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La contaminación obliga a cerrar las escuelas de Irán durante tres días

El fenómeno suele ocurrir en los meses fríos del año y en la capital, que concentra la industria

Contaminación en Irán Ampliar foto
Mujeres iraníes llevan máscaras protectoras el pasado domingo en Teherán. AP

Hace tres días que Nader se ve obligado a conducir de Yousefabad, un barrio residencial en el centro de Teherán, hasta Punak, al oeste de esta metrópoli, para dejar a su hija con su suegra antes de ir a la agencia de viajes donde trabaja. La subida del índice de la contaminación atmosférica durante los últimos tres días hizo que las autoridades decidieran cerrar los colegios y guarderías en Teherán y otras grandes ciudades como Isfahán y Arak. "Mi mujer y yo, los dos trabajamos y tenemos que dejarla con alguien antes de ir a la oficina. Ahora conduzco mucho más que antes, mientras que el jardín de infancia se encuentra cerca de casa", señala Nader, reticente a la eficacia de las medidas adoptadas por las autoridades.

La situación geográfica de la capital iraní, rodeada de montañas, y la concentración de casi 50% de las industrias del país en esta provincia han hecho esta ciudad muy vulnerable ante el fenómeno de la inversión atmosférica que suele ocurrir en los meses fríos del año. Los teheraníes que este año tenían menos días contaminados gracias a la reanudación de las importaciones de la gasolina durante el Gobierno de Rohaní, esta semana se sorprendieron al quedar atrapados en una nube de humo que cubre toda la ciudad.

La Gobernación de Teherán ha prohibido la venta de las autorizaciones diarias para entrar en la zona de la restricción de tráfico en el centro de la capital y ha expandido a toda la ciudad la limitación de la circulación según las matrículas pares e impares. Todas las urgencias están en alerta y Behesht Zahra, el cementerio principal de la ciudad, funciona con un turno extra. Los proyectos civiles se han parado y las minas de arena y guijarros alrededor de Teherán están temporalmente cerradas.

El Subdirector de la Supervisión y el Monitoreo del Medio Ambiente, Mohammad Rastegarí calificó el martes de "alarmante" el nivel de la contaminación atmosférica e instó "a pacientes cardiacos y a los ancianos a que se queden en casa y minimicen la actividad fuera".

"El primer escollo que se debe superar para solucionar el problema de la contaminación del aire es tomarlo en serio durante todo el año, pero los entes encargados del asunto sólo hacen reuniones urgentes cuando el índice de la polución llega a niveles peligrosos", declaró Vahid Hosseini, director de la Compañía del Control de la Calidad del Aire de Teherán. Hosseini también apuntó que esta mega urbe "no ha contado con aire saludable durante la mayor parte del año."

La polución no es solo el contratiempo de estos días de los teheraníes, en Arak, al oeste y en Isfahán, en el centro del país, también se respira con dificultad. Mahmud Zamani Ghomí, el Gobernador de Arak informó del "cierre del 50% de las instalaciones de la central térmica de Shazand", una ciudad industrial cerca de Arak. "La contaminación del dióxido de sulfuro llegó a niveles tan altos que todos los colegios de Shazand y las escuelas primarias de Arak fueron cerrados", explicó Ebrahim Karnami, director general del Medio Ambiente de la Provincia Markazi.

Aunque el país persa es responsable de 1,5% de las emisiones en el mundo, según el informe del Instituto de Recursos Mundiales (WRI, por sus siglas en inglés) figura en el décimo lugar de los mayores productores de estos gases y se encuentra por delante de países como Brasil y Canadá. Una de las razones principales de este hecho se debe a las operaciones de extracción del crudo. En muchos de los proyectos petroleros o de gas del tipo upstream (exploración y producción) no se respetan los estándares medioambientales. El sector sufre una falta de financiación como consecuencia del endurecimiento de las sanciones económicas de los últimos años por el programa nuclear iraní. La renovación de la industria es uno de los retos del Gobierno del presidente Rohaní tras el inminente levantamiento de estas sanciones.

No en vano, Masumeh Ebtekar, vicepresidenta del país y presidenta de la Organización del Medio Ambiente prometió en la Cumbre de París que su país sería capaz de reducir un 12% sus emisiones después de que se suspendieran las sanciones y solicitó el apoyo de los países desarrollados al respecto.

"El problema en nuestro país no es carecer de normas y leyes para disminuir la contaminación del aire, sino la falta de un plan integral que interrelacione y cohesione las resoluciones de diferentes órganos estatales para tal fin", apuntó Ahmad Hakimipour, uno de los concejales de Teherán.

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