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OPINIÓN

Porque lo bueno también cuenta

El presidente de México expone el contenido más destacado de su cuarto informe de Gobierno

Hace menos de 20 años, el primero de septiembre era conocido en México como el "día del presidente”. En aquella época, era día de descanso nacional y en todos los canales de televisión sólo se escuchaba una sola voz: la del presidente. Afortunadamente, eso ya quedó atrás.

Este año, decidimos romper con esos esquemas antiguos y cambiar el monólogo por el diálogo. Después de entregar el cuarto informe de Gobierno al Congreso, acudí a un encuentro con jóvenes destacados de diferentes sectores de la sociedad mexicana. Donde escuché sus inquietudes, compartimos ideas y, sobre todo, contesté a sus preguntas.

Tuve la oportunidad de discutir los avances logrados durante mi administración. Por ejemplo, conversamos sobre la reforma más importante que hemos impulsado: la educativa. Gracias a ella, los niños y jóvenes de México recibirán una verdadera educación de calidad, a través de mejoras en 3 aspectos fundamentales: mejores maestros, mejores escuelas y mejores programas educativos.

Los maestros ya son seleccionados y promovidos a partir de exámenes que reconocen su mérito. Además, en 2015 implementamos el programa Escuelas al CIEN, con el que se invertirán más de 50.000 millones de pesos para mejorar la infraestructura de más de 33 planteles educativos. Y lo más importante, se está consultando a la sociedad para diseñar mejores planes de estudios, que preparen a los mexicanos del mañana para enfrentar los desafíos del siglo 21.

México cuenta con una economía fuerte y un sistema financiero robusto. En estos cuatro años, incrementamos la base tributaria en más de 14 millones de contribuyentes y la inflación se redujo a niveles históricos (2.1%). Hacia delante, estoy comprometido con mantener un balance fiscal sólido y la estabilidad macroeconómica.

Hoy México es el octavo país más atractivo para la inversión extranjera directa en el mundo. Así lo acreditan los 120.000 millones de dólares de Inversión Extranjera Directa que recibimos entre 2013 y 2016. Además, se han creado más de dos millones de empleos formales. Esto es más de cuatro veces los empleos generados en el mismo periodo del sexenio anterior.

Hemos fomentado la competencia mediante la implementación exitosa de la Reforma de Telecomunicaciones. Desde 2015, se eliminó el cobro de larga distancia nacional y se redujeron en 40% los costos de las llamadas internacionales. Por su parte, la Reforma Energética abrió el sector a la iniciativa privada, nacional y extranjera, generando nuevas oportunidades de inversión, que se calculan en más de 15.000 millones de dólares para este año.

Además, en diciembre de 2015, creamos la Secretaría de Cultura, en reconocimiento a la importancia de promover y difundir el arte y el patrimonio cultural de México.

Para recuperar la tranquilidad de las familias mexicanas, mi gobierno combate con determinación al crimen organizado. A 2015, las extorsiones disminuyeron 30.7%, los secuestros 25.7% y los homicidios 21.7%, en comparación con 2012. Además, 101 de los 122 objetivos criminales más relevantes ya no representan una amenaza para la sociedad mexicana.

Durante este año, destacan dos grandes logros: la implementación nacional del Sistema de Justicia Penal Acusatorio (SJPA) y la creación del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA).

Con el SJPA ─la transformación jurídica más importante en 100 años en México─ hemos dado un paso decisivo hacia una justicia más eficaz. Ahora, todos los juicios serán orales y se registrará en vídeo cada etapa del proceso, a fin de incrementar la transparencia y favorecer el debido proceso. Además, el nuevo modelo privilegia la conciliación y los métodos alternativos de justicia, por encima de la imposición de penas privativas de la libertad. Gracias a ello, logramos reducir el tiempo en que se resuelven los procesos judiciales, de 180 a sólo 15 días.

Por su parte, el SNA permitirá prevenir, detectar y sancionar actos de corrupción en todos los órdenes de gobierno. Para el éxito de este esfuerzo, es fundamental la participación de la sociedad civil, por lo que será presidido por un ciudadano. También se creó una fiscalía especializada en anticorrupción y su titular será nombrado por el Senado de la República.

Durante esta administración, México se ha posicionado como un actor con responsabilidad global. Hemos impulsado uno de los mecanismos regionales más dinámicos del mundo, la Alianza del Pacífico, y somos parte de uno de los acuerdos comerciales más ambiciosos de la historia, el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP). Cuando el TPP entre en vigencia, México contará con 13 acuerdos comerciales con 52 países, que nos darán acceso preferencial a un mercado potencial de 1.300 millones de consumidores.

También trabajamos por las causas más nobles de la humanidad, como el combate al cambio climático. Firmamos el Acuerdo de París y nos comprometimos a reducir en 22% las emisiones de gases de efecto invernadero y en 51% las de carbono negro, entre 2020 y 2030. Adicionalmente, en la Cumbre de Líderes de América del Norte, nos comprometimos a reducir entre 40 y 45% las emisiones de metano del sector de petróleo y gas, para 2025. Actualmente, más de 20% de la energía total generada proviene de fuentes limpias y, para 2018, deberá ser de 25%. Además, hemos reforestado 170.000 hectáreas por año.

Hacia delante, las prioridades de mi gobierno serán: la educación de nuestros niños y jóvenes, la lucha en contra de la pobreza, la seguridad y la tranquilidad de los mexicanos, el combate a la corrupción y el respaldo a la economía familiar.

Aunque hemos enfrentado desafíos complejos, optamos por la transformación, y los resultados positivos ya comienzan a observarse. En los próximos dos años, trabajaremos de manera decidida para lograr que los beneficios de las reformas lleguen a todos los mexicanos.