Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La cúpula deportiva de Estados Unidos promete evitar nuevos abusos sexuales

Los responsables de Gimnasia y del Comité Olímpico deploran los “actos horribles” del depredador Nassar

L presidenta de la Federación de Gimnasia de EE UU, Kerry Perry, en su comparecencia en la Cámara de Representantes
L presidenta de la Federación de Gimnasia de EE UU, Kerry Perry, en su comparecencia en la Cámara de Representantes AFP

Durante años, su predecesor miró hacia otro lado ante el mayor escándalo de abusos sexuales a deportistas en Estados Unidos. Este miércoles, su sucesora dijo lo que tantos querrían haber oído hace tiempo: “Quiero disculparme a todos los afectados por los actos horribles de Larry Nassar”, afirmó la presidenta de la Federación de Gimnasia de EE UU, Kerry Perry, en una comparecencia en la Cámara de Representantes. “Me comprometo a garantizar que esto nunca vuelva a ocurrir”.

Como doctor de la Universidad Estatal de Michigan y de la Federación de Gimnasia, Nassar abusó durante al menos 20 años de 332 mujeres, incluidas niñas de seis años y campeonas olímpicas como Simone Biles. Una investigación del diario Indianapolis Star reveló en 2016 que la federación ignoró las quejas de gimnastas hasta que despidió a Nassar en 2015. Pero durante el siguiente año, el doctor siguió abusando en la Universidad de Michigan, que la semana pasada acordó pagar 500 millones de dólares a las víctimas. El depredador sexual, de 54 años, está encarcelado cumpliendo una condena de 60 años por delitos de pornografía infantil. A principios de año, recibió una sentencia de 40 a 175 años de cárcel por acoso.

El escándalo forzó a Steve Penny a dimitir en marzo como presidente de la Federación de Gimnasia. Desde entonces, se han tomado medidas drásticas, como renovar toda la cúpula, despedir a personas que sabían de los abusos, cerrar centros de entrenamiento y alentar denuncias. “Mi único objetivo es crear una cultura de apoyo y empoderamiento que ayude a nuestros atletas a conseguir sus sueños en un ambiente seguro”, dijo Perry ante un subcomité del panel de Energía y Comercio de la Cámara, que investiga si la federación y el Comité Olímpico incumplieron la normativa sobre abusos.

Los excesos de Nassar también fueron determinantes para que Scott Blackmun dimitiera el pasado febrero como consejero delegado del Comité Olímpico estadounidense. Fue acusado de pasividad ante denuncias de acoso aunque él asegura que en 2015 comunicó al FBI las quejas sobre Nassar. Tras su salida, ocupó el cargo provisionalmente Susanne Lyons, que este miércoles también testificó en el Capitolio y entonó el mea culpa. “Es desolador e inaceptable. La comunidad olímpica falló a la gente que debía proteger”, subrayó. Sostuvo que ahora se están recibiendo muchas más denuncias de deportistas y castigando a los responsables.

Los lamentos y las promesas, sin embargo, fueron insuficientes para algunos congresistas. “¡No percibo un sentido de la urgencia!”, clamó la demócrata Debbie Dingell, representante de Michigan. Recordó que el Comité Olímpico tardó siete años, hasta 2017, en crear un centro independiente de prevención de acoso sexual. Lyons le respondió que entendía su “enfado” y desearía que pudiera revertirse el tiempo.

Más información