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La Justicia estadounidense paraliza las nuevas normas federales sobre el ‘fracking’

Un juez considera que el Gobierno se extralimitó. Las medidas hubiesen afectado a pocos proyectos

Dos trabajadores en un proyecto de 'fracking' en Dakota del Norte
Dos trabajadores en un proyecto de 'fracking' en Dakota del Norte REUTERS

Un juez federal de Wyoming ha paralizado la entrada en vigor, prevista para el próximo viernes, de las nuevas normas que regulan el uso del fracking, la polémica técnica de extracción hidráulica de gas natural y petróleo, en terrenos federales en Estados Unidos.

La decisión supone un varapalo a los intentos del Gobierno de Barack Obama de imponer estrictas protecciones medioambientales al fracking. La proliferación de esa técnica ha convertido a EE UU en un país autosuficiente energéticamente y lo ha situado a la cabeza de la producción mundial.

El juez Scott Skavdahl, que el año pasado ya bloqueó temporalmente las normativas, considera que el Departamento del Interior carecía de la autoridad para la redacción de las medidas, anunciadas en marzo de 2015, y esgrime que ya existen otras regulaciones estatales y federales del fracking.

El Gobierno del demócrata Obama puede recurrir la sentencia y está a la espera de la decisión que tome un juez de apelaciones que también está analizando el caso. De fondo, como en otros casos polémicos, se libra una disputa legal entre cuál debe ser el alcance del poder ejecutivo del Gobierno y el legislativo del Congreso. Consciente de que difícilmente el Congreso, de mayoría republicana, habría aprobado esa regulación, el Gobierno decidió actuar por su cuenta.

Las normas habrían obligado a las empresas a cumplir los requisitos federales de seguridad en la construcción de los pozos en los que se inyecta agua a presión mezclada con arena y sustancias químicas para liberar el gas o petróleo atrapado en la roca. También habrían obligado a revelar el uso de determinados químicos en el proceso. Esta es una de las reivindicaciones de los grupos de defensa del medio ambiente que denuncian las posibles consecuencias de la técnica del fracking.

El efecto de las normativas habría sido limitado: solo el 5% del petróleo producido en EE UU gracias al fracking se extrae de terrenos federales y el 11% del gas natural. En terrenos privados o estatales, las leyes que rigen son las locales o estatales.

Las normas federales buscan establecer unos precedentes y unos marcos dentro de los cuales actuar que permitan un equilibrio entre la protección medioambiental, una de las banderas de la fase final de la presidencia de Obama, y los beneficios económicos y geopolíticos del aumento de las reservas energéticas gracias a la técnica del fracking.

Las compañías se han quejado de que las nuevas normas habrían ralentizado proyectos por el impacto de la carga burocrática y aplaudieron el fallo judicial. También el Partido Republicano, que subrayó los beneficios económicos del fracking y enfatizó que no debe vulnerarse la potestad legislativa del Congreso.

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