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Londres torpedea las propuestas para mejorar la defensa común en la UE

Los ministros de Defensa de la Unión se reúnen en Bratislava para desbloquear iniciativas

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg.

No consta que Shakespeare remedara El perro del hortelano de Lope de Vega, y sin embargo Reino Unido, en pleno proceso de activación de su salida de la UE, ni come ni deja comer. Los ministros de Defensa de la Unión están reunidos hoy en Bratislava en busca de mejorar la defensa y la seguridad comunes, con las propuestas de Federica Mogherini y un plan francoalemán sobre la mesa. Se trata de buscar la fórmula para aumentar la integración militar, con la creación de un cuartel general en Bruselas que permita coordinar los ejércitos y optimizar los activos de la industria militar. Londres no ha tardado en torpedear la reunión: "Nos opondremos a cualquier idea de un ejército europeo o un cuartel general europeo que simplemente socava la OTAN. La OTAN tiene que ser la piedra angular de la defensa de Europa", ha asegurado el representante británico, el conservador Michael Fallon.

Londres, en pleno proceso de divorcio con la Unión, se aísla cada vez más. Ni siquiera la OTAN apoya esa postura: "No hay contradicción entre una defensa europea más fuerte y una OTAN fuerte: cada una refuerza a la otra", ha afirmado el secretario general de la Alianza Atlántica, el noruego Jens Stoltenberg. Las relaciones entre Reino Unido y la UE se mueven entre el limbo y la paradoja: Londres tiene derecho de veto en estos asuntos. Pero solo mientras siga siendo miembro del club europeo.

"Lo viejo no termina de morir y lo nuevo no termina de nacer", escribió una vez Antonio Gramsci a propósito de las serias dificultades que generan los periodos de interregno, entre la muerte de un rey y la ascensión del siguiente. La salida de Reino Unido obliga a Europa a dar un salto adelante en el proyecto de defensa y seguridad comunes. Sin Londres, el poderío militar de Europa se reduce notablemente. Europa necesita dar una imagen de unidad, y el consenso es general en materia de defensa. Además, el Brexit puede desbloquear propuestas que estaban ahí desde hace años, pero que en parte nunca salieron por el veto británico en esos asuntos. La alta representante de la UE para la Política Exterior, Federica Mogherini, ha asegurado que los ministros "quieren usar todo el espacio para reforzar la estrategia europea" en defensa, pero eso no incluye la creación de un ejército europeo.

Las fuentes consultadas destacan que la propuesta franco-alemana -activada por los ministros Frank Walter Steinmeier y Jean-Marc Ayrault-, unida a la estrategia de Mogherini, supondría el mayor avance desde los años noventa. El renacido eje franco-alemán, al menos en materia de defensa, propone una mayor integración en esa área, políticas comunes de integración y derecho de asilo e incluso medidas para impulsar el crecimiento económico, en un documento de nueve páginas titulado con la pompa habitual: Una Europa fuerte en un mundo de incertidumbres. "Se trata de construir bases sólidas que permitan a Europa actuar rápidamente", ha explicado la ministra alemana, Ursula von der Leyen. Su homólogo francés, Jean-Yves Le Drian, ha destacado que las iniciativas europeas "no van contra la OTAN", sino que buscan "reforzar la capacidad de acción de la UE". Da igual. El británico Fallon ha seguido a lo suyo: "Vamos a salir de la UE, pero estamos comprometidos con la seguridad de Europa y el año próximo vamos a llevar más tropas a Estonia y Polonia".

La polémica está asegurada. Si Reino Unido vetara iniciativas en seguridad y defensa, el grupo de Visegrado (liderado por Polonia) ha amenazado con vetar cualquier acuerdo entre Londres y la UE para que el Brexit cristalice. A pesar de Reino Unido, el Tratado de Lisboa ofrece una herramienta que será fundamental para la seguridad europea, el mecanismo de cooperación estructurada permanente, por el cual aquellos Estados que así lo deseen pueden reforzar su cooperación militar y desplegar misiones rápidamente, entre otras cosas. Este mecanismo ha estado presente en las discusiones del Consejo y parece la opción más viable para avanzar con hechos en la integración de la defensa. Puede que Londres lo impida tirando, una vez más, de veto. Pero eso solo será posible mientras siga dentro de la UE.

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