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El ‘Titanic’ vuelve a flote: será una copia china en un embalse a 1.000 kilómetros del mar

La construcción del barco, que será un centro temático y turístico, acaba de comenzar

Vista aérea general del recinto en el que se está construyendo la réplica fluvial del 'Titanic' en Daying (China).
Vista aérea general del recinto en el que se está construyendo la réplica fluvial del 'Titanic' en Daying (China).

Una copia china a tamaño real del Titanic, el lujoso transatlántico en cuyo naufragio murieron 1.514 personas en la noche del 14 de abril de 1912, saldrá a flote en 2019. Pero, si los planes se cumplen, la copia no verá el mar ni de lejos. El barco, con los mismos 270 metros de eslora y 28 de manga que el original, se botará en un embalse de la localidad de Daying (en la provincia central china de Sichuan), en el río Qijiang, donde permanecerá atracado permanentemente, y formará parte del complejo turístico de lujo Seven Star International, destacó la agencia oficial Xinhua.  La construcción acaba de comenzar.

La constructora del buque, Wuchang Shipbuilding Industry Corporation, ha prometido que el barco será fiel al diseño del Titanic original, por lo que contará con sala de fiestas, teatro, piscina y habitaciones de primera clase en las que se intentará recrear el estilo de vida de los pasajeros de hace más de un siglo. La obra, que ha contado con el asesoramiento de diseñadores británicos y estadounidenses, costará unos 1.000 millones de yuanes (145 millones de dólares, 136 millones de euros). Estará a más de 1.000 kilómetros del mar.

Este Titanic chino será el segundo que se construya este siglo. En 2018 el multimillonario australiano Clive Palmer, propietario de Blue Star Line, pretende botar otra réplica del famoso trasatlántico, que será construido por el astillero estatal de China CSC Jinling. Y para más interés, el nuevo crucero zarpará de Southampton, Inglaterra, con destino a Nueva York en su viaje inaugural.

La réplica del estanque se utilizará fundamentalmente para celebrar en su interior fiestas de época y banquetes en los que el menú sea muy similar al servido en el Titanic en 1912, aunque como concesión a la modernidad el buque contará con conexión wifi.

El diario South China Morning Post adelantó además que los turistas que visiten el nuevo barco podrán participar en simulaciones que a través de nuevas tecnologías les permitan "experimentar algo del horror" que vivieron los viajeros en aquella aciaga noche del 14 de abril de 1912 en la que el Titanic se hundió tras chocar con un iceberg en el Atlántico norte.

Una noche en las habitaciones más económicas del nuevo barco costará alrededor de 3.000 yuanes (unos 430 dólares, o 410 euros), mientras que para pernoctar en los camarotes más lujosos habrá que pagar cientos de miles de yuanes (decenas de miles de dólares o euros), anunció el diario hongkonés.

La historia del Titanic es muy popular en China, especialmente a raíz del éxito que la película homónima de James Cameron tuvo entre los espectadores chinos, sobre todo por su versión remasterizada en 3D, estrenada en 2012 -por el centenario del naufragio- y que logró una mayor taquilla en el gigante asiático que en el mismo EE UU.

Esa popularidad animó a la construcción de la réplica, aunque el proyecto, que en principio iba a comenzar en 2013, se ha retrasado unos años, por razones no reveladas.

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