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Los demócratas irán a segunda vuelta en la elección legislativa de Georgia

Jon Ossoff no logra más del 50% de los votos en los comicios a un escaño vacante de congresista

El demócrata Jon Ossoff, este martes
El demócrata Jon Ossoff, este martes AFP

El demócrata Jon Ossoff no ha logrado más del 50% de los votos y tendrá que ir a segunda vuelta en la elección especial para un escaño de congresista en Georgia, que se ha convertido en una prueba para Donald Trump. Con el 88 % de precintos escrutados, el demócrata Jon Ossoff sumó el 48,3 % de los votos y se medirá en la segunda vuelta del 20 de junio con la republicana Karen Handel, que obtuvo un 19,7 %.

Ossoff, de 30 años y sin experiencia política, ha adquirido atención nacional al formular su candidatura como un referéndum sobre la gestión del presidente estadounidense. Ha logrado más de ocho millones de dólares en donaciones y el apoyo del aparato del Partido Demócrata. Trump, inquieto porque ese modelo pueda replicarse en las elecciones legislativas de 2018, se ha involucrado en la recta final de la campaña con varios ataques a Ossoff.

El demócrata se ha enfrentado a 11 rivales republicanos, que varían en su cercanía a Trump. Al no lograr más de un 50% de votos, se disputará el escaño en una segunda vuelta el 20 de junio con la republicana Karen Handel. Eso beneficiará presumiblemente a los conservadores que podrán unir sus esfuerzos en un único candidato y que tendrán dos meses para movilizar toda su maquinaria electoral.

En juego está el escaño del distrito 6 de Georgia en la Cámara de Representantes, que incluye los suburbios acomodados del norte de Atlanta, que está vacante desde que el republicano Tom Price fue nombrado secretario de Salud del Gobierno Trump. Los republicanos controlan ese distrito desde 1979, pero los demócratas confían en beneficiarse del posible malestar con Trump en una zona suburbial de clase media blanca, educada y afluente.

El objetivo demócrata es lograr una victoria simbólica en un feudo republicano que tenga una lectura nacional: un termómetro para medir el apoyo a Trump a los cinco meses de las elecciones presidenciales y en los tres primeros mandato en que, por ahora, el magnate neoyorquino no ha logrado ningún éxito legislativo.

La votación especial en Georgia es también un posible anticipo para ambos partidos mientras empiezan a pensar en sus estrategias ante las elecciones de noviembre de 2018, cuando se renueva toda la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. Los republicanos ostentan la mayoría en ambos hemiciclos.

La victoria de Ossoff supondría un pequeño espaldarazo para el Partido Demócrata, que sigue inmerso en un proceso de introspección tras la derrota de Hillary Clinton ante Trump en las elecciones de noviembre. Y sería un aviso para el Partido Republicano en un distrito que le ha sido históricamente favorable pero en el que Trump ya se impuso con dificultades en noviembre.

También podría indicar un posible cambio sociológico y demográfico de fondo en Estados, como Georgia, que forman parte del llamado Sur Profundo de la Guerra Civil, que en las últimas décadas ha sido un bastión republicano gracias al voto mayoritariamente blanco, mayor y rural.

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