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Francia prorroga el estado de excepción hasta enero próximo

El Gobierno ha accedido a la propuesta de la derecha para mantener la máxima alerta antiterrorista

Hollande visita la unidad interministerial de ayuda a las víctimas en París. REUTERS / QUALITY

El atentado de Niza en el que el jueves murieron 84 personas ha desencadenado la alarma en la clase política francesa. El Gobierno ha decidido hoy prorrogar por cuarta vez el estado de excepción y, receptivo a la propuesta de la derecha, acepta extenderlo seis meses (y no tres como preveía), hasta el 26 de enero próximo. El parlamento lo quiere aprobar en tiempo récord junto a nuevos retoques que faciliten la tarea a las fuerzas del orden contra la amenaza terrorista. La Asamblea Nacional lo ha aprobado de madrugada por 489 votos a favor y 26 y el proyecto ha pasado al Senado.

Para el primer ministro Manuel Valls, el mimetismo con el que actúan algunos terroristas como el de la matanza de Niza aconseja prorrogar el estado de excepción. El Consejo de Ministros ha aprobado la propuesta este martes y el parlamento planea ratificarla de inmediato antes de cerrar por vacaciones: el jueves quedaría definitivamente aprobada. De esta manera, Francia registrará más de un año en estado de máxima alerta antiterrorista con medidas de excepción.

La derecha ha defendido que en los registros administrativos se puedan confiscar los dispositivos informáticos de los sospechosos; una medida excluida durante los últimos meses debido a su probable inconstitucionalidad. Es la otra gran propuesta, reformada, que el Ejecutivo lleva ahora al parlamento. “Mi deber es proteger a los franceses”, ha dicho en Lisboa el presidente François Hollande, según informa Javier Martín.

Pero la derecha exige más contundencia. Al igual que el Frente Nacional, quiere que los sospechosos extranjeros de terrorismo sean expulsados de Francia de manera inmediata y los nacionales en la misma situación o sean internados en un centro cerrado o asignados a residencia y vigilados con brazalete electrónico.

Los diputados socialistas han aceptado en comisión la prórroga de seis meses, lo que el propio Hollande ha confirmado desde Lisboa, pero no están dispuestos a hacer suyas las drásticas medidas de la derecha. "No podemos caer en la tentación de tomar medidas arbitrarias", ha dicho Valls en el debate parlamentario de la noche. "Nunca adoptaremos una legislación de excepción". Algunos diputados socialistas y ecologistas han tildado de "indecentes" las propuestas de la derecha.

Hollande ha alertado en Lisboa contra “disposiciones contrarias al orden constitucional”. Y ha añadido: “Hay una amenaza a varios países del mundo. Francia simboliza la igualdad, la democracia; si los terroristas nos atacan es porque saben lo que Francia representa”... “Las medidas que pongamos en marcha no pueden ser contrarias a nuestra forma de vida. Proteger sí, pero con respeto al orden constitucional”.

La advertencia de François Hollande, que tras el atentado del día 14 ha reducido al mínimo este viaje oficial, se produce tras cinco días de enconado debate. La derecha francesa insiste en culpar al Gobierno de falta de eficacia en la lucha antiterrorista. El partido de Los Republicanos, que en noviembre celebra primarias internas, ha pedido una comisión de investigación parlamentaria para analizar lo ocurrido en la matanza de Niza. Es una propuesta que puede ser rechazada en la Asamblea Nacional, que es la que tiene la última palabra y en la que es mayoría la izquierda gubernamental.

Alain Juppé, habitualmente más moderado que Nicolas Sarkozy, al que le disputa el liderazgo, ha dicho, como él, que no se hizo todo lo necesario para evitar el atentado de Niza. Ha insistido en esa línea antes del debate parlamentario. Otro peso pesado del partido, Laurent Wauquiez, ha acusado en el pleno de la Asamblea al Gobierno de no haber hecho suficiente para prevenir el nuevo ataque de Niza.

La gran acusación es que el Ejecutivo no tomó las precauciones necesarias para evitar la matanza o, al menos, reducir los daños. El presidente de la región Provenza-Alpes-Costa Azul, el conservador Christian Estrosi, ha sido el más virulento. Los datos de la prefectura local desmintieron sus críticas, pero Estrosi ha apuntado después que, con la vigilancia adecuada, el terrorista de Niza, Mohamed Lahouaiej Bouhlel, "habría sido abatido en los primeros diez o quince segundos”. “Un militar con un lanzagranadas en la entrada del paseo habría evitado el ataque”, ha llegado a decir Henri Guaino, otro líder de la derecha.

El nivel del debate se ha desbordado de tal modo que Christian Jacob, el jefe de filas en la Asamblea de Los Republicanos y exministro de Jacques Chirac, ha pedido a los suyos calma y dignidad en este debate. Después, en el pleno de la Asamblea, el propio Jacob ha mantenido un duro discurso y ha exigido encerrar a todo aquel que haya viajado a Siria a hacer la yihab y ha tildado las propuestas del Gobierno de insuficientes.

El Ejército francés sigue, mientras tanto, redoblando sus bombardeos contra el ISIS (Estado Islámico) en Irak y Siria. Lo hizo el fin de semana y volvió a atacar Mosul (en el noroeste de Irak) la noche del lunes al martes. “Es otra forma de asegurar nuestra seguridad en Francia y en Europa”, afirma el ministro de Defensa, Jean-Yves Le Drian.

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