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La primera dama activista

Michelle Obama ha librado algunos de los ataques más duros contra Donald Trump sin necesidad de pronunciar su nombre

Michelle Obama interviene en un discurso a favor de Hillary Clinton.
Michelle Obama interviene en un discurso a favor de Hillary Clinton. AP

Después de más de un año de polémicas declaraciones xenófobas y misóginas por parte de Donald Trump, ha sido una mujer afroamericana quien mejor ha retratado con su retórica el peligroso impacto de las palabras candidato a la presidencia de Estados Unidos en esta campaña electoral. Michelle Obama es la primera dama, la baza más inesperada de Hillary Clinton en esta campaña y la personalidad que desde la convención demócrata del pasado mes de julio ha demostrado que los mítines también sirven para poner en palabras la conciencia de millones de estadounidenses.

Es la única mujer a la que aún no ha atacado Trump, a quien nunca menciona por su nombre, y en las últimas semanas, apoyada en la legitimidad y el prestigio ganado durante estos ocho años, ha reivindicado la necesidad de una persona “madura” al frente de la Casa Blanca. También ha acusado al republicano de decir que estas elecciones están manipuladas “para que os quedéis en casa”, como afirmó en Carolina del Norte. “En este país, los votantes decidimos las elecciones. Final de la historia”.

Michelle Obama sabía que ninguna de sus predecesoras se había involucrado antes en una campaña electoral, pero dio el paso igualmente. Su cerca de una decena de mítines a favor de Clinton carece de precedentes y ha mostrado el lado más activista de una primera dama cuyo perfil ha ido evolucionando a lo largo de estos ocho años. Obama, que creció en una familia humilde de Chicago, nunca escondió su escepticismo hacia el mundo de la política y se ha mantenido siempre al margen, al menos en la esfera pública, de las grandes decisiones de su marido. Sin embargo, cuenta con su propio legado como una de las primeras damas que mayor impacto ha causado con programas de salud infantil, ayudas a familias de veteranos de guerra o la educación de las niñas tanto en Estados Unidos como en el mundo.

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