Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Ted Cruz derrota a Donald Trump en las primarias de Wisconsin

El senador demócrata Bernie Sanders supera a Hillary Clinton

Trump, en un mitin en Milwaukee. / DARREN HAUCK (AFP) Quality

El senador republicano Ted Cruz logró la victoria en las primarias de Wisconsin, el único Estado en celebrar su votación este martes. El político de Texas consiguió el 48,3% de los votos, mientras que Donald Trump, el gran derrotado de la noche, sumó un 35,1%. El gobernador de Ohio John Kasich quedó en tercer puesto con el 14,1% de apoyos. En el Partido Demócrata, Bernie Sanders derrotó a Hillary Clinton en su cuarta victoria consecutiva en la carrera por la nominación a la presidencia.

“Esta noche marca un antes y un después”, declaró Cruz en su discurso en Wisconsin, aumentando la presión sobre su rival directo. “Ahora tenemos una opción real”. El senador de Texas enmarcó sus resultados en la serie de victorias de las últimas semanas. Utah, Colorado y Dakota del Norte le han entregado todos los delegados en juego excepto uno y Cruz asegura que esto le convierte en la única alternativa posible a Donald Trump y la mejor opción para “vencer a Hillary Clinton en noviembre”.

Esta fue también la primera noche que Trump no ofreció un discurso ante sus seguidores tras conocer el resultado. A cambio, su campaña emitió un comunicado en el que acusa a Cruz de ser “peor que una marioneta”. El senador de Texas habría recibido el apoyo político y económico de los líderes republicanos para vencer en Wisconsin, lo que le convierte, según la organización del empresario, en “un caballo de Troya que está siendo utilizado por los jefes del partido para robar la nominación a Trump”.

La campaña electoral por la presidencia de Estados Unidos ha vuelto a demostrar este martes que no va a encajar en el molde de elecciones anteriores. Las primarias de Wisconsin no constaban en ningún calendario como una fecha tan determinante como acabaron siendo. Las victorias de los dos candidatos situados hasta ahora en segundo lugar, y cuando ya se han designado más de la mitad de los delegados en juego, pueden alargar aún más una de las campañas más inciertas de los últimos años.

En el campo demócrata, Sanders, que ya venció en las tres primarias celebradas el pasado día 26 de marzo, ha sumado este martes su sexta victoria en las siete últimas convocatorias —56,5% de votos frente a un 43,1% para Clinton. A pesar de que ha superado a la ex secretaria de Estado por una amplia diferencia, el calendario juega en contra del senador, Clinton sigue contando con una ventaja de más de 250 delegados y cada votación que pasa Sanders necesitará un mayor porcentaje de votos sobre ella.

Una seguidora de Sanders aguarda su intervención en Wisconsin.
Una seguidora de Sanders aguarda su intervención en Wisconsin. AP

“El verdadero cambio siempre ocurre desde las bases”, afirmó Sanders ante sus seguidores. El senador de Vermont, que hace menos de un año lanzó su campaña sin apenas equipo ni organización, ha logrado movilizar a votantes de todo el país y arrebatar así numerosas victorias a Clinton, que partía como favorita. Su victoria en Wisconsin no le convierte en una amenaza directa en términos matemáticos para su rival, pero sí puede presumir de haber pasado a ser un candidato improbable a uno capaz de alargar el proceso de primarias hasta el final.

Sanders abordó las primarias de Wisconsin con ventaja en los sondeos y aupado por sus cifras de recaudación, que siguen superando a las de Clinton por tercer mes consecutivo. Ahora afronta a la cita de Nueva York con seis sólidas victorias a sus espaldas y con toda la presión sobre los hombros de la exsenadora de ese Estado. "Creo que tenemos una posibilidad real de ganar allí", dijo esta noche.

Como para Sanders, la victoria de Cruz sobre Trump tiene más peso moral que matemático. Aunque sus rivales quieren demostrar que merecen llevar la batalla por la nominación hasta la convención de julio, Trump sigue liderando en número de delegados, —un total de 738, frente a 463 para Cruz— y su adversario sólo podía sumar un máximo de 42 esta noche. Cruz declaró en Wisconsin que antes de la Convención Republicana de Cleveland, “o durante la convención”, confía en ganar la mayoría de delegados necesarios para representar a su partido en la lucha por llegar a la Casa Blanca.

El magnate estadounidense ha presumido hasta ahora de la solidez de sus victorias en la carrera electoral, pero de cara a las generales, el panorama empieza a cambiar. Trump cae en las encuestas mientras sus adversarios suben, como demuestra una encuesta de Ipsos/Reuters que le sitúa empatado con Cruz de cara a la nominación.

Wisconsin demostró que la reacción de Trump a la crisis de los días previos a la votación no ha sido suficiente. El republicano Trump había intensificado sus eventos públicos para remontar una complicada semana en la que pidió “algún tipo de castigo” para las mujeres que aborten (rectificó después con dos propuestas distintas), publicó una imagen desafortunada de la esposa del senador de Texas y defendió a su director de campaña, acusado de agredir a una periodista.

El mayor perjuicio para Trump está en que a estos errores deberá sumar la falta de una victoria sólida que elimine definitivamente a sus rivales y que la próxima votación no llegará hasta el 19 de abril en Nueva York. Ese es el tiempo que tardaría Trump en demostrar si su derrota en Wisconsin se debe a la demografía de ese Estado o es síntoma de un declive general de su apoyo entre el electorado en general. Según la interpretación de los analistas de The Upshot, Wisconsin es un caso aislado: predominan los votantes con alto nivel educativo, predominantemente religiosos y de tradición protestante. Son los grupos donde Trump cuenta con menor respaldo, pero como auguraba Cruz, la campaña puede cambiar a partir de esta noche.

Más información