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La polarización se adueña de la campaña ecuatoriana en España

España, con 168.000 personas habilitadas para votar, es un distrito con más electores que nueve de las 24 provincias de Ecuador

Las elecciones presidenciales de este domingo en Ecuador tienen una carga simbólica especial para los que emigraron del país. Los ecuatorianos en España se han movilizado para votar en esta segunda vuelta, en la que se enfrentan el conservador Guillermo Lasso y el oficialista Lenín Moreno. La contienda se ha polarizado en torno a dos mensajes; el triunfo de Lasso significaría entregarle el país a los banqueros responsables de la crisis que provocó la diáspora ecuatoriana de principios de siglo, según los oficialistas; mientras que una victoria del partido del actual presidente, Rafael Correa, profundizaría la chavización del país, aseguran los conservadores. En España no se juega una partida menor: con 168.000 ecuatorianos habilitados para votar, este es un distrito con más electores que nueve de las 24 provincias del propio país.

Cierre de la campaña electoral de Ecuador, en Madrid.
Cierre de la campaña electoral de Ecuador, en Madrid. EL PAÍS

La Puerta del Sol, en Madrid, se llenó el miércoles pasado de fotos sobre el llamado feriado bancario —un episodio de la crisis de 1999 en Ecuador— por el cierre de campaña de Alianza País, el partido de Correa. El objetivo era transmitir una idea: culpar al contrincante Guillermo Lasso de la crisis que obligó a millones de ecuatorianos a abandonar el país hace casi dos décadas. “Nosotros siempre decimos: 'migrante con memoria no vota a banquero'”, sentenció Fidel Narváez, coordinador de la campaña de Alianza País para Europa. Narváez es funcionario de la embajada de Ecuador en Londres, pero ahora está de excedencia para volcarse día y noche en estos comicios.

Las imágenes apuntaban sin duda a un tema sensible para los migrantes. Y surtió efecto. Rita Smith, una de las tantas ecuatorianas que se mudó a España en 2000, tenía una empresa de reparación de ordenadores, pero con la crisis tuvo cada vez menos clientes y decidió probar suerte en Madrid, donde ya vivía su hermano. Atrás dejó a un hijo de 12 años. La imagen que más conmovió a Rita en la madrileña Puerta del Sol fue la de los niños agarrados a las vallas del aeropuerto de Quito despidiendo a sus padres en el año 2000. “Todavía me acuerdo de la cara de mi hijo el día que viajamos. Lo mandamos al colegio como un día normal porque ya habíamos visto esas imágenes y yo no quería ver a mi hijo así”, recuerda sin poder contener las lágrimas. Es una votante convencida de Alianza País. Tanto, que no concibe la posibilidad de una derrota. “Me parece un absurdo total que la banca pueda gobernar Ecuador”, argumenta Smith.

Mientras tanto, una iglesia evangélica de Usera se vestía el pasado jueves con los colores de Ecuador para el acto de cierre en Madrid de CREO, el partido de Guillermo Lasso que quiere arrebatar el mando a Correa. Entre los militantes sobrevolaba el fantasma de la posible chavización del país. Ese mismo día, el Tribunal Supremo de Venezuela había desatado una crisis institucional tras anular las competencias de la Asamblea Nacional, controlada por la oposición, pero que fueron restituidas el sábado a mediodía. “Lasso es la única opción para no convertirnos en Venezuela”, sostiene Sheryll Macias, delegada del partido en Londres. Macias viajó a Madrid exclusivamente para este mintin, el más multitudinario del partido en Europa. 

Votantes de CREO en una iglesia de Usera, en Madrid.
Votantes de CREO en una iglesia de Usera, en Madrid.

Los seguidores de Lenín Moreno acusan a CREO de recibir financiamiento de empresarios europeos, algo que los conservadores han negado con insistencia. “No le hemos pedido a nadie un centavo, hemos trabajado con el sudor de nuestra frente. Alianza País [oficialistas] sí ha usufructuado el dinero de todos los ecuatorianos para mantenerse en la corrupción”, replica José Francisco Álvarez, presidente de CREO Madrid.

Ruth Machuca también se fue de Ecuador hace 20 años por motivos personales. Apoya a Guillermo Lasso y asegura que tiene memoria. “Lo que hizo Lasso en su época no estuvo bien, pero con el tiempo él ha recapacitado y ha aceptado ser candidato porque piensa remediar algo de lo que hizo”, explica Machuca. Ana María Macías es militante de CREO, pero discrepa de Machuca: “Él está limpio en todo y cuando un banquero está limpio, tiene todo lo indicado para ser presidente”.

El escenario del acto de cierre no fue elegido al azar, pero las razones —más allá de religiosas— fueron de carácter social. “CREO quiere sumarse a nuestra tarea de ayudar a los chicos que están en las bandas latinas”, explica la pastora colombiana Yadira Maestre, que asegura que la iglesia no participa en política. 

La campaña del boca a boca

Los dos partidos recurrieron a las redes sociales para hacer proselitismo en España, pero le dieron prioridad al boca a boca. Ambos equipos de campaña organizaron grupos de voluntarios que recorrieron las zonas más frecuentadas por los ecuatorianos. “Solo en Madrid, organizamos 25 brigadas de cinco personas cada una que asistía a los encuentros religiosos, a las canchas deportivas y a los restaurantes donde se encuentra nuestra comunidad”, comenta Fidel Narváez, coordinador de la campaña del correísta Alianza País en Europa.

La falta de recursos económicos, la dispersión de los ecuatorianos en las ciudades y el limitado acceso a los medios de comunicación son las principales dificultades que señalan los coordinadores de los partidos. “Hay que salir a buscar a los ecuatorianos, vamos a las bocas de metro, a las canchas donde se juega al ecuavoley o a la Plaza Elíptica, donde se reúnen para buscar trabajo”, cuenta Sandra López, jefa de campaña de CREO en Europa y Oceanía.

Narváez precisa que los voluntarios se encargan de pegar carteles en la calle y ayudar a los ecuatorianos a consultar si están empadronados para votar. En Ecuador el sufragio es obligatorio, pero no lo es para los que viven en el exterior. En la primera vuelta asistieron a votar en la capital española unos 21.500 electores sobre un total de casi 63.000.

Fe de errores

En una primera versión se decía que eran los contrarios al candidato Lenín Moreno los que acusaban a CREO de recibir financiación de empresarios europeos, pero esas acusaciones las vierten los seguidores de Lenín Moreno.