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De San Pedro a Piedras Negras, la última frontera del PRI

El partido de Gobierno en México nunca ha perdido en Coahuila. De los siete grandes municipios del estado, Piedras siempre ha estado en sus manos. ¿Cómo ven la elección en la región norteña?

Arturo Cervera junto a su negocio en Piedras Negras. De fondo, propaganda del PRI.
Arturo Cervera junto a su negocio en Piedras Negras. De fondo, propaganda del PRI.

En un predio cercano al centro de Piedras Negras, en el norte de México, unas cien señoras pasaban la tarde jugando lotería hace unos días. La lotería es una especie de bingo a la mexicana, un bingo tremendamente elaborado, en el que los números cambian por figuras, el uno por la calavera, el ocho por el borracho y así. El predio era la imagen de un casino humilde. El piso era de tierra y las mesas de madera o metal, cubiertas, algunas, de manteles veteranos de mil guerras.

Junto a la entrada, Francisca Hernández y Margarita Banda, ambas cercanas a la cincuentena, movían sus fichas con extrema precisión. Cada una manejaba entre 20 y 25 cartones a la vez. Algunas más, la mayoría menos. En la lotería, gana quien dibuja con sus fichas una cruz, un cuadrado, una diagonal, sobre alguno de los cartones. La exigencia aquel día era alta, cada ronda dejaba 45 dólares a la ganadora.

Mientras jugaban, Francisca y Margarita hablaban de sus esposos, del calor horrible, nefasto, terrible, que hace en este villorrio fronterizo en esta época del año. Hablaban también de política, tema recurrente estos días en cualquier rincón de México, a tres semanas de las elecciones presidenciales del 1 de julio. En Piedras Negras y el resto de municipios del Estado de Coahuila, los ciudadanos eligen además alcaldes, diputados y senadores.

Un grupo de mujeres juegan lotería en Piedras Negras.
Un grupo de mujeres juegan lotería en Piedras Negras.

"Ya se hartó la gente de tanto PRI, tanto PRI", decía Francisca, consciente de la historia de su estado. El Gobierno de Coahuila siempre ha estado en manos del Partido Revolucionario Institucional. "Se robaron demasiado", zanjaba.

No lo decía por decir. El exgobernador Humberto Moreira dejó el estado arruinado a su salida, con una deuda que aumentó en seis años de 10 millones de dólares a más de 1.600. Moreira gobernó de 2005 a 2011. Luego llegó su hermano Rubén, que ahondó el agujero. El año pasado le sucedió Miguel Ángel Riquelme, también del PRI, no sin polémica. La elección terminó en manos del tribunal electoral, que acabó por dar la razón a Riquelme.

Decía Margarita: "Mire, yo he sido panista toda la vida, pero ahora... No me gusta que Anaya ataque a todo el mundo". Hablaba de Ricardo Anaya, segundo en las encuestas, a más de 20 puntos del favorito, Andrés Manuel López Obrador. "López Obrador está muy fuerte en Coahuila", decía Francisca, mientras pasaba un enorme imán sobre los cartones para recoger sus fichas. No tuvo demasiada suerte aquella tarde.

De los siete grandes municipios de Coahuila, Piedras Negras (160.000 habitantes) es el único que no conoce la alternancia. Siempre ha sido del PRI. Claudio Bres, candidato de Morena a la alcaldía, ensaya una explicación: "¿Por qué? Porque se tuvo la capacidad de elegir buenos gobernantes, extractos del sector privado. Y que al menos en los números le respondieron al partido y a la sociedad".

Central carbonífera de Piedras Negras. El carbón es una de las mayores industrias del norte del Estado. En 2006, 65 mineros murieron en un siniestro en una mina propiedad de Germán Larrea. Una mina que operaba en malas condiciones. Larrea ha criticado a López Obrador esta campaña.
Central carbonífera de Piedras Negras. El carbón es una de las mayores industrias del norte del Estado. En 2006, 65 mineros murieron en un siniestro en una mina propiedad de Germán Larrea. Una mina que operaba en malas condiciones. Larrea ha criticado a López Obrador esta campaña.

Bres es un viejo conocido del PRI. Ya fue alcalde de Piedras Negras bajo sus siglas de 1996 a 1999 y de 2002 a 2004. Entremedias ganó un escaño en el congreso federal. "Durante los últimos 12 años las cosas empezaron a cambiar gravemente en el estado. Muchos descubrimos en los últimos años de Rubén Moreira la realidad de lo que pasó. Primero, económicamente, una deuda que se escondió por mucho tiempo. Y luego, las tragedias que vivimos, que empezamos a conocer hace siete, ocho o nueve años". Aún así, Bres no dejó el PRI hasta hace dos meses.

En el México moderno, el Norte de Coahuila es sinónimo de muerte y horror. Durante los años más sangrientos del Gobierno de Felipe Calderón, 2011 y 2012, las balaceras, desapariciones y asesinatos eran comunes en Piedras Negras y otros municipios cercanos. El Colegio de México publicó un informe en noviembre pasado, El Yugo Zeta, en el que se explicaba que el grupo criminal de Los Zetas usó la cárcel de Piedras Negras como casa de seguridad. Allí preparaban sus vehículos para traficar droga al otro lado de la frontera; allí mataban y desaparecían personas...

Media hora al sur de Piedras figura Allende, otro nombre de recuerdo nefasto. En marzo de 2011, Los Zetas organizaron allí un cacería, tratando de buscar al traidor que había pasado información de la organización a la policía. Aún no se sabe cuánta gente murió, pero fueron decenas. Quizá más. En un reportaje publicado hace un año, Propublica confirmó que al menos fueron 60, aunque otros cálculos elevan la cifra a 300. Propublica desveló además que la venganza del grupo criminal fue culpa de una fuga de información provocada por la DEA.

Bres relaciona "las tragedias" con su marcha del PRI, porque los vínculos de los Moreira con Los Zetas se conocen desde hace años. En noviembre del año pasado, la Universidad de Texas divulgó un estudio basado en testimonios de zetas enjuiciados al otro lado del río Bravo: "Varios testigos hicieron declaraciones sobre sobornos de millones de dólares pagados a Humberto y Rubén Moreira (...) Los testimonios analizados describen un patrón de complicidad, tolerancia, aquiescencia y/o cooperación del Estado mexicano con el cártel de Los Zetas y sus negocios ilegales".

Un mecánico arregla un autobús en la carretera de San Pedro a Piedras Negras.
Un mecánico arregla un autobús en la carretera de San Pedro a Piedras Negras.

Piedras Negras ha tenido cinco nombres a lo largo de su historia. Lo dice Otto Schober, historiador y cronista municipal. "De 1888 a 1911 se llamó Ciudad Porfirio Díaz, fue la primera ciudad que se llamó así", cuenta. A Schober le resulta curioso que fuera allí precisamente, en Ciudad Porfirio Díaz, donde se replegó Venustiano Carranza antes de lanzar su ofensiva final contra el Gobierno de Victoriano Huerta, en pleno proceso revolucionario. Una jugarreta de la historia. Schober, estudioso de estrategia militar, dice que no le gusta ningún candidato a presidente. En 2012, recuerda, votó por el actual mandatario, Enrique Peña Nieto. "No me gustó Calderón porque propició la violencia aquí", dice. De López Obrador dice que tampoco le gusta. "Promete muchas cosas, ¿de dónde va a sacar el dinero?".

Arturo Cervera, dueño del restaurante Los Pollitos, ha instalado un centro de reclutamiento de militantes de Morena en su local, en una de las avenidas principales de la ciudad. Por fuera llama la atención, las paredes pintadas a rayas amarillas y rojas, forradas con carteles de apoyo a López Obrador y a Morena.

Cervera, un hombre ancho -la cara ancha, los hombros, el cuello anchos, la voz como un grito contenido- defiende a su candidato como la única opción confiable. "En 2006 -la primera vez que disputó la presidencia- vi que Andrés Manuel traía la política de hacer un estado fuerte. De evitar un pique con el modelo neoliberal. Desde entonces pongo publicaciones aquí", dice y señala algunos de sus carteles. Ahí están los que a su juicio son los 10 puntos más importantes del ideario de López Obrador.

Arturo Cervera junto a la fachada de su negocio.
Arturo Cervera junto a la fachada de su negocio.

- ¿Y de los 10 cuál es el más importante?

- Este: la honestidad como forma de vida y de gobierno. Si no, todo se destruye.

Candelilla, cerote y Madero

A mitad camino entre San Pedro y Cuatro Ciénegas, al sur de Piedras Negras, Araceli Regalado y su familia pasan la mañana como pueden, entre el aire caliente del desierto y el ruído de los carros que surcan a toda velocidad la carretera 30. Se dedican a la producción de cerote, una cera que se extrae de una planta autóctona con la que se hacen chicles, pintalabios o veladoras. Llevan allí siete años y recién les pusieron luz eléctrica. ¿Agua? Si llueve, de lo contrario traen pipas cargadas desde San Pedro, a más de una hora de allí.

El cerote es la baba que suelta la candelilla cuando la ponen a hervir. La candelilla es la planta. Araceli cuenta que llenan unas pailas de candelilla y las ponen a calentar. Echan agua y ácido y encienden el fuego. Minutos más tarde la planta empieza a soltar espuma, que van sacando a cucharadas. La paila está a ras del suelo y al cabo del rato, por el agua y la misma cera, el piso queda resbaloso y a veces alguien pisa en falso y se cae... "A mí mis muchachos se me han quemado. Se les han ido los pies a las pailas. A uno de los muchachos se le quedó el pie bien pinto", dice. Araceli cuenta que el problema es la falta de doctor. Con cada quemazón, tienen que agarrar su vieja camioneta e ir volando a San Pedro.

Araceli Regalado, junto a su casa en el desierto.
Araceli Regalado, junto a su casa en el desierto.

La idea a medio plazo es volver al pueblo. Araceli cuenta su plan, que tiene mucho que ver con la cita electoral de julio. "Ahora andamos en un grupo y ya todo el grupo se pone de acuerdo. Ahorita anda una dirigente por delante, de Antorcha Campesina. Y ahí agarramos terreno. Es lo que quieren, que uno les apoye", explica. Antorcha Campesina es una organización muy potente en zonas rurales o semiurbanas de México. Normalmente apoyan al candidato del PRI. Estas elecciones no serán una excepción.

- ¿Pero por qué les apoyan?

- Para conseguir el terreno. ¡Pero no regalado! Porque lo tenemos que pagar, simplemente más barato, menos precio. Y ellos nos dicen qué votar. Pero mi esposo dice que ya estando allí, el voto es secreto. Hay que pensar más o menos a donde uno le nazca. No es obligatorio el voto.

En San Pedro de las Colonias, en la comarca de La Laguna, que comparten Coahuila y Durango, la gente quiere un cambio. Al menos esa es la opinión de Roberto García, que tiene 51 años y regenta una tienda de abarrotes frente a una escuela. "Yo lo que siento es que López Obrador va muy alto. La gente se siente muy harta, no le creen al PRI y al PAN. Ven que no les alcanza para gasolina, luz, la canasta básica... Sobre todo es lo de la gasolina". García trabajó hace años para el PRI, hasta que llegaron los Moreira. Ahora apoya a Morena desde San Pedro.

Francisco Barbosa, en la vieja casa de Francisco I. Madero, en San Pedro.
Francisco Barbosa, en la vieja casa de Francisco I. Madero, en San Pedro.

En el centro, en la vieja casa de Francisco I. Madero, ideólogo de la revolución, el profesor Francisco Barbosa cuenta la historia del prócer en el pueblo. "Aquí vivió él con Sara Pérez, su esposa. No tuvieron hijos, pero tuvieron un orfanato. Doña Sarita fundó una asociación, San Felipe de Jesús, un espacio donde los huérfanos recibían evangelización y educación. También se celebraban sesiones espiritistas, porque Don Francisco era espiritista. Hay gente que dice que ha visto aquí fantasmitas, ¿eh?".

- ¿Qué cree diría Don Francisco si viera el pueblo hoy día?

- Sinceramente se volvería a morir. De veras. O se moriría más bien, porque la primera vez lo fusilaron. Ahora sí que esta vez se moriría de desesperación, porque no se han cumplido los ideales con los que se hizo la revolución. Las leyes están hechas a modo de los partidos políticos. Ni ellos mismos respetan las leyes, es obvio que el pueblo tampoco las va a respetar.

A Francisco no le acaba de convencer López Obrador. "La gente quiere un cambio, pero yo no se si este señor sea el indicado. El fue priista, luego se cambió al PRD y ahora creó su propio partido para poder ser candidato. No se me hace que sea fiel a sus ideales. Probablemente gane, pero justo porque hace falta un cambio".

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