Isabel II reaparece para festejar los 70 años de su reinado

El desfile militar Trooping The Colour inaugura cuatro días de celebraciones en el Reino Unido por el Jubileo de Platino de la reina. Buckingham anuncia que, tras encontrarse indispuesta, no asistirá el viernes a la catedral de San Pablo

La familiar real británica en el balcón del palacio de Buckingham, en Londres, este jueves.Foto: DANIEL LEAL (AFP) | Vídeo: EPV

Los fastos del Jubileo de Platino en conmemoración de los 70 años de reinado de Isabel II (de 96 años) comenzaron este jueves en Londres a las 11.00 (hora peninsular española) con el Trooping the colour, el multitudinario desfile militar con que se celebra a principios de junio el cumpleaños oficial de la soberana. Decenas de miles de personas se congregaron en la capital británica para saludar a una reina que llega a este acontecimiento en el apogeo de su popularidad. Algunas de ellas habían pasado la noche al raso, acampadas en The Mall, la avenida que lleva a Buckingham, para reservar un lugar en las primeras filas y presenciar la parada de 1.500 oficiales y el posterior vuelo de la Royal Air Force sobre palacio. A última hora del jueves, Buckingham informó de que la reina no participará en la ceremonia que se celebrará este viernes en su honor en la catedral de San Pablo, después de encontrarse indispuesta tras el desfile.

Este jueves la monarca ya no había acudido hasta el patio de caballerizas para revisar las tropas y supervisar la presentación de los estandartes de cada regimiento (los colours). Lo hicieron en su lugar, a caballo, su hijo Carlos de Inglaterra; su nieto, Guillermo, el duque de Cambridge; y su hija, la princesa Ana de Inglaterra. Isabel II esperaba en el balcón ―la primera de sus dos apariciones de este jueves― a que los regimientos llegaran hasta ella.

Los fastos proseguirán este viernes con una gran ceremonia religiosa en la catedral de San Pablo. La reina tenía previsto acudir, pero, después de asistir a los desfiles de la víspera, su asistencia se canceló debido a la indisposición que sufrió. “Teniendo en cuenta el traslado y la actividad necesaria para participar en la misa nacional de acción de gracias en la catedral de San Pablo, su majestad, con gran pesar, ha decidido que no asistirá”, anunció el palacio en un comunicado. La reina sí participó el jueves por la noche en el tradicional encendido de faros en el castillo de Windsor. “[A la reina] le gustaría agradecer a todos los que han contribuido a que hoy [por el jueves] sea una ocasión memorable”, concluía el texto.

Vídeo: Marina Navas, Paula Casado

Pese a sus 96 años y los problemas de movilidad de los que ha informado la casa real británica, la reina había reaparecido para presidir el desfile militar, en el que fue la protagonista de la imagen más icónica de la Casa de Windsor: el saludo desde el balcón de palacio después de observar el vuelo rasante de los Red Arrows y los Spitfire, con su estela de colores de la bandera británica, la Union Jack.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Suscríbete

La monarca salió al balcón acompañada de su primo, el príncipe Eduardo, duque de Kent, y flanqueada por su hijo y heredero, Carlos de Inglaterra (73 años) y la esposa de este, Camilla Parker-Bowles, así como los duques de Cambridge, Guillermo y Kate, sus tres hijos, y otros miembros de la familia real, entre los que no figuraban ni su hijo el príncipe Andrés, acusado en un tribunal estadounidense de abusos sexuales a una menor, ni su nieto, el príncipe Enrique, y su esposa, Meghan Markle.

Las celebraciones continuarán el sábado con un concierto y un espectáculo en honor a la reina, y miles de celebraciones callejeras por todo el país con comida, fiestas, conciertos, celebraciones religiosas, y hasta un concurso nacional para dar con una nueva receta de pudin, el llamado pudin del Jubileo, patrocinado por la prestigiosa casa de delicatessen Fortnum&Mason, proveedora durante décadas de la casa real. El domingo, otro desfile cerrará los cuatro días de festejos.

Ambiente en The Mall, la gran avenida que conduce al palacio de Buckingham, durante el acto.
Ambiente en The Mall, la gran avenida que conduce al palacio de Buckingham, durante el acto. TOLGA AKMEN (EFE)

Antes del inicio de los fastos, el miércoles por la noche, el palacio de Buckingham había divulgado también un mensaje oficial de la reina en el que agradecía su participación en el Jubileo a sus súbditos “en el Reino Unido y en toda la Commonwealth”, así como a los organizadores de los festejos por su trabajo.

“Sigo inspirada por la buena voluntad que se me ha demostrado y espero que los próximos días sean una oportunidad para reflexionar sobre todo lo que se ha logrado durante los últimos 70 años, mientras miramos al futuro con confianza y entusiasmo”, asegura la reina en un texto que ha firmado como “Elizabeth R.”, su nombre de pila en inglés y la letra erre de regina, reina en latín.

La mayoría de los británicos defiende la monarquía como el sistema que prefieren para el país. El 62% cree que Reino Unido debe seguir siendo una monarquía en el futuro, mientras el 22% considera que el país debe cambiar hacia un sistema con un jefe de Estado elegido en las urnas. De entre la familia real, la reina es sin duda la más popular. Un 81% de los ciudadanos tienen una visión positiva de ella y de su reinado, según la medición que mantiene desde hace años la empresa de sondeos YouGov, que ha tomado el pulso a los ciudadanos con motivo del Jubileo.

El príncipe Luis, hijo de Guillermo de Inglaterra y Kate Middleton, junto a su abuela, la reina. El niño, de cuatro años, se tapa los oídos durante el vuelo de los cazas de la Royal Air Force sobre Buckingham.
El príncipe Luis, hijo de Guillermo de Inglaterra y Kate Middleton, junto a su abuela, la reina. El niño, de cuatro años, se tapa los oídos durante el vuelo de los cazas de la Royal Air Force sobre Buckingham.DANIEL LEAL (AFP)

La reina vivió el año pasado su segundo annus horribilis —con la muerte de su esposo, el duque de Edimburgo; la pandemia; los quebraderos de cabeza ocasionados por su nieto Enrique y su esposa; y el escándalo de la acusación por abusos sexuales a su hijo, el príncipe Andrés—. En el año del Jubileo, la monarca ha querido demostrar que sigue al pie del cañón. Si predecesores suyos se ganaron apelativos como Guillermo el Conquistador, Alfredo el Grande o Eduardo el Confesor, el historiador de la realeza Hugo Vickers sugirió en febrero llamarla la Inquebrantable, porque “nunca esperó ser reina y, sin embargo, abrazó ese deber sin dudarlo”.


Sigue toda la información internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.

Sobre la firma

Rafa de Miguel

Es el corresponsal de EL PAÍS para el Reino Unido e Irlanda. Fue el primer corresponsal de CNN+ en EE UU, donde cubrió el 11-S. Ha dirigido los Servicios Informativos de la SER, fue redactor Jefe de España y Director Adjunto de EL PAÍS. Licenciado en Derecho y Máster en Periodismo por la Escuela de EL PAÍS/UNAM.

Normas

Más información

Archivado En