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Al Sisi frena las protestas con arrestos y un gran despliegue de seguridad

La policía detiene a decenas de personas que trataban de protestar contra la cesión a Riad de dos islas

Un hombre ondea una bandera egipcia durante una protesta en El Cairo este lunes.
Un hombre ondea una bandera egipcia durante una protesta en El Cairo este lunes. EFE

El régimen egipcio logró este lunes frenar una posible escalada de las protestas contra la cesión a Arabia Saudí de dos islas estratégicas islas situadas en el Mar Rojo hecha hace un par de semanas. Una robusta presencia de las fuerzas de seguridad en el centro de El Cairo, que dispersaron con gases lacrimógenos a diversas concentraciones opositoras, combinada con la movilización de los seguidores del presidente Abdelfatá Al Sisi, permitió al Gobierno demostrar que todavía continúa controlando la calle. Varias decenas de personas fueran arrestadas (unas 150, según Freedom Of the Brave), incluidos al menos diez periodistas, en el transcurso de la jornada.

Las fuerzas de la oposición habían aprovechado la celebración este lunes de un día de fiesta nacional en conmemoración de “La liberación del Sinaí” para convocar diversas concentraciones bajo el lema “Egipto no está a la venta”. Jóvenes activistas y varios partidos laicos, así como diversos intelectuales, han denunciado que la entrega de las islas, ocupadas por Egipto hace más de seis décadas, constituye una compensación al reino saudí por haber recibido miles de millones de euros en asistencia financiera. Sin embargo, el Gobierno egipcio lo niega y asegura que las islas siempre fueron de soberanía saudí y que su control habría sido solo temporal en el contexto de los diversos conflictos bélicos con Israel.

Por primera vez en más de dos años de brutal represión, el pasado 15 de abril, la oposición logró reunir a unos pocos miles de personas en una manifestación en el centro de El Cairo. Sin embargo, esta vez, el régimen no quiso dejar ningún resquicio al éxito de la convocatoria. Según la campaña “Freedom of the Brave”, que vela por los derechos de los presos políticos, los días anteriores a la cita, la policía arrestó a un centenar de activistas, entre ellos el conocido activista de izquierdas Haizam Mohamadin. Además, desde primera hora de la mañana, desplegó a centenares de agentes en los diversos puntos escogidos por la oposición para concentrarse. Por ejemplo, el lugar que correspondía al centro, la escalinata del Sindicato de Periodistas, fue sellada por la policía, que impedía el acceso a los opositores.

Durante toda la jornada, las fuerzas de seguridad han arrestado a decenas de manifestantes, además de varios periodistas, incluidos tres de nacionalidad francesa así como a Basma Mustafa, que recientemente escribió  un artículo crítico con la versión oficial del asesinato y tortura de Giulio Regeni. En cambio, en un flagrante caso de discriminación, los miles de manifestantes pro-régimen, que sostenían fotografías de Al Sisi, no sufrieron ningún tipo de acoso policial. Desde otoño de 2013, Egipto cuenta con una ley draconiana que castiga con hasta tres años de cárcel la participación en cualquier tipo de manifestación que no haya sido previamente autorizada por las autoridades. Una legislación utilizada a menudo para encarcelar a los activistas opositores.

Las acusaciones de “vender” las islas, situadas a escasos kilómetros de la península del Sinaí, son especialmente dañinas para Al Sisi, que desde su ascenso a la escena política se ha identificado con el nacionalismo egipcio. A pesar del fracaso de la oposición en la reválida de este lunes, el régimen todavía no puede dar por cerrada la crisis hasta que el Parlamento no ratifique el tratado de delimitación de las aguas territoriales, en el que se recoge la entrega de las islas. Los partidarios de Al Sisi poseen una cómoda mayoría en la cámara legislativa. Ahora bien, la numerosa presencia de diputados independientes y la indignación popular que ha suscitado el acuerdo con el rey Salman podrían desembocar en una votación más reñida de lo esperado.

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