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El expresidente del Supremo brasileño desiste de presentarse en las presidenciales

Joaquim Barbosa, quien ganó proyección nacional al condenar políticos por corrupción, era considerado un candidato fuerte capaz de obtener votos de la derecha y de la izquierda

El expresidente del Tribunal Supremo de Brasil, Joaquim Barbosa, el pasado 19 de abril.
El expresidente del Tribunal Supremo de Brasil, Joaquim Barbosa, el pasado 19 de abril. REUTERS

El expresidente del Tribunal Supremo de Brasil, Joaquim Barbosa, ha afirmado este martes que no será candidato a la presidencia de la República. "Lo he decidido. Después de varias semanas de mucha reflexión, finalmente he llegado a una conclusión. No tengo intención de ser candidato a presidente de la República. Es una decisión totalmente personal", ha afirmado en Twitter.

Barbosa había ingresado en el Partido Socialista Brasileño (PSB) en principios de abril, pero nunca había confirmado su precandidatura a la presidencia del país sudamericano. Era considerado un contrincante fuerte, capaz de reunir votos de la izquierda y de la derecha y de romper el bipartidismo entre el PT y el PSDB que ha marcado las elecciones presidenciales brasileñas desde hace décadas. En la más reciente encuesta del instituto Datafolha, publicada el 17 de abril, Barbosa, quien en la Suprema Corte fue ponente del proceso de corrupción Mensalão, tenía la preferencia de 10% de los electores en un escenario sin la participación del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, detenido hace más de un mes. Barbosa surgió en esta encuesta por detrás de la exministra de Medio Ambiente, Marina Silva, y del ultraderechista Jair Bolsonaro, pero con más apoyos que el exgobernador Geraldo Alckmin y el exministro Ciro Gomes. Pese a que poco se conoce de las ideas que Barbosa quería presentar como candidato, el exjuez del Supremo solía defender posiciones liberales en la economía y progresistas en los temas de los costumbres y de los derechos de las minorías. Cuando estuvo en la Suprema Corte, Barbosa reveló que había votado por Lula en el pasado. 

La posible candidatura de Barbosa se enfrentaba a resistencias dentro del propio PSB porque algunos líderes del partido temían que su participación en los comicios presidenciales crease dificultades en las complicadas alianzas políticas en los Estados. Este era el caso de São Paulo, donde el actual gobernador, Márcio França, intenta reelegirse presentándose como una continuación de la administración de Alckmin en este Estado. Después de conocer la decisión de Barbosa de no presentarse, França dijo a la radio Bandeirantes que nunca había creído en la candidatura del exjuez porque "él no soportaría la presión de la vida pública". El gobernador de São Paulo también dijo que Barbosa sería un "excelente vicepresidente".

El PSB afirmó en un comunicado que su presidente, Carlos Siqueira, fue informado esta mañana sobre la decisión de Barbosa. El partido dijo que el expresidente del Tribunal Supremo no estaba obligado a presentarse en las elecciones y que entiende su decisión personal de no buscar ningún puesto en estas elecciones. "El PSB sigue, de manera serena, en su intento de contribuir para la construcción de opciones para Brasil que atiendan a la voluntad popular por renovación en la política, una cosa que la posible candidatura de Joaquim Barbosa representaba muy bien", dice el documento. 

La decisión de Barbosa parece dejar las elecciones presidenciales de octubre sin un candidato outsider, algo que muchos expertos especulaban como la posible salida para la crisis política que vive el país. Antes de que Barbosa ingresara en el PSB, Luciano Huck, un presentador de la TV Globo, era considerado como el posible outsider en la carrera electoral hacia el Palacio del Planalto (la sede de la presidencia en Brasil). Sin embargo, Huck también desistió presentarse. 

En el escenario actual, dos candidatos intentarán presentarse a los electores como la alternativa a la polarización entre el PT y PSDB, pese a que ambos tengan una larga trayectoria política: el diputado y líder de la extrema derecha Jair Bolsonaro y la exministra Marina Silva —esta la candidata más cercana al espacio político que buscaba ocupar Joaquim Barbosa. En abril, antes de que Barbosa ingresara en el PSB, se especuló que ambos trabajaban en una aproximación, lo que los dos dijeron que no era cierto. 

Todos los demás candidatos son políticos tradicionales. En el centro derecha están Geraldo Alckmin, el que mejor aparece en las encuestas, el presidente de la Cámara de los Diputados, Rodrigo Maia; el ministro de Hacienda, Henrique Meirelles, además de otros como el senador Álvaro Dias. En la izquierda, mientras no se decide el misterio en torno al candidato del PT, se presentaron como precandidatos Ciro Gomes, Guilherme Boulos y Manuela D'Ávila. En las últimas horas uno de los nombres fuertes del Partido Comunista de Brasil, el gobernador del Estado del Maranhão Flávio Dino, ha sugerido una alianza de toda la izquierda con la candidatura de Ciro Gomes, según el diario Folha de S.Paulo. Pero esta posibilidad se enfrenta a fuertes resistencias en el PT, donde los principales líderes del partido insisten en que su único candidato es el expresidente Lula, detenido en la ciudad de Curitiba. 

(Con información de Marina Novaes)