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Suu Kyi defiende la condena a prisión de los periodistas que documentaron las matanzas de rohinyás

La Nobel de la Paz y líder de facto de la antigua Birmania considera que la sentencia no tiene nada que ver con la libertad de expresión sino con la violación de secretos oficiales

En vídeo, declaraciones de la Consejera de Estado de Birmania Aung San Suu Kyi

Aang San Suu Kyi,  líder política de la antigua Birmania, ha defendido este jueves la condena de siete años de prisión a los dos periodistas que investigaron el asesinato de 10 personas de la comunidad rohinyá a manos de militares y civiles birmanos el año pasado. Suu Kyi, Nobel de la Paz, ha comentado que los dos trabajadores de la agencia de noticias Reuters no se encuentran en prisión "por ejercer el periodismo", sino "porque el jurado ha considerado que han incumplido la Ley de Secretos Oficiales".  

Suu Kyi ha hecho estas declaraciones durante el foro económico que reúne a dirigentes de países del sureste asiático en Hanoi, capital de Vietnam. "Me gustaría saber si mucha gente ha leído el sumario del juicio", ha señalado. La política birmana también ha dicho que "el imperio de la ley" debe aplicarse "a todos por igual" y ha exhortado a quienes tengan pruebas de que durante el proceso se haya producido "algún error judicial" a denunciarlo públicamente. El Parlamento Europeo ha reclamado esta mañana la "liberación inmediata" de estos dos reporteros.

En el momento de su detención, los dos periodistas realizaban un reportaje sobre la matanza, cometida por civiles y militares birmanos en Inn Dynn, localidad del Estado de Rajine, al oeste de Myanmar, de donde proceden la mayoría de rohinyás del país. Esta comunidad musulmana, integrada por 1,2 millones de personas, sufre la discriminación de la sociedad birmana, de mayoría budista. El verano de 2017 emprendieron la huida del país en el que vivían hace generaciones para cruzar a Bangladés, que abrió sus puertas. En solo tres semanas, medio millón de personas cruzaron la frontera para ponerse a salvo de la ofensiva militar del Gobierno birmano en represalia por un ataque perpetrado por unos insurgentes rohinyá contra las fuerzas de seguridad. Hoy son más de 700.000 los que viven fuera del país. La ONU calificó la represión del Ejército birmano sobre esta comunidad de "intento de genocidio". Suu Kyi, que ha sido muy criticada por impasibilidad para frenar la crisis de los rohinyá, ha reconocido en este foro económico que, mirando en retrospectiva, su Gobierno podría haber gestionado mejor la situación. "Por supuesto que hay cosas en las que, a posteriori, la situación podría haberse manejado mejor", ha dicho. 

En el trabajo de Wa Lone y Soe Oo, publicado por Reuters en febrero, los reporteros mostraban fotografías de los hombres de aquella matanza antes de ser ejecutados, todos ellos arrodillados y maniatados, así como los testimonios de varios vecinos de Inn Dynn que vieron cómo los enterramientos se producían en fosas comunes y algunos de los cuerpos que allí se arrojaban "continuaban haciendo ruidos". Dos meses después, en diciembre, ambos fueron detenidos. Y ahora, han sido sentenciados a siete años de cárcel. Suu Kyi ha defendido esta mañana que los periodistas pueden recurrir su condena.

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