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Fernando Carrillo es nombrado Procurador General de Colombia

El exembajador en España y exministro de Justicia y del Interior asegura que garantizará independencia y luchará contra la corrupción

Fernando Carillo, nuevo Procurador General de Colombia.
Fernando Carillo, nuevo Procurador General de Colombia.

Dos meses después de la salida de la Procuraduría General de la Nación, de Alejandro Ordóñez, una de las figuras más fuertes de la oposición en Colombia, el Senado ha elegido este jueves como nuevo jefe de este órgano a Fernando Carrillo (Bogotá, 1963). El exembajador de Colombia en España (2013-2015), exministro del Interior (2012-2013) y exministro de Justicia (1991-1992) tendrá la tarea de recuperar la imagen de una entidad que en los últimos años estuvo en medio de la polémica por la línea conservadora y radical que caracterizó el doble periodo en el que Ordóñez estuvo a la cabeza.

Su llegada a este cargo, que tiene como responsabilidad investigar las faltas disciplinarias de los servidores públicos, se da tras casi ocho años de un mandato que estuvo marcado por decisiones que dividieron a Colombia. Carrillo, que lideró el movimiento de la séptima papeleta que dio origen a la Constitución de 1991 (vigente hasta hoy), ha logrado con su elección unir a un país que atraviesa por un momento de polarización. Así lo demostró el respaldo que recibió de la mayoría de las bancadas políticas que, con 92 votos, lo eligieron como el jefe de la Procuraduría.

“No soy descendiente del sectarismo político. La Procuraduría no va a ser el monopolio de un sector político. Representará a toda la sociedad”, ha dicho el exembajador en el discurso previo a su elección. La promesa de una entidad independiente e imparcial, que no se convierta en un instrumento de persecución política, es una de sus grandes apuestas. Sobre todo porque recientemente se ha conocido que decisiones como la destitución e inhabilidad a la excongresista Piedad Córdoba, que se dio bajo el anterior procurador, no fue válida y el Consejo de Estado tuvo que intervenir para la restitución de los derechos de Córdoba, a quien el exprocurador Ordóñez le había decretado la muerte política.

Una Procuraduría independiente

En sus primeras palabras como Procurador elegido, Carrillo destacó la importancia de su llegada al cargo en un momento de transición hacia la paz. "Me propongo hacer una Procuraduría que en primer lugar resucite los valores cívicos y ciudadanos de un Estado Social de Derecho probo, tolerante, garantista y respetuoso de la ley". También reiteró la neutralidad que espera consolidar. "Será una entidad que no sea vocera de los radicalismos y que sea tribuna del derecho y de la seguridad jurídica".

Además, resaltó su interés en que este órgano vele por los derechos de cada uno de los colombianos y que se convierta "en un estandarte de garantías para el ejercicio democrático de todas, absolutamente todas, las tendencias de pensamiento, especialmente si estas son contrarias a las de la mayoría"

“Quiero ofrecer garantías. Debe ser una Procuraduría al servicio de los ciudadanos, donde estén expresadas todas las voces”, ha reiterado Carrillo, quien superó a la exmagistrada María Mercedes López y al exfiscal Jorge Fernando Perdomo en la carrera hacia una de las entidades más importantes del país, que tiene el reto de combatir la corrupción y de inhabilitar a funcionarios que no cumplan de manera adecuada con sus tareas.

Aunque al término de su periodo como embajador en España, Carrillo aseguraba que se dedicaría a dar cátedra y seguir con su labor como abogado, el papel que ha desempeñado en la política del país lo tentó a ser parte de la terna de la que terminó siendo elegido. Su nombre había estado presente en el gobierno de Juan Manuel Santos, como lo recuerda el portal La Silla Vacía, desde el 2010 cuando fue el coordinador del comité de empalme entre el gobierno entrante y saliente y cuando sirvió de asesor a Santos en la crisis que originó la reforma de la justicia en el año 2011. Luego entró a la cartera del Interior y más adelante fue designado como embajador.

Su cercanía con el expresidente César Gaviria, de quien fue su ministro de Justicia y a quien ayudó en su campaña electoral, también ha sido constante. Por eso, muchos esperan que en los cuatro años que estará en la Procuraduría, a partir de enero de 2017, pueda demostrar, como lo promete, que a pesar de sus estrechos vínculos con algunos sectores de la política, mantendrá la independencia.

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