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Los médicos alemanes aseguran que el activista de Pussy Riot fue envenenado

Piotr Verzilov, que saltó al campo en la final del pasado Mundial de fútbol para protestar contra Putin, se recupera y su vida no corre peligro

Los médicos, en la rueda de prensa este lunes.

Piotr Verzilov, el activista de Pussy Riot que está siendo tratado por médicos alemanes en la clínica Charité de Berlín, está fuera de peligro. El equipo médico que lo atiende, dirigido por el prestigioso neurólogo Karl Max Einhäupl, ha señalado este martes en una conferencia de prensa en la capital alemana que el activista fue “probablemente” envenenado en Moscú.

Verzilov, uno de los cuatro miembros de Pussy Riot que invadieron el terreno de juego vestidos con uniformes de policía durante la final de la Copa del Mundo en Moscú para protestar contra los excesivos poderes policiales rusos, cayó enfermo tras una audiencia en un tribunal moscovita la semana pasada y fue ingresado en un hospital de la capital rusa en estado grave. El sábado por la noche el activista fue trasladado a Berlín en un avión medicalizado.

"Es muy probable que haya sido envenenado", ha señalado el médico del hospital Charité de Berlín, quien también ha afirmado que no había otra posibilidad que explicara el estado de salud de Verzilov. El médico ha apuntado que el activista, que tiene doble ciudadanía rusa y canadiense, ha estado en  la unidad de cuidados intensivos desde que llegó a la capital alemana, pero que su condición no es potencialmente mortal.

Los médicos han señalado que los síntomas de Verzilov dan muestra de una interrupción de la parte del sistema nervioso que regula los órganos internos. “El cuadro clínico y los informes de los médicos de Moscú apuntaban a una seria intoxicación”, han añadido. El personal sanitario que atiende al activista también cree que la intoxicación pudo haber durado una semana.

El activista ruso Pyotr Verzilov
El activista ruso Pyotr Verzilov AP

“No hay indicios de que pueda haber otra explicación que no sea el envenenamiento”, ha admitido Karl Uwe Eckardt, médico que atiende personalmente a Verzilov. Eckardt ha añadido que el paciente “está recuperando lentamente su memoria". Tras caer enfermo, el activista ruso perdió la capacidad auditiva, la vista y la movilidad, aunque en los últimos días ha comenzado a recuperarlas.

El traslado de Verzilov a Berlín fue organizado por la Fundación Cinema for Peace, cuya sede está en la capital alemana, que tiene una estrecha relación con Pussy Riot. Cuando el avión aterrizó en Berlín, la novia de Verzilov y compañera de Pussy Riot, Veronika Nikulshina, expresó su alivio por que el activista hubiera sido trasladado fuera de Rusia."Tres veces hurra a todos los que escribieron, llamaron, visitaron, lloraron y cantaron. Estamos en Berlín. Todo está bien", dijo en un mensaje publicado en Facebook.

La salud de Verzilov, aunque de manera indirecta, también tenía en estado de alerta al Gobierno alemán. “Hemos seguido el caso y estamos preocupados por la salud del señor Verzilov", dijo una portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores durante una rueda de prensa celebrada este lunes. 

Las portavoces del Gobierno y del Ministerio de Exteriores han señalado que ambas instituciones habían sido informadas del viaje de Verzilov a Berlín, pero que no habían participado en la organización del traslado.

El grupo Pussy Riot se hizo famoso en 2012 cuando sus miembros fueron encarcelados por organizar una protesta contra el presidente ruso, Vladimir Putin, en una catedral ortodoxa en Moscú. Desde entonces, el grupo se ha convertido en un símbolo de la acción de protesta contra el Kremlin.

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