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Veto eclesiástico a Violeta Parra

Los responsables de la catedral de Santiago de Chile intentaron impedir que sonara la música de la cantante en el velatorio de su hermano Nicanor

Velatorio de Nicanor Parra en la Catedral de Santiago de Chile el miércoles.

El pasado martes, tras conocerse la muerte del poeta (y antipoeta) chileno Nicanor Parra a los 103 años, su sobrino Nano afirmó: "Lo vamos a despedir bailando y cantando". De hecho, el propio Nicanor había pedido que en su velatorio sonara la música de su hermana Violeta. Una última voluntad que enfrentó este miércoles a la familia del académico con las autoridades de la catedral de Santiago, donde se celebró la ceremonia.

El Gobierno decretó el martes dos días de duelo nacional y, aunque el poeta se había declarado "ateo, gracias a Dios", su familia decidió despedirle en la catedral de Santiago de Chile. Cuando los allegados de Nicanor llegaron al templo, los responsables del lugar se negaron a reproducir canciones de la fallecida cantante (Violeta Parra se quitó la vida en 1967, a los 49 años, de un disparo), según la prensa local. 

La hija de Nicanor, Colombina Parra, también música, amenazó entonces con llevarse el cuerpo de su padre de la catedral si no se respetaba la voluntad del poeta. Poco después empezó a sonar por los altavoces Gracias a la vida.

Miles de personas se acercaron a la catedral para despedir a Nicanor Parra, que descansaba en un ataúd cubierto con una manta hecha por su madre. Encima de esta, escrito a mano en un cartel, se podía leer el mensaje Voy & vuelvo, en referencia a unos de sus famosos artefactos poéticos.

Piñera interrumpe el velorio

En cuanto pisó la iglesia, Sebastián Piñera se convirtió en el foco de atención. El presidente electo de Chile, que asumirá el cargo en marzo, interrumpió uno de los momentos más emotivos del velorio de Nicanor Parra. Colombina estaba cantando una cueca –un género tradicional chileno que le enseñó su padre, cuando entró Piñera. Empezó a saludar a varias personas antes de sentarse, llamando la atención de todos, con lo cual interrumpió el momento. Pese a ello, Colombina no dejó de cantarle a su padre.