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Cameron, sobre atacar en Siria: “No podemos subcontratar la seguridad”

El primer ministro quiere atacar a los yihadistas en territorio sirio antes de la Navidad

Cameron, durante su intervención en el Parlamento.

David Cameron ha expuesto este jueves en el Parlamento los motivos por los que cree que Reino Unido debe sumarse a los bombardeos contra el ISIS en Siria lo antes posible. Con ello, el primer ministro conservador pretende ganarse el apoyo de la Cámara de cara a la votación que quiere celebrar cuanto antes para, con la preceptiva autorización parlamentaria, estar bombardeando Siria con los aliados antes de Navidad. Cameron confía en que los brutales ataques de París y el voto unánime en el Consejo de Seguridad de la ONU el pasado viernes, instando a sus miembros a combatir al ISIS, hayan consolidado el apoyo parlamentario que hasta ahora se le ha resistido.

El primer ministro ha defendido que el ISIS utiliza sus dominios en el norte de Siria para planear ataques mortales a ciudadanos británicos. Los siete atetados terroristas en suelo británico abortados este año, ha dicho el primer ministro, estaban dirigidos por el ISIS o inspirados por su propaganda. Y ha insistido en que los bombardeos forman parte de un más amplio plan político y diplomático para arrinconar al ISIS y poner fin a la guerra civil en Siria.

“Cuanto más tiempo permitamos que el ISIS crezca en Siria, mayor será la amenaza que supone”, ha dicho el primer ministro conservador. “Es equivocado para Reino Unido subcontratar su seguridad a otros países, y esperar que las fuerzas aéreas de otros países soporten las cargas y los riesgos de golpear al ISIS en Siria para detener el terrorismo en Reino Unido”.

Antes de su comparecencia, Cameron ha hecho pública su respuesta al Comité de Asuntos Exteriores del Parlamento, que recomendó en un informe unirse a los bombardeos aliados solo con una estrategia internacional coherente contra el ISIS (Estado Islámico). “Las amenazas a nuestros intereses y a nuestra gente son tales que no podemos permitirnos quedarnos a un lado y no actuar”, explica el primer ministro en su respuesta de 36 páginas al Comité.

Cameron necesita asegurarse de que va a ganar antes de someter el asunto de los bombardeos en Siria a votación en los Comunes, y así lo ha expresado en la Cámara: "No se celebrará la votación si hay riesgo de perderla", ha dicho. Una derrota sería una señal de su propia debilidad —más después del giro de 180 grados que el Gobierno protagonizó ayer al retirar sus planes de eliminar las ayudas a las familias con ingresos más bajos— y sobre todo, como ha explicado ante los diputados, podría ser un “golpe de publicidad” para el ISIS. Pero la sensación en Westminster es que la opinión política ha cambiado en las últimas semanas y el Parlamento apoyaría ahora la intervención en Siria.

En la actualidad las fuerzas aéreas británicas solo tienen autorización para bombardear en Irak. En 2013 los diputados votaron no a intervenir militarmente en Siria, pero en aquella ocasión el objetivo era el régimen de Bachar el Asad. En septiembre del año pasado el Parlamento autorizó la participación de Reino Unido en los bombardeos en Irak. Hasta la fecha, Cameron no ha sentido la confianza necesaria como para volver a someter a votación la intervención militar en Siria.

El primer ministro, que cuenta con una frágil mayoría absoluta de 16 diputados después de las elecciones de mayo, debe asegurarse el voto de un número de diputados de la oposición. Una quincena de los 330 diputados tories ha anunciado que votará en contra, la mitad de los que lo hicieron en 2013. Decenas de diputados laboristas (hay 231), según diversas fuentes, estarían dispuestos a votar a favor desafiando a su líder.

La votación será una importante prueba de fuerza para el nuevo líder de la oposición, Jeremy Corbyn, que se ha mostrado reiteradamente contrario a la intervención militar. El llamado Gobierno en la sombra, que replica en la oposición las carteras ministeriales, se reunirá esta tarde para tratar de alcanzar una postura común. SI no lo logra, Corbyn deberá decidir si impone la disciplina de voto, como dijo en su día que haría, o deja a los diputados votar libremente, como le sugiere su principal aliado, John McDonnell, portavoz de Economía en la oposición. Aunque McDonnell sigue siendo contrario a los bombardeos y probablemente votaría en contra, existe una fuerte preocupación de que, si no se permite libertad de voto, miembros de su Gobierno en la sombra podrían dimitir.

Los nacionalistas escoceses del SNP, tercera fuerza parlamentaria, votarán en contra de la intervención, según ha indicado su portavoz parlamentario, Angus Robertson. Respecto a los liberal demócratas y al Partido Unionista Democrático de Irlanda del Norte, ambos con ocho diputados, los primeros han solicitado más información y los segundos han indicado que votarán a favor.

El primer ministro ha reconocido las limitaciones de los bombardeos aéreos y la necesidad de desplegar posteriormente tropas terrestres para derrotar al ISIS. “Los bombardeos pueden degradar al ISIS y detener sus avances, pero solos no pueden derrotarlo. Necesitamos socios sobre el terreno para hacerlo y necesitamos una solución política al conflicto sirio”, ha dicho Cameron.

En respuesta a las preguntas del líder de la oposición laborista, Jeremy Corbyn, el primer ministro ha asegurado que Reino Unido no desplegará tropas sobre el terreno. "Los países occidentales hemos aprendido que eso puede ser contraproducente", ha dicho, y ha señalado que hay al menos 70.000 tropas terrestres moderadas sirias para ayudar en esa tarea.

Preguntado por Corbyn que diferencia cree que aportaría la intervención de Reino Unido cuando otros países ya están bombardeando, Cameron ha asegurado que Estados Unidos y Francia quieren que Reino Unido se involucre. "Ellos creen que marcaría una diferencia", ha dicho.

Respecto al escenario después de la guerra, Cameron ha señalado que "Siria requiere una transición sin [Bachar el] Asad". "Siria debe tener un nuevo Gobierno", ha opinado el primer ministro, "debe haber un acuerdo político completo". "¿Podemos esperar a que este se alcance antes de actuar?", se ha preguntado, para responder que, en su opinión, no se puede esperar.

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