de los ataques ucranios en Lyman, según refiere el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW)

La exitosa contraofensiva ejecutada en el noreste del país en la última semana ha permitido al ejército ucranio reconquistar cerca de 8.500 kilómetros cuadrados, según Kiev, desde el pasado 6 de septiembre. Las tropas siguen por su parte trabajando en la consolidación del control de las zonas recuperadas en los últimos días de la provincia de Járkov, en el noreste del país, según destaca la Inteligencia del Reino Unido este jueves.

El ISW considera que la reconquista de Izium, en la región de Járkov, ha asestado un duro golpe a la capacidad rusa de ejecutar ataques de artillería en la zona, pues se usaba como base para mantener la línea de defensa en la frontera de Donbás. La organización estadounidense estima que las fuerzas del Kremlin han sido incapaces de levantar una nueva línea de defensa desde la que mantener sus posiciones en la zona, y las unidades que quedan se han replegado en otros flancos.

El noroeste, sin embargo, no es la única zona de batalla entre ambos contendientes. Al sur, en la región de Jersón, bajo control del Kremlin desde los comienzos de la contienda, los combates también se suceden en los últimos días. La contraofensiva sostenida de las fuerzas ucranias en Jersón está dañando la capacidad de combate rusa en la zona, según afirma el ISW.

12 de septiembre | Ucrania asesta una “importante derrota” a Rusia en el este del país

La contraofensiva lanzada por Ucrania en los últimos días, que ha dado el mayor y más inesperado vuelco desde la invasión rusa del país el 24 de febrero, ha obligado a las fuerzas del Kremlin a abandonar sus posiciones en la región oriental de Járkov, que linda con Rusia y es la puerta de acceso al codiciado Donbás rusoparlante. Ucrania ha infligido una “importante derrota” a las tropas rusas con esta operación de contraataque, según afirma el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW). Ante el avance ucranio, Moscú ha ordenado el repliegue de sus fuerzas de toda la región de Járkov al este del río Oskil, según la inteligencia británica, por lo que la retirada ha devuelto a las tropas invasoras a Donbás.

La orden de repliegue dictada por Rusia en los últimos días —la mayor desde la retirada de sus tropas de la periferia de Kiev en marzo— en varios puntos estratégicos de la franja oriental otorga un éxito militar sin parangón en la contraofensiva ucrania. La recuperación del control del enclave esencial de Izium asesta un duro golpe a las aspiraciones de Moscú de controlar Donetsk, una de las dos regiones separatistas que forman Donbás. Rusia se servía de Izium como localidad más occidental desde la que lanzar los ataques hacia Donetsk, según apunta el ISW. La organización estadounidense se hace eco de la última actualización del mapa del conflicto que mantiene el Ministerio de Defensa ruso, en el que se refleja la retirada de las tropas. El anuncio de Kiev de que pretendía plantar cara al invasor en Jersón, al sur del país, llevó al ejército ruso a desplazar tropas fuera de los lugares donde este fin de semana han golpeado los ucranios.

Las fuerzas rusas se han retirado precipitadamente, abunda el ISW, que menciona imágenes compartidas en redes sociales en las que se observan tanques y equipamiento militar abandonados en las cercanías de Izium, lo que indica que las fuerzas del Kremlin fueron incapaces de organizar una retirada coordinada. El Estado Mayor de Ucrania afirma que ha recuperado más de 20 pueblos y aldeas en el último día, aumentando el descontrol del repliegue. La línea de control ruso hace apenas una semana, marcada con una línea roja en el mapa que encabeza este texto, da una idea de la magnitud del repliegue del invasor en Ucrania.

La iniciativa ucrania permite al ejército de Kiev elegir dónde se desarrollarán las próximas batallas, salvo que Moscú encuentre una manera de recuperar la delantera, aventura el ISW. La contraofensiva, sin embargo, no acabará con la invasión, alerta la organización, pues Rusia terminará por levantar una nueva línea defensiva desde la que atacar de nuevo, con lo que la guerra es probable que se prolongue hasta el próximo año, según la organización estadounidense.

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