Ucrania ofrece una resistencia feroz a la ofensiva rusa

El Ejército ruso mantiene el asedio contra Kiev, la capital ucrania, en el tercer día de la ofensiva lanzada por Vladímir Putin. El último balance ofrecido por el Gobierno ucranio cifra en 198 los muertos, entre ellos, tres niños. Moscú ordena avanzar en todos los frentes

Militares ucranios buscan proyectiles sin explotar después de un enfrentamiento con un grupo de asalto ruso en Kiev, este sábado.Foto: LUIS DE VEGA | Vídeo: REUTERS

El asedio contra Kiev no ha cesado en el tercer día de la ofensiva lanzada por Rusia. La capital ucrania, en el punto de mira de la estrategia militar del presidente ruso, Vladímir Putin, ha sido objeto de nuevo de tiroteos y bombardeos en las calles, tras una noche en la que las explosiones fueron constantes. La imagen del terrible destrozo de seis plantas de un edificio de viviendas alcanzado por un proyectil, en la parte alta de la ciudad, simboliza la violencia de la ofensiva rusa contra la capital del país vecino en las últimas horas. El Gobierno ucranio aseguró que el ataque, recogido en imágenes de las cámaras de seguridad caseras, fue perpetrado por un misil ruso. No causó víctimas mortales. Tres días después del inicio de la incursión militar, el ministro de Sanidad ucranio ofreció este sábado un nuevo balance de víctimas en el que informó de la muerte de 198 personas desde la madrugada del jueves. Entre las víctimas hay tres niños; más de 1.100 personas han resultado además heridas. El presidente ucranio, Volodímir Zelenski, ha manifestado que sus fuerzas armadas están resistiendo y repeliendo el ataque, tanto en la capital, como en el resto del país. El Ministerio de Defensa ruso, por su parte, ha ordenado a las fuerzas en el terreno avanzar por todos los frentes, según recoge la agencia de noticias RIA.

La ofensiva de Putin contra lo que ha denominado un “régimen nazi y de drogadictos” sigue adelante mientras en la capital, de 2,8 millones de habitantes, miles de personas siguen tratando de buscar refugio, principalmente en el metro de la ciudad. En Kiev, el Ejército ucranio ha volado varios puentes en un intento de frenar el avance de las tropas enviadas por el jefe del Kremlin. Disparos de armas pequeñas y explosiones en varios puntos de la capital evidenciaban este sábado las huellas de lucha urbana, como en el barrio de Shuliavka o contra el aeropuerto de Valsylkiv, en el sur de Kiev. Según ha declarado un portavoz del Departamento de Defensa estadounidense, la ofensiva rusa se ha topado con una “resistencia muy determinada” que, sobre todo en el norte del país, ha impedido al Ejército ruso avanzar según lo esperado. Washington ha contabilizado 250 lanzamientos de misiles, la mayoría de corto alcance.

El Ejército, con ayuda de civiles armados, está colocando barricadas de neumáticos para cortar calles y establecer controles en la capital, principal objetivo de Moscú. Ha habido tiroteos en varios puntos de la capital, que trata de resistir el ataque. El presidente Zelenski había avisado en la madrugada del sábado de que se avecinaba una noche dura de asedio en la ciudad. Pese a la ofensiva sobre Kiev, Reino Unido ha informado de que, según sus datos, el grueso de las tropas rusas estarían a unos 30 kilómetros de esta ciudad.

Los bombardeos se han repetido por todo el país. Las fuerzas rusas han lanzado un ataque coordinado con misiles y artillería contra varias ciudades de Ucrania. Las fuerzas de Putin han disparado también misiles de crucero desde el mar Negro en las ciudades de Sumi, Poltava y la portuaria Mariupol, en el mar de Azov, donde hay intensos combates.

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Rusia asegura que se ha hecho con el control de la ciudad de Melitópol, una urbe del sureste de 150.000 habitantes, tras lo que sería un desembarco anfibio de infantería naval que facilitaría la toma también de Mariupol. El alcalde de Melitópol, sin embargo, emitió un comunicado en el que aseguró que la ciudad seguía bajo control ucranio. Si se confirma la toma de Melitópol, sería un avance importantísimo para Putin, que el jueves anunció una “operación militar contra el Donbás” que ha sido en realidad un ataque a gran escala en todo el país.

Un soldado ucranio en el centro de Kiev, este sábado.
Un soldado ucranio en el centro de Kiev, este sábado.Luis de Vega

El Ejército ucranio está resistiendo por ahora a la dura ofensiva rusa. Las autoridades han elevado sus peticiones a la ciudadanía para que se prepare para todos los escenarios, incluidos salir a la calle con cócteles molotov. En la radio, algunos programas explicaban el viernes cómo fabricar ese explosivo casero.

En la parte del Donbás controlada por el Gobierno desde la guerra lanzada en 2014, territorio reclamado por el Kremlin para los separatistas prorrusos de Donetsk y Lugansk, que controlan un tercio de esta región minera, y en la región de Dnipro, más hacia el oeste, decenas de vehículos blindados y camiones militares, algunos con misiles, circulan por las carreteras. Cerca de Pavlograd, al este de Dnipro, uniformados cavaban trincheras en la mañana de este sábado en los bosques cerca de la carretera principal, donde también preparaban barricadas.

El conflicto está provocando la huida de decenas de miles de ciudadanos. Alrededor de 150.000 personas han cruzado desde el jueves la frontera, alrededor de la mitad con destino a Polonia, el país con mayor comunidad de ucranios fuera de Ucrania, según datos de la agencia para los refugiados de la ONU. El resto se repartirían entre Rumania, Moldavia y Hungría. La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) calcula que unos 18 millones de personas en Ucrania se han visto ya afectadas por las explosiones y estima que 1,7 millones de ciudadanos abandonarán el país en los próximos días.

Zelenski rechaza abandonar el país

Vídeo: EFE

Tras otra noche dura y los rumores sobre la oferta de Estados Unidos de ayuda para salir del país al presidente de Ucrania, Zelenski ha difundido otro mensaje a través de un vídeo en sus redes sociales en el que ha instado a la ciudadanía a no creer las “noticia falsas” sobre que acepta una rendición. “Estoy aquí”, ha dicho en una grabación sin datar en la que aparece en el centro de la ciudad, vestido con ropa verde militar. “No depondremos las armas, defenderemos nuestro Estado”, ha recalcado este antiguo actor cómico que arrasó en las elecciones presidenciales de 2019.

Mientras la batalla se encarniza y el Ejército ucranio lucha por resistir la durísima ofensiva, podría avanzar un canal de negociación diplomático. El viernes, cuando los ataques contra Kiev, el corazón del país, arreciaban, Zelenski reiteró su invitación a Putin de sentarse a negociar para “detener la muerte”. Tras largas negativas y con Ucrania al borde del abismo, el Kremlin aseguró que el líder ruso estaría dispuesto a volver a Minsk, donde se firmaron los acuerdos de paz en 2015 para el Donbás, que no trajeron la paz a un conflicto que ha causado 14.000 muertes desde entonces, pero que congelaron la línea de contacto que divide la zona controlada por los separatistas del resto de la región, controlada por el Gobierno.

Edificio civil bombardeado, en una zona residencial, a 26 de febrero de 2022, en KievVídeo: EPV

Bielorrusia ya no es, sin embargo, el amortiguador ente Rusia y Occidente que era en aquella época. El líder autoritario bielorruso Aleksandr Lukashenko, aliado de Moscú, está plegado a Putin y es cada vez más dependiente del Kremlin. A altas horas de la noche del viernes, Zelenski pidió al primer ministro israelí, Naftali Bennett, que organizara y ayudara a mediar en las negociaciones entre Ucrania y Rusia, aseguró a la CNN el embajador de Ucrania en Israel. En cualquier caso, Putin no cree en la legitimidad de Zelenski como presidente. De hecho, el viernes hizo un duro llamamiento al Ejército para que tomase el poder, derrocase al presidente y se sentase a negociar.

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