Quinta noche de protesta de los indignados en el centro de París

Este lunes finalizaba la autorización de concentración, pero los organizadores ya han hecho saber que seguirán adelante

Un hombre sostiene un cartel de los papeles de Panamá en la protesta de París. EFEFoto: atlas

Cientos de indignados se han vuelto a dar cita este lunes por la noche en la céntrica plaza de Republique de París, por quinta jornada consecutiva. Casi un millar de ellos participaron en la sesión de la Asamblea Ciudadana a última hora de la tarde y unos escasos centenares permanecían horas después debatiendo en la gigantesca plaza parisina. Durante la mañana los organizadores tuvieron sin embargo que levantar las grandes tiendas de campaña instaladas en la plaza, por pedido de la policía. Este lunes finalizaba la autorización de concentración, pero los organizadores ya han hecho saber que seguirán adelante con el movimiento. Este martes está convocada una nueva manifestación de estudiantes contra la reforma laboral, al origen del movimiento de la plaza de la República, movilizado bajo el lema #NuitDebout (La noche en pie o noche despierto)

“#Panamaleaks, pueblos, robos, ya basta”, “Los burgueses nos tratan como perros, llegó la hora de morder”, “Noche En Pie, Valls de rodillas”, son algunas de las consignas que seguían inundando la plaza por quinto día consecutivo. Desde el pasado jueves y la gran manifestación contra a reforma laboral, cientos de indignados, principalmente jóvenes, se concentran sobre las 18h para asistir a la Asamblea Ciudadana. Tras unas horas de debate prolongan la noche con más conversaciones, música y discusiones. Parte de ellos han estado también acampando hasta la madrugada, antes de ser desalojados por la policía. A partir de la tarde, volvían a ocupar la plaza día tras día.

“Lo importante no es tanto pasar la noche entera, lo importante es seguir viniendo cada día para debatir sobre democracia, economía y política, todas esas cosas de las que se nos priva, y que seamos cada vez más numerosos”, explicaba Samuel, un desempleado de 29 años que piensa seguir viniendo hasta “que se retire el gobierno”. María Rocco, estudiantes italiana de 22 años, vendía a precio libre unos pins con cuadrados de tela rojos, símbolo del código laboral que se propone reformar el gobierno y también del cartón rojo que los estudiantes le sacan a las autoridades políticas y económicas. “Esto ha nacido con la reforma laboral, pero en realidad se trata de una convergencia de luchas, en contra del estado de excepción, del trato que se les reserva a los refugiados, etc”, indicaba la joven estudiante de letras en la Universidad Paris 8, en huelga desde hace un mes.

El movimiento nació la noche del 31 de marzo, tras la gran jornada de manifestaciones y de huelga en contra de la reforma laboral de la ministra Mariam El Khomri, denunciada por facilitar el despido y aumentar la precariedad de los trabajadores. Bajo la palabra clave #NuitDebout, colectivos como la Convergencia de las Luchas convocaron a ocupar durante la noche la simbólica plaza (la misma cuya fuente se ha convertido de forma improvisada en mausoleo por las víctimas del terrorismo), una cita que ha ido renovando desde entonces.

Los manifestantes, que se reclaman sin líderes y se presentan como un movimiento horizontal, han recibido el respaldo de destacados líderes de izquierdas, aunque se niegan a toda recuperación política. El domingo por la noche, unas 80.000 personas siguieron en vivo la asamblea a través de la aplicación de retransmisión en directo Périscope.

Durante la mañana de este lunes los organizadores tuvieron que retirar las grandes carpas instaladas en los días anteriores y en torno a las que habían empezado a organizarse. Una de ellas pertenecía a la asociación Droit au Logement –Derecho a la vivienda, que lucha contra los desahucios-, en la que dormían algunas familias desalojadas, otra era una enfermería y otra “cantina solidaria”, de precio libre para todos los que quisieran acercarse. Una de las voluntarias, Marie Cantal, trabajadora del mundo de la edición de 27 años, aseguraba que los organizadores habían presentado una nueva declaración de ocupación de la plaza a partir del martes que debía permitirles volver a colocar las carpas.

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Mientra tanto, el lunes, en lugar de las grandes tiendas, los organizadores habían colocado una mesa para la enfermería y otras para servir una sopa y unas crepes de chocolate. Los organizarse habían previsto un relevo de voluntarios para asegurar la permanencia en la enfermería a partir de las dos de la mañana, para aquellos con intención de prolongar de nuevo la ocupación. Los demás tienen cita de nuevo después de la nueva manifestación estudiantil prevista durante la tarde del martes.

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