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Declarada culpable por homicidio involuntario la joven que animó a su novio a suicidarse por mensajes de texto

"Hazlo y punto", le insistió Michelle Carter a Conrad Roy. Ahora se enfrenta a un máximo de 20 años de cárcel

Michelle Carter, de 20 años, durante el juicio. Faith Ninivaggi AP

Un juez declaró culpable este viernes a Michelle Carter por homicidio involuntario al considerar que los mensajes de texto que envió a su novio animándole a quitarse la vida suponen una acción ilegal. Con la decisión, el caso establece un precedente nuevo y polémico para otros procedimientos legales: las palabras de una persona pueden causar la muerte de otra.

El juez del caso, Lawrence Moniz, consideró que Carter propició la muerte de Conrad Roy a través de una conducta inmoral. Las acciones de la chica, según dijo el juez, indican que no tuvo intención de frenar o evitar la muerte de Roy y que sus mensajes fueron temerarios, causando la muerte del joven. La sentencia podría acarrear hasta 20 años de cárcel.

El suceso ocurrió en Massachusetts en el verano de 2014. Roy, un joven que durante años había hecho frente a abusos familiares y depresión, había decidido quitarse la vida. Carter y él lo hablaron con frecuencia por teléfono y mensajes de texto. Rara vez se veían en persona. Una noche de julio, minutos antes de quitarse la vida, Roy, nervioso, cuestionó por mensaje de texto si estaba tomando una buena decisión mientras llenaba el interior de su coche con monóxido de carbono. La chica respondió: “Vuelve a meterte. Hazlo y punto”. Horas antes del suicidio, la novia increpó a Roy por querer retrasarlo: “Así que supongo que no lo vas a hacer, todo eso para nada...Estoy tan confundida, estabas listo y decidido”. Los mensajes cesaron y Carter no alertó a las autoridades ni a la familia de la víctima.

Ese intercambio era solo el último episodio de un largo historial. “Estarás feliz al fin en el cielo. No más dolor”, escribió Carter a Roy en otro mensaje. “Es normal que tengas miedo, estás a punto de morir”, afirmó. Durante el pleito, la defensa de la chica argumentó que al margen de los mensajes, Roy ya había dejado rastro de su intención, unilateral y deliberada, de quitarse la vida. La fiscalía defendió que las acciones de Carter presionaron al joven y buscaban protagonismo.

La decisión de Moniz plantea dudas para casos parecidos en el futuro. Establece un precedente bajo el cual una persona puede ser culpada de la muerte de otra pese a no estar en el mismo lugar físico. Y que, por tanto, las palabras de alguien bastan para causar el suicidio de otro individuo. Además, la declaración sorprendió a expertos legales ya que en Massachusetts es legal asistir en el suicidio de otra persona.

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