Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
EP Global BLOGS CRÓNICAS
INTERNACIONALES

La Justicia de Portugal da la razón a un policía frente a la familia McCann

El fallo favorece al agente Gonçalo Amaral que en 2015 fue condenado a pagar medio millón de euros a los padres de Maddie, desaparecida hace una década

Maddie McCann
Maddie McCann, en 2007.

El 3 de mayo de 2007, el matrimonio McCann se fue a cenar con unos amigos en el restaurante del Resort Playa de la Luz, en el Algarve, Portugal. En su apartamento de la planta baja, a 50 metros del restaurante, dejaron durmiendo a Maddie, su hija de cuatro años. Cuando regresaron de la cena, 90 minutos después, Maddie había desaparecido. Nunca más se ha sabido de ella.

En la investigación estuvieron envueltos policías de Portugal y de la británica Scotland Yard, sin resultados positivos. En 2008, en el libro Maddie, la verdad de la mentira, su autor, el policía judicial Gonçalo Amaral, acusaba a los padres de la niña de ocultar información y de estar implicados en la desaparición de su hija. Los tribunales habían archivado cualquier implicación de los padres en la desaparición de su hija, pero tres días después el policía publicó el libro en el que les acusaba de nuevo.

Hace dos años, el Tribunal de Justicia de Lisboa condenó al policía a pagar medio millón de euros a los padres de Maddie por los daños causados, además de prohibir la reedición del libro, la difusión del DVD y el reparto de los derechos de autor.

Tras una sentencia del Tribunal de Segunda Instancia en sentido contrario, ahora el Tribunal Supremo zanja la cuestión a favor del policía y en contra de la familia McCann.

En la sentencia, hecha pública el pasado martes, el Supremo señala que en una situación de conflicto de derechos, entre el honor y la libertad de expresión, “el criterio de ponderación de intereses, actuando según el principio de proporcionalidad y la especificidad del caso, apunta en el sentido de estar la libertad de expresión del reo (Gonçalo Amaral) necesitada de mayor protección”.

Según el Tribunal, el ejercicio de libertad de expresión del policía no fue abusivo. “Está dentro de los límites admisibles de una sociedad democrática y abierta, lo que excluye la ilicitud de una eventual lesión del honor de los McCann”.

Más información