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Escocia aparca sus planes para un segundo referéndum de independencia

La primera ministra Sturgeon asegura que lo deja en suspenso hasta después del Brexit

Sturgeon, en el Parlamento de Escocia hoy mismo.

La ministra principal escocesa, la nacionalista Nicola Strugeon, ha anunciado este martes que suspenderá su plan para celebrar un segundo referéndum de independencia al menos hasta otoño de 2018. Sturgeon ha reconocido, en un discurso ante el Parlamento escocés, que no hay apoyo popular para un segundo referéndum de independencia, después del que los nacionalistas perdieron por poco más de 10 puntos en septiembre de 2014. El anuncio se produce tres semanas después de las elecciones legislativas británicas, en las que el partido de Sturgeon, el SNP, perdió 21 de los 56 diputados que tenía en el Parlamento de Westminster.

“No presentaremos inmediatamente la legislación para un referéndum de independencia”, ha dicho Sturgeon. “Mi responsabilidad como ministra principal es construir tanta unidad y consenso como sea posible”.

La líder nacionalista ha recalcado que su formación fue la más votada en los últimos comicios, por lo que cuenta con el "mandato explícito" de los electores para continuar defendiendo un referéndum de independencia. "Bajo cualquier estándar democrático, el mandato está fuera de toda duda, pero cuándo y cómo ejercerlo es una cuestión de criterio", ha afirmado.

Sturgeon ha insistido en que sigue “fuertemente comprometida” con que los escoceses tengan la posibilidad de elegir sobre su futuro al final del proceso del Brexit, al que se opusieron mayoritariamente (62% a 38%) en la consulta del año pasado. Pero ha anunciado que “reseteará” sus planes y no introducirá la legislación necesaria hasta al menos otoño del año próximo, cuando los términos del acuerdo con la UE deberán estar ya suficientemente claros. En cualquier caso, necesitaría la autorización del Gobierno británico para celebrar un referéndum vinculante, como el que se celebro en 2014.

El pasado 13 de marzo Sturgeon anunció su intención de celebrar una nueva consulta entre otoño de 2018 y primavera de 2019, que es cuando previsiblemente Reino Unido está ya fuera de la UE. Al anunciar hoy que no empezará a introducir la legislación hasta al menos otoño de 2018, modifica sustancialmente el calendario: tras la aprobación de la ley en el Parlamento escocés, deben acordarse los detalles con el Gobierno británico y, después, permitir un plazo de al menos seis meses hasta el referéndum. Así, resultaría difícil celebrar la consulta antes de las elecciones escocesas de 2021.

La ministra principal ya había reconocido que la propuesta de celebrar una nueva consulta inminentemente fue un factor en la caída del SNP, que pasó del 50% al 37% del voto escocés en las elecciones legislativas del pasado 8 de junio. “Quiero garantizar a la gente que nuestra propuesta no es un referéndum ahora, o antes de que haya suficiente claridad sobre las opciones”, ha dicho hoy Strurgeon. “Por eso confirmo que, habiendo escuchado y reflexionado, el Gobierno escocés reseteará el plan que anuncié el pasado 13 de marzo”.

Hasta que se reanude el camino hacia la independencia, ha dicho Sturgeon, el Gobierno nacionalista “redoblará” sus esfuerzos para garantizar el mejor acuerdo posible para Escocia en el Brexit. La “debilidad” en que ha quedado el Gobierno británico tras las elecciones, ha añadido, “reabre la posibilidad, aunque pequeña, de evitar un Brexit duro y continuar siendo miembros del mercado único”.

Muchos escoceses, ha reconocido Sturgeon, quieren "una pausa en la presión constante de tomar grandes decisiones políticas". Necesitan, ha añadido, obtener una "mayor claridad" sobre el futuro de Escocia y el Reino Unido ante el Brexit, antes de decir si quieren votar de nuevo sobre la independencia.

Escocia, que es parte del Reino Unido desde su nacimiento en 1707, celebró su primer referéndum de indepencia en setiembre de 2014, en que el 55% de los electores se pronunciaron contra la secesión. Lejos de acabar con la demanda, el triunfo del "no" dio alas al SNP, que multiplicó sus afiliados y mejoró sus resultados electorales a nivel regional y nacional, una progresión frenada en seco el 8 de junio.

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