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Detenido un hombre en Holanda acusado de preparar un atentado terrorista

De 30 años, tenía en una casa de Rotterdam un fusil, munición y un cuadro con una bandera del ISIS

Agentes antiterroristas detienen a un sospechoso en la estación de tren de Rotterdam, en 2015.
Agentes antiterroristas detienen a un sospechoso en la estación de tren de Rotterdam, en 2015. AP

La policía holandesa detuvo el pasado miércoles en Rotterdam a un varón, también holandés, de 30 años, que considera sospechoso de estar preparando un supuesto atentado terrorista. La noticia se ha hecho pública ahora porque el sujeto ha comparecido ante el juez de la ciudad portuaria. Estaba en posesión de un fusil Kaláshnikov, con su correspondiente munición, además de cuatro cajas de fuegos artificiales ilegales, que pueden causar explosiones letales. Había también en su casa un cuadro de grandes dimensiones con la imagen de la bandera utilizada por los miembros del Estado Islámico (ISIS, en sus siglas en inglés). Varios teléfonos móviles y 1.600 euros en efectivo completan los objetos requisados por los agentes.

El arresto ha sido posible gracias a una investigación de los servicios secretos holandeses, que informaron a la fiscalía. El pasado marzo, cuatro personas (un francés de 32 años, y dos argelinos de 43 y 47 años, del cuarto no trascendió la nacionalidad) fueron interceptadas en Rotterdam. Sospechosas de estar involucradas en la preparación de un ataque, las fuerzas especiales de la policía registraron su inmueble en busca de explosivos. Entonces, la detención se produjo a instancias de la justicia francesa, que relacionó al ciudadano galo residente en Holanda con otro presunto terrorista, igualmente francés, retenido en París.

Días después de la operación, la Fiscalía General del Estado holandés señaló que estaba analizando la posibilidad de que el país fuera utilizado como escondite por sospechosos de terrorismo belgas y franceses. “Tras los atentados registrados en París el 13 de noviembre de 2015, y luego en Bruselas, y de los registros efectuados en París y en Molenbeek (Bélgica) imagino que estos tipos puedan pensar 'me voy a otro lado”, dijo Bart den Hartigh, responsable de asuntos terroristas en la fiscalía.

También en marzo de 2015, Holanda bordeó la crisis política cuando el ministerio de Justicia aseguró que Turquía no le había comunicado los antecedentes penales de Ibrahim El Bakraoui, uno de los terroristas de los atentados de Bruselas. Deportado en julio de 2015 por Ankara, su avión hizo escala en el aeropuerto de Ámsterdam. Las autoridades turcas sí enviaron una carta a la embajada holandesa en la capital turca en la que informaron de que “El Bakraoui aterrizaría en Holanda el 14 de julio de 2015”, pero sin datos de su expediente. Ni la policía nacional, ni la militar, ni el servicio de emigración holandés la leyeron. El viajero llegó luego por carretera a Bélgica y se hizo estallar en su aeropuerto. La falta de colaboración europea en materia de terrorismo quedó clara, porque El Bakraoui pidió ser enviado a Holanda, donde no estaba fichado.